Durante la década de los 60s, James Lovelock ideó la "Hipótesis Gaia", según la cual nuestro planeta sería un todo capaz de autorregularse. En realidad, una licencia poética para expresar la intuición de que todo el planeta puede ser considerado un solo gran ecosistema.
Nunca dijo que "Gaia", la Tierra, fuera un ser pensante, ni que tuviera conciencia ni propósito, ni mucho menos que fuera una especie de Divinidad; pero, pese a ello, sus ideas empezaron a ser reflotadas a partir de los años noventa, estrafalariamente aderezadas por la mitología ecologista, convirtiendo a Lovelock en celebridad mundial, ícono viviente del ecoambientalismo.
Paradójicamente, Lovelock no siente ningún aprecio por los "verdes" a los que debe su celebridad, dado que repulsa su ideologismo y su desprecio dogmático por el rigor científico; considera que la mayoría de los ecologistas "no sólo desconocen la ciencia, sino que además la odian"..
El decidido apoyo de Lovelock a la energía nuclear ha desquiciado las estructuras mentales de muchos militantes verdes. La energía nuclear, asegura Lovelock, es mucho más segura que cualquier otra alternativa y la necesitamos desesperadamente para sobrevivir a los efectos del "calentamiento global".
Con todo, cuando ya se acerca a los 90 años, El profesor se permite disfrutar de su popularidad, dice lo que le viene en gana, y amonesta al mundo sabiendo que sus palabras son recibidas con reverencia.
Vive en una pequeña mansión en la campiña inglesa, a orillas del rio Devon, con 14 hectáreas de tierra.
Su último libro, "The revenge of Gaia"(La venganza de Gaia), viene a decirnos que estamos inevitablemente abocados a una catástrofe natural casi inmediata.
Algunas citas del pensamiento del Profesor Lovelock:
"...Hay que recurrir a la energía nuclear. En países muy urbanos es absurdo intentar sacar la energía de los molinos de viento"
"...El verdadero problema es que la gente no se ha hecho cargo de la situación medioambiental, y entonces Gaia lo está haciendo.
Vamos a vernos reducidos a quizá 500 millones de humanos, tan poco como eso, ...viviendo en el Ártico. Y tendremos que empezar de nuevo".
"...En efecto, para 2050 los polos se habrán deshelado totalmente, y puede que antes de esa fecha. En cuanto a las inundaciones, no estoy seguro de si ocurrirán tan pronto. Lo que provocará las inundaciones masivas será el deshielo de los glaciares, y puede que eso tarde un poco más".
"...Definitivamente, antes de que se acabe este siglo, Londres estará inundado. Y todas las zonas costeras. Imagínese Bangladesh, por ejemplo; el país entero desaparecerá bajo las aguas. Y sus 140 millones de habitantes intentarán desplazarse a otros países" .
"...En todo el mundo habrá muchas guerras y mucha sangre".
"...Hacia finales del mismo, las selvas tropicales habrán desaparecido también y serán reemplazadas por la mayor de las desolaciones. La temperatura de la Tierra se habrá elevado en ocho grados centígrados, y probablemente se mantendrá así durante otros 200.000 años".
Hay que tener en cuenta que el Profesor Lovelock no se define como un "apocalíptico"
"...Nunca, nada. Siempre he sido justamente todo lo contrario".
Explica que es un hombre de ciencia, que es agnóstico y que no tiene fe. Y añade:
?...Es consolador pensar que formo parte de Gaia y saber que mi destino es fundirme con la química de nuestro planeta vivo?.
"...A veces me pregunto por qué dejamos de adorar la Tierra, porque dependemos de ella en todos los sentidos. Creo que fue un gran error que el ser humano dejara de adorar la Tierra y empezara a adorar dioses remotos".
«Si se produjera una guerra nuclear, y la Humanidad entera llegara a desaparecer, la Tierra respiraría con alivio.'»
Mi comentario final:
Aquí hay sólo dos posibilidades; O el profesor le toma el pelo su auditorio, o está más chiflado que una cabra.
Sacado de mi blog; escrito en 2006. Se aprecia como las profecías se van cumpliendo.

¿Será la musa de Lovelock?
(Se llama Gaia Carretta, es italiana y tiene su blog....).

Comentarios
#1 - náufragos en la Antártida
Me gustan los pronósticos de Lovelocko, pero creo que se queda corto... Para que se descongele el Polo sur, y sea un sitio confortable para vivir, necesitarímos un poco mas de calentamiento global. Segun datos mas o menos ciertos (ya no creo en ninguno) la temperatura promedio del centro de la Antártida anda por los -38ºC. Si deseamos vivir allí luego de derretir los glaciares, tener lagos y bosques (y porqué no playas!) necesitamos elevar su temperatura en unos ¡¡¡50º C !!!. Necesitamos con urgencia mas Co2, metano, cenizas y hollín. Me gustaría reservar un lote, pero a menos que lo compre en la punta de una montaña, no tengo manera de amojonarlo por los aproximadamente tres kilómetros de hielo que lo cubre. Pero confío en el Co2 y sus teorías. :-)
#2 - Mucho más!
Mucho más que 50ºC. La temperatura mínima registrada en la estación rusa, las más elevada y la más cercana al polo sur, es inferior a -80ºC. La mayoría de las estaciones de observación y bases de países ni siquiera está en la Antártida.
#3 - Gagá
Los franceses dicen de personas en ese estado mental que está "gagá" o "craquelé". En Argentina y creo que en otras partes les decimos "viejo choto".
Lovelock cree que la Tierra estaba cubierta nada más que por selvas y bosques, y desconoce que en realidad las sabanas eran más abundantes que los bosques. Inglaterra es un ejmplo, donde los bosques, según el Profesor Stott, comenzaron a crecer hace unos pocos cientos de años. En la Amazonía se ve que hay amplias áreas donde predominan las sabanas, como en el estado brasileño de Roraima, hacia el oeste del Río Blanco (región del Río Surumú), y hacia la frontera con Guyana al noreste. En el estado de Pará, el río Parú Oeste divide a dos regiones bien definidas: al oeste la sela amazónica espesa, y hacia el este una enorme sabana con muy pocos árboles.
#4 - Naufragos II
don Anastasia. Tampoco es cuestión de exagerar. 50ºC de incremento climático me parece una suma moderada que permitiría convertir a la Antártida en un sitio para vivir. Por supuesto, no será Brasil. Pero imagino que en las costas (sin banquisa oceánica) la influencia del mar permitiría un clima invernal tipo Dinamarca, y en verano los largos días de sol posibilitarían tal vez hasta 35ºC al mediodía, apto para las playas antárticas.
En el centro la cosa es un poco mas complicada. Mi computadora no me permite calcular la evolución de los vientos, (y la de mis amigos del Met Office, por lo que se ve, está descompuesta :-) ) así que tengo que optar " a ojo" por dos escenarios alternativos. O un clima seco con calores y fríos intensos, tipo Nepal, o uno con mucha nieve en invierno (tal vez temperaturas de -30ºC) y agradable en verano, tipo Suiza.
(En esos tiempos futuros le aconsejo mudarse del Uruguay. Ya habría perdido las hermosas playas de Punta del Este, y tendría una temperatura promedio de 65º C.)