DEL ENIGMA DE SEETAPUN

Como todos los sábados desayuno con Wei Ming. No eran hoy las siete de la mañana y habíamos terminado la sopa de fideos chinos en un tabuco modesto que trabaja toda la noche a modo de taberna. Hacíamos tiempo fumando, media hora más y Fangfang abriría el Café donde posamos nuestros traseros los fines de semana. La tele a nuestras espaldas da noticias chinas, yo no la escucho pero observo que Wei ha estirado las orejas quedándose inmóvil, tanto que la ceniza de su cigarrillo cae sobre sus pantalones sin que mi buen amigo abandone su pose de estatua. Me dispongo a advertirle del peligro de que su miembro viril se convierta en una antorcha porque nadie en China sabe qué elementos inflamables puede tener un textil de imitación comprado en el mercado de las copias pero Wei Ming resucita

´¿Dónde está David?´

´¿Qué David?´ - respondo - ´oye Wei, tus pantalones van a arder y te vas a quemar las pelotas´

´Seetapun, David Seetapun!!´

Pego un respingo muy alarmado. Wei y yo llevamos quince años sin pronunciar ese nombre. 

´¿Qué te pasa Wei? ¿a qué viene ahora recordar desgracias de hace décadas?´

Pero Wei está muy nervioso. Señala la televisión, la foto de un chaval chino llamado Liu Lu,  le dan un premio por algo, no logro entender bien lo que dicen y no puedo leer los textos en mandarín que se deslizan debajo, demasiado rápidos para mis balbuceantes capacidades en el idioma. Wei ha olvidado que no soy chino y solo acierta a decir  ´¿es que no lo entiendes? ¿no te das cuenta?´, deja unos yuanes en la mesa y sale del local gritando

´ese chaval ha resuelto el enigma de Seetapun!´

Ahora soy yo el que se queda espantado. Me concentro en el reportaje y me tranquiilizo un tanto. Es Liu Lu un matemático de apenas 22 años. La televisión pasa de largo por Seetapun - tan importante para Wei y para mí en el pasado- se limita a destacar la brillantez del joven Liu diciendo que ha resuelto el enigma de Seetapun. Algo que me consta solo un puñado de personas en el mundo entienden. Afortunadamente la noticia es noticia por otra cosa, han  dado el cargo de catedrático al chico en cierta universidad y se ha desatado la polémica por su juventud. Normalmente se alcanza ese puesto con quince años más, partidarios y detractores opinan. Es muy joven, no lo es, lo merece, mejor esperar, bla, bla, bla.

Salgo a la calle. Wei Ming encadena cigarrillos. ´Wei, no es tan grave. La noticia no es Seetapun,sino el nombramiento del chaval como alto profesor universitario. No creo que nadie indague sobre David Seetapun´

´¿Dónde está David?´

´No lo sé Wei. Te lo juro. Sabes lo mismo que yo. La última vez que me encontré con él estabas tú también. En Miami ¿recuerdas?´- Wei asiente - ´viste lo mismo que yo. Que David se ganaba malamente la vida empleado en ese barcucho de pesca deportiva de pez espada que pasea turistas de clase media ávidos de fotos emocionantes pescando un bicho peligroso. David no tenía ni un céntimo. Lo comprobamos´.

Fue un proyecto de Wei y mío, uno de tantos proyectos fracasados. Se doctoró David en matemáticas por Berkeley en 1995 pero la Academia es aburrida y estando ya bajo nuestro radar entró en Goldman Sachs enseñando a aquellos cretinos su modelo matemático, que ligaba opciones de compra con tipos de interés. Los hizo millonarios. Se fue luego a hacer lo mismo con Credit Suisse y ocurrió otra vez, los forró a dinero. El plan era sencillo, financiaríamos una inversora propia dejando a David y su modelos hacer el resto. Perdimos todo. La culpa la tuvo el enigma de Seetapun. El matemático volvió de nuevo al Credit Suisse y Wei Ming y yo a la bebida. Pero el enigma volvió a manifestarse, en algunas circunstancias los modelos no funcionaban, a David lo despidieron hace quince años tras perder cien millones de dólares.

