Hoy, 12 de octubre, es nuestro día; el día de los que hablamos la noble lengua de Cervantes, y que más o menos adherimos a la Fe y la moral Cristiana. Somos la Hispanidad, independiente de que socialistas, relativistas y abortistas hayan subyugado a la Península primigenia. Somos, quizá, unos 500 millones (o más), distribuidos por todo el mundo, porque en nuestro mundo, -que no es europeo,- jamás se pone el sol.
Saludos y abrazos, hermanos y primos de todo el orbe.

Comentarios
#1 - 500 millones
Pues si, se estima que somos unos 500 millones.
Lo curioso resulta ver los países en que el español no es la primera lengua o idioma oficial, pero también suman millones.
http://es.wikipedia.org/wiki/Distribuci%C3%B3n_geogr%C3%A1fica_del_idioma_espa%C3%B1ol
Nuestro común vecino decidió celebrar esta fecha como el día de la diversidad cultural, como no podía ser de otra manera
#2 - Autocrítica de los vecinos de al lado
No deja de resultar curiosa la crítica de los vecinos de al lado, cuando fue precísamente un presidente de "al lado", don Hipólito Yrigoyen, el que instituyó por primera vez la fiesta de la Raza, y el que creó un movimiento en favor de este tipo de celebraciones.
El decreto que aprovó esta celebración en el año 1917, no era un decreto que hablaba de una raza en sentido excluyente, sino como una unidad de pueblos que compartían lengua y cultura.
Creo que hacer cambios en las denominaciones, por mor de lo que pueda significar hoy en día el concepto "raza" y tratar de ignorar lo que podía significar hace casi cien años este concepto, no es una forma de actuar honrada.
Evidentemente hubo desmanes cometidos por los españoles a la llegada a América... como los hubo después de la emancipación de la mayor parte de las naciones americanas, tras la Batalla de Ayacucho en 1824.
Y ayer, por cierto, pude ver una caricatura que un brasileño publicaba en su página Facebook, en la que un soldado español con morrión y coraza, escribía un libro de historia con la sangre de un indígena muerto. No entré a comentar la imagen que enlazaba, puesto que si le digo que sus antepasados portugueses no lanzaron caramelos en la Batalla de Diu, que sus antepasados realizaron una pequeña trampa en el mapa, para poder llegar a su actual nación, y que tal vez esta, cuando llegaron sus antepasados, no estaba precisamente despoblada. Y que tampoco existen en su país, en la actualidad, matanzas de indios del Amazonas, para aprovecharse de sus terrenos. Y por supuesto, si le digo que las personas de origen africano que habitan en su patria, ni son de reciente incorporación, ni fueron por su voluntad, pues o bien me bloquea directamente en su dirección, o bien me dice que es que el mal ejemplo de los españoles de la conquista de América, todavía tiene mucho peso en su país.