El Humanismo Cristiano del PP

Jue, 16/02/2012 - 18:39 -- Santo

Ya habrán imaginado ustedes el morbo que me ha suscitado la noticia recientevaquerizo sobre la petición de la señora Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, de eliminar la palabra cristiano del ideario del Partido Popular.

Ni las fotos de Pilar Rubio en Interviu, vamos. No puede ser de otra manera en una mente moldeada en la tierna infancia en las políticas educativas de Maravall y demás socialistas del prezapaterismo.

Un morbo volteriano recurrente por mi parte, que para el caso del Partido Popular me había llevado a escribir lo siguiente:

En la derecha, se echa de menos una apuesta decidida por el laicismo, de manera que sus principios puedan quedar libres de cargas religiosas. Sería la forma, en parte, de abandonar ese tufo castrense y autoritario que a veces desprende, e incorporar definitivamente la tolerancia a su ideario. Tendrían así mucho camino ganado para comprender sin traumas ni hipocresías los cambios sociales y culturales que vivimos. (Aquí)

 

 

 

 

Tras el correspondiente linchamiento por la derecha orgullosa de serlo, los populares han rechazado eliminar la referencia al cristianismo en su XVII Congreso Nacional.

Más allá de la anécdota, resulta inquietante que algunos sigan asegurando que “humanismo cristiano” es un pleonasmo. Quienes educamos a nuestros hijos pequeños en el humanismo, a secas, nos esforzamos por hacerles ver que los principales valores del humanismo, como por ejemplo la hospitalidad, proceden del mundo antiguo y no de la secta cristiana que se los ha apropiado.

Algunos de los ministros del nuevo Gobierno parecen, por fin, libres de cargas religiosas en sus principios políticos. Sólo algunos, y tendrán que aguantar los ataques de la ultraderecha. Supongo que es más de lo que podía decirse de los Gobiernos de Aznar. Tal vez en la próxima década, cuando el turnismo político deje paso a un nuevo ejecutivo conservador, veamos un Gobierno de centro-derecha laico al menos en su ideario teórico. Paciencia.

Comentarios

#1 -

Caro Pirata, veo que sigues tu camino hacia el lado oscuro de los buenos y radicales conservadores, no desfallezcas, aquí te esperamos y si arribas tendrás tu premio, vino, sexo, alegría, y la más completa sensación de soledad. Rechaza el PP la ponencia - dice el enlace - por dos razones. Una, que es absurda. Supongo que juegan con las palabras y por absurda no pretenden hacerme tragar que es opuesta a la razón, porque es perfectamente razonable. Más bien querrán darle el sentido que tiene la palabra en matemáticas, contradictorio. Y con ese sentido el rechazo es coherente. El corpus ideológico del PP está impregnado de una extravagante afición, que ciertas creencias religiosas estén latentes siempre en asuntos públicos, sobrevolando las decisiones, de forma que las leyes sean un reflejo de doctrinas. Cosa que un buen conservador contempla con terror, ciertas doctrinas prohíben comer jamón, jugar poker, apostar, el alcohol, o que tenga yo sexo con un tipo con barba si me da la gana.

No te extrañe que en el PP - al menos la facción mayoritaria y en la pomada de ese partido- vean la propuesta como contradictoria o absurda. Abrazar la libertad individual, la única que existe, el resto de los calificativos de la palabra libertad son un invento de bribones, muchos de izquierdas, lleva tiempo, te lo digo yo.

Aquí te esperamos en tu abandono de la socialdemocracia. Comiendo jamón, y apostando.  Lo de acostarte con un señor de barba es asunto tuyo. 

Abrazos muchos

r.

P.S. La segunda razón para rechazar la ponencia ni la comento. Cosa de burócratas (no procede su presentación en este ámbito sino en bla, bla, bla)

#2 -

Amigo Balsero

Veo que nunca vas a perdonarme lo de aquella noche, cuando te raspé la nuca con mi barba de una semana : ))

Mi cálculo es llegar a los noventa años abrazando un cristianismo unamuniano o ingresando en alguna logia que venere mis obras, cual Voltaire.

La coherencia del PP es clara si repasamos su anterior Congreso Nacional, el XVI, donde el debate interno era más o menos si le cortaban la cabeza a Rajoy. Comprendo que Mariano, viéndose ahora Presidente del Gobierno de España, reafirme con contundencia su creencia en Dios. Yo en su lugar, organizaba una misa en vez de un congreso.

Abrazos y besos (hoy me he afeitado)