Ahora resulta que el enigma lo ha resuelto un chaval.

´bebíamos mucho ¿no?´ - es Wei Ming

´Sí´

´¿Estás seguro de que esta historia nos pasó con David Seetapun?´

´No, no estoy seguro´- medito porque aquellos años son muy confusos, hubo muchos matemáticos y muchas botellas- ´quizá fue con Andrew Felce, el inglés aquel de Princeton que fichamos, el de la teoría de cuerdas ¿podría ser él?´

´Podría ¿qué fue de él?´

´No lo sé, vagaba sin trabajo por Londres´

Llegamos al Café, Fangfang nos espera, brazos en jarras.

´¿Habéis visto lo de Seetapun?´

´Sí, no es necesario que te burles sacando el tema´- Fangfang conoce al dedillo nuestra biografía

´Al contrario, que se hable´ - nos sirve dos capuchinos y siguiendo su costumbre demuestra que está al mando probando el mío, espuma blanca le adorna ahora la punta de la nariz - ´yo sé donde está Seetapun´- y trata de quitarse la espuma de la nariz con la punta de la lengua.

´¿DONDE?´

´En Las Vegas, se gana la vida en las mesas de blackjack´ 

Wei me mira, yo le miro, y al unísono contestamos a Fangfang

´Hay que llamarle!´

Algo brilla en los ojos de Fangfang

´Ya le has llamado ¿verdad?´

´Sí´

´¿Y al otro, a Felce?´

´También´

Qué gran mujer.

balsero/shanghai

#1 -

Y si llaman a Liu Lu? Digo... si fue él el que resolvió el rompecabezas...wink

#2 -

Caro Luis, llamar nosotros a Liu Lu sería inútil y poco sutil. Inútil porque no entenderíamos sus explicaciones, el maldito embrollo lo comprende poca gente, nosotros no. David o Andrew sí, sería lo más natural que unos colegas felicitaran al chico, aunque primero hemos de encontrarlos y adecentarlos. De paso verificarían la solución. Contactar nosotros directamente con el chaval levantaría sospechas. De seguro el chico es brillantísimo y se preguntaría ¿por qué interesa tanto a estos fulanos?. La historia de Seetapun y Felce es desconocida para todo el mundo, es secreta pero yo la cuento aquí porque al igual que en Vegas lo que pasa en Valdeperrillos se queda en Valdeperrillos. El joven genio dispone de dinero, el premio recibido es de 150.000$, y podría verse tentado - de averiguar nuestras intenciones - por volver a iniciar el proyecto a solas, quedarse todo el pastel. No, hemos de ser sutiles, el Señor es sutil, dijo Einstein, y no juega a los dados, aunque luego se descubrió que el Señor no solo juega a los dados sino que a veces los lanza donde nadie pueda encontrarlos. A pesar de todo yo y estos amigos nos dedicamos con afán a lo mismo que otro amigo, el gran Sísifo, a buscarlos!.smiley

abrazos muchos

b

#3 -

Despertaste mi curiosidad así que estuve investigando un poco.

Tal vez a este joven genio Liu no le interese tanto el dinero. Si no fuera así entonces bastaría que tú, Ming y Fang Fang le ofrezcan el doble a cuenta de futuras ganancias, obvio. Pero que pasaría si le prometen que lo dejarían seguir investigando y enfocado a su interés mientras alguna fracción de esa investigación les permita medrar en el mercado a futuro gracias a la matemática reversa?

Por otra parte, el éxito matemático de Liu Lu y su nombramiento como catedrático se da de bruces con el estricto sistema de educación de China. Interesante... no?

Abrazos

Luis

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