Conservadurismo y socialdemocracia. Veinte años después del Muro
Enviado por Santo en Lun, 09/11/2009 - 23:26
Coincidiendo con el 20º aniversario de la caída del Muro de Berlín, el panorama editorial abre hueco a ensayos sobre las ideologías de izquierda y derecha. A punto de concluir la primera década del siglo XXI, que se abrió con el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York y se cerró con la elección de Barack Obama para ocupar la Casa Blanca, resulta que seguimos a vueltas con la misma disyuntiva política de antaño.
Dos ejemplos de este revival ideológico. A un lado, César Vidal reseña Qué significa ser conservador, de Russell Kirk; en el lado contrario, Torres Mora hace lo propio con La socialdemocracia, de Ludolfo Paramio. Con independencia de los gustos e inclinaciones personales con los que nos autoubicamos en el arco político, tal vez sería momento de cuestionar el devenir que el conservadurismo y la socialdemocracia han experimentado en este inicio de siglo.
Por lo que se deja entrever en las citadas obras, ambas doctrinas están encantadas de conocerse (a sí mismas, claro). Lejos de reconocer crisis alguna, derecha e izquierda proclaman su triunfo sobre el otro, y las dos echan balones fuera cuando se trata de hablar sobre la actual crisis económica, la más grave desde los años ’30 del siglo pasado. El debate se reduce a los problemas de liderazgo que afectan a las organizaciones políticas, lo cual al final da la sensación de que el acceso al poder, y su mantenimiento, es lo único importante, incluso para los ensayistas.
En la derecha, se echa de menos una apuesta decidida por el laicismo, de manera que sus principios puedan quedar libres de cargas religiosas. Sería la forma, en parte, de abandonar ese tufo castrense y autoritario que a veces desprende, e incorporar definitivamente la tolerancia a su ideario. Tendrían así mucho camino ganado para comprender sin traumas ni hipocresías los cambios sociales y culturales que vivimos.
En la izquierda, se echa en falta un posicionamiento flexible y positivo de la globalización, no folclórico. Sobre todo, y aquí concuerdo con mi amigo balsero, es imprescindible desligarse de esa locura medioambientalista de la que se ha convertido en rehén, no para renunciar a sus valores ecológicos pero sí para desmarcarse de los lobbies que, bajo la bandera de la lucha contra el cambio climático, manipulan la ciencia y se especializan en la rapiña de fondos públicos.
No parece que ni unos ni otros estén por la labor.
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Comentarios
#1 - La crisis que estamos
La crisis que estamos viviendo, por lo menos en España, NO es la mas grave desde los años 30 del siglo XX.
Fue mucho peor la sucedida entre 1977 y 1985, con inflaciones del 15 por ciento, paro del 22 por ciento, reconversiones industriales brutales y, para rematar el pastel, ETA matando a diario.
Lo de ahora es jauja, comparando con aquella epoca.
#2 - Kirk
La inclinación de este hombre, Vidal, por Kirk, el hermano del capitán de la nave Startrek
es interesada y hace patente tu queja. Porque Russell Kirk no sería mi ejemplo elegido del conservadurismo que aprecio, sus llamados mezclando creencias y sistemas políticos me han irritado siempre, prefiero ligar mis tesis conservadoras a aspectos mucho más concretos de la libertad individual, la economía, y el libre mercado, que a vagas tesis sobre lo trascendente, yo soy mucho más utilitario, y sin duda Vidal gusta de Kirk por meter en el saco del conservadurismo cosas que a mi juicio forman parte de las libertades individuales y por tanto no caben en ningún saco, el que se me defina una serie de valores como acompañantes inexcusables de la libertad siempre me ha hecho ponerme en guardia y levantar la ceja mosqueado, sobre todo si Vidal se autocalifica de liberal en el sentido europeo del término (en USA un "liberal" serías tú
), las veces que le escuché sus tesis evangélicas sobre diseño inteligente y/o creacionismo me provocaron ira incontenible
, una sarta de memeces asombrosa que no le hizo a mis ojos persona a escuchar.
De tu descripción hay un riesgo obvio, de ese "encantados de haberse conocido" que mencionas, el hueco que queda libre para el "populismo", en cierto modo ZP es maestro en este asunto, añade la corrupción en los partidos y la desazón que causa en los ciudadanos, y surgirán del otro lado ZPs en versión conservadora, o sarkozyzs, líderes a los que, como a ZP, no se les caiga la palabra "pueblo" de la boca mientras gobiernan tácticamente, buscando siempre una aceptación inmediata de sí mismos y su gloria entre los votantes, sin otro plan, como ZP, que perpetuarse por perpetuarse, diciendo una cosa y haciendo su contraria, gobernando para la hora inmediata y no para lo importante, y cambiando de opinión tan ricamente si huelen que así son más simpáticos al electorado, aunque posteriromente de lo dicho o prometido nada de nada.
