Pensar poco y pensar mal

No sé si os pasa, pero a mí a veces me da una especie de hartazgo y no me gusta pensar nada que pueda decirse con palabras y si cometo el error de hacerlo, no me gusta comunicar lo que pienso. Siendo sincera, creo que la cosa está en que puedo pasar  larguísimas temporadas sin pensar nada que merezca ser pensado pues solo se me ocurren tonterías e incoherentes deslavazadas e imprecisas. A mí me gusta, que conste, es un método de pensamiento que es mejor mantener en secreto pero que me parece gratificante. Le llamo pensamiento difuso.

Pues bien, en esas estaba. Llevaba mucho tiempo sin pensar nada  y esta mañana me he despertado llena de ideas apropiadas para retomar mis pensamientos difusos. Ha sido emocionante: siendo difusos podrán ser desdibujados, un poco incoherentes, algo absurdos, borrosos, confusos y cosas así. Podre pensar sin pensar bien, sin razonar mucho, sin esforzarme en hacer un buen uso de la lógica y de sus inferencias. Y me dará lo mismo que lo que piense sea un puré, porque al fin y al cabo no invitaré a nadie a comerlo conmigo. ¡Qué buen pensamiento es ese en el que aún pensando mal –o no pensando pero pensando que piensas- te sientes la mar de bien como si pensaras de verdad y encima con acierto!

Pues no: difuso no es torpe, desdibujado, confuso o indefinido. O sí, pero no es solo eso. Difuso es, además de vago o impreciso, algo excesivamente dilatado, extenso, vasto, numeroso y superabundante en palabras. Y encima, según el diccionario, hay una lógica difusa que admite una cierta incertidumbre entre la verdad o falsedad de sus proposiciones, a semejanza del raciocinio humano.

Siendo así, ¡es todo tan confuso que no volveré a pensar esta semana!

Comentarios

#1 Imagen de From the wilderness

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#2 Imagen de Javier

Ay, Luna, Lunera Cascabelera, !Qué cosas se te ocurren, de a poco, de a mal!

Lo de poco y de mal viene del título. Una engañifla de título. Tramposa!

Yo me quedo con:

 "Difuso es, además de vago o impreciso, algo excesivamente dilatado, extenso, vasto, numeroso y superabundante en palabras. Y encima, según el diccionario, hay una lógica difusa que admite una cierta incertidumbre entre la verdad o falsedad de sus proposiciones, a semejanza del raciocinio humano."

Igual lo podrías haber contado con más adorno, pero vale, me vale, que igual no es día de florituras.

Me declaro difuso y confuso y patidifuso, salvo cuando te leo,:-p. Sopas y sober. ¿Alguién da más?

Besos, guapa!

#3 Imagen de Colmillo blanco

Reconozco que se me antoja extraña la idea de poder consultar con la almohada mis personal affairs, que no private love affairs. Pues bien, todas las veces que lo he intentado, la frustración de no haberlo conseguido acudía galopante a mí cada mañana al despertar, por lo que decidí desistir, ya que era una completa gilipollez seguir intentándolo. En cambio a ti, From the wilderness, se te ha presentado en los sueños el botón SUBTITLE y yo cada vez estoy más sorprendido pues si alguna vez he tenido alguna fantasía nocturna de tal carácter solucionador, ha acabado siendo pura invención de lo de dentro de la cabezota. Así que si yo hubiera tenido ése mismo problema tuyo de los subtítulos y hubiera soñado en el botón SUBTITLE, en el mando del DVD no habría ningún dichoso botón SUBTITLE.

No es la única vez que mi mente me engaña. No sé porqué pero muchas mañanas tengo la certeza de haber mirado la hora que era, siendo ésta las 6:50 AM (por ejemplo) sin haber echado ningún vistazo al despertador. Pero por diversas circunstancias psíquicas que desconozco y que seguramente desconoceré toda mi vida, esa hora no es la que marca el despertador puesto que en ningún momento he mirado el despertador. Eso significa que soy capaz de levantarme pensando que llego tarde a clase y no son ni las cinco de la mañana.

Hago un resumen:

1) Mi almohada no quiere pasarme consulta

2) Las soluciones que me dan los sueños no son soluciones factibles

3) Tengo un despertador mental que no funciona

4) El "punto 3" es bastante molesto

 

Por cierto, me gustaría saber si alguna vez habéis repetido sueños y en ese caso o en cualquier otro, sios habéis dado cuenta en el mismo sueño de que estábais soñando. Además copio y pego la útima frase de From the wilderness:

"Quizá me he salido del tema y he derrapado, pero lo cuento tal me ocurre."

Espero que me disculpéis.

Saludos

#4 Imagen de From the wilderness

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#5 Imagen de From the wilderness

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#6 Imagen de Colmillo blanco

Gracias por la aclaración y los enlaces. Los consultaré mientras estudio economía que después de horas estudiando suelo soñar despierto.:)

#7 Imagen de Luis Anastasía

Estimado Colmillo Blanco:

(:)cada vez que leo tu nick me hace pensar en Jack London y sus novelas!)

Interesantísimo el aporte de From the Wilderness.

También muy interesante tu cuestionamientos. Confieso que si. Recuerdo poco de mis sueños. Aún cuando en apariencia todos soñamos más o menos con la misma frecuencia, pero no quiere decir que los recordomas al despertar. Parece que es un mecanismo del cerebro para pasar información de la memoria instantánea, simples conexiones eléctricas, a memoria de largo plazo, moléculas de memoria.

Pero la respuesta a tu pregunta de si alguien repite sueños, por lo menos en mi caso la respuesta es un contundente SI. Y lo peor es que el cerebro lo empieza a reconocer como una repetición, como si fueran espejos paralelos y el objeto en el medio de ambos. Así, reconozco en el sueño que estoy soñando y vuelvo a soñar que estoy soñando. Y de paso, en pleno color y con total audio, los voy modificando. Lo peor es cuando entra la lógica en mis sueños. Rompe toda peosía. Hace poco soñaba que miraba un paisaje de un espectáculo único. Los colores del atardecer reflejados en una pared blanca cubierta de nieve. Mi maldito cerebro, en el mismo sueño, dijo que no era posible que en una pendiente de esas características, empinada y sin árboles, era imposible que la nieve se sostuviera por sí misma. En ese momento en mi sueño se produjo un alud que dejó al descubierto una fría, desnuda y gris pared de un farallón de rocas que nada reflejaba.

Pero, tal cual lo dice FTW, no podemos dar órdenes al cerebro, tal vez sugerencias o hasta inducciones, y además estar con cierto grado de conciencia en el momento de la semivigilia. Leo mucho, duermo poco, aún con sueño Orfeo es mezquino conmigo. Cuando apago la luz estoy hasta dos o tres horas hasta dormirme. En ese tiempo dejo que el cerebro, que empieza a trabajar con mayor intensidad que cuando estoy con plena conciencia, repasa lo que pasó, hice, leí, hablé durante el día. Cuando me estoy despertando me doy cuenta que el cerebro está a revoluciones tales como si fuera una turbina de avión. De ese torbellino rescato, cuando puedo, soluciones a problemas, aproximaciones a situaciones que no las había tenido en cuenta despierto, pequeños detalles que en su suma son la solución para desentrañar un entuerto. Eso, para mí, es consultar con la almohada, maravilla bioeléctrica en suma.