De la izquierda, ¿qué decir?, yo soy de derechas, habrá que preguntarle a ellos
, parecen estar ocupados salvando el planeta.
saludos
r.
#3 - Yo soy joven
Mi conservador favorito en lengua española es Luis Racionero:
http://www2.estrelladigital.es/blogs/racionero/2009/11/04/los-viejos-progres/
#4 - Joven
Mi joven amigo, sabes que desde que me convenció Sintética he dejado de usar la palabra progre como pedrada al otro
.
saludos
r.
#5 - Rústicos
Mi viejo amigo,
que la palabra progre tenga un significado y una extensión determinada en sentido kantiano, no es óbice para que pueda seguir usándose en su sentido más pedestre.
Ya sabemos que existe la servilleta, pero no vamos ahora a prescindir del placer de limpiarnos con la manga del pijama.
Estoy refiriéndome a la cena.
Para lo que estabas pensando, ya están las cortinas.
No me líes, anda.
#6 - Tolerancia, tolerancia.... ¿y por qué no respeto?
Caro Santojito
Puesto que por los presentes lares se estila una búsqueda más o menos fructífera de la exactitud y precisión en el lenguaje (véase la utilización de progre) , ¿no es hora ya de desterrar el vocablo tolerancia cuando lo que queremos es referirnos al respeto? ¿O es que somos tan estupendos y nuestra posición es tan superior a la de los demás que "toleramos" que piensen distinto pese a estar errados (bueno, incluso es posible que para algunos haya que añadir la hache al inicio)? ¡Cuánto mal ha hecho el lenguaje de la clase política a este país!
Un saludo
#7 - La exactitud
Caro Invitado
Créame que soy exacto en mi lenguaje, lo intento al menos.
Cuando digo tolerancia quiero decir tolerancia. Y le aseguro que, esta vez sí, tolerancia es una expresión radicalmente ilustrada. No como progreso, que kantianamente es, ni más ni menos y
pese a lo que asegure Sintéticaa mi modesto entender*, la aplicación a la sociedad de los principios newtonianos. Un intento de física social, vamos.De hecho, los philosophes de las Luces hablaron del progreso esencialmente en un sentido utilitarista (disculpe la autocita, aquí hemos hecho un arte de ello). Kant es un pez que va en una pecera aparte.
En cambio, la tolerancia sí fue reinvidicada expresamente.
Y justamente lo que la facción conservadora aplastó con la Restauración fue la tolerancia. Lo que impuso en su lugar fue el respeto.
Le daría más explicaciones, pero he quedado en Alcorcón para ver al Real Madrid. Paradojas de la vida.
Saludos.
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* La exactitud tiene que ver un poco con la prudencia, y la prudencia un poco con la cobardía. Es decir, que no quiero que Sintética me dé con el bolso, así que rectifico.
#8 - Sostenella y no enmendalla
Yo por mi parte desde ya mismo me declaro dispuesto a hacerme de derechas o bien de izquierdas en el preciso momento en el que cualquiera de ellos reconozca que lo han hecho mal, que han tenido errores de apreciación y que están preparados y dispuestos a corregirlos.
Hay millones de personas en todo el mundo que han perdido sus trabajos y medios de vida y ninguna corriente politica ha dicho " vaya, estabamos equivocados".
Respeto, tolerancia, .... ¿Que tal empatia? (Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro).
#9 - Tolerancia vs Comprensión.
JB, comparto tu crítica de fondo y en la forma. La palabreja "Tolerancia" apesta. Solo la entiendo cuando manejo resistencias y un colorcito me indica tolerancia del 10 %, del 5% o del 20 %.
Aplicado al lenguaje político, la cosa se torna terrorifica, me espanta. Sitúa a unos en una posición de "superioridad" frente a otros. Inaceptable. Bien hariamos los de izquierda, especialmente, en desterrar de nuestro lenguaje esa palabreja y dejarla de usar como arma arrojadiza.
Y como la rueda ya está inventada, José Luis San Pedro dijo algo al respecto y muy bien dicho - no lo encuentro -, enlazo otro texto que a bote pronto tb me vale:
http://www.noeresmas.com/articulos/comprension-vs-tolerancia
Por el presente, decreto el procesamiento de la palabra "tolerancia". Íniciense las actuaciones a que haya lugar.
:-)
Saludos.
#10 - Respeto vs. tolerancia (y algo de empatía por demás)
Caro Santojito:
A vuecencia le placerá en sobremanera que sus congéneres de distinta opinión toleren la suya. A mí no. Si alguien me tolera algo, es porque, estando en disposición de impedírmelo, accede no obstante a permitírmelo. Es decir, se muestra en un plano superior a mí. Y en materia de opiniones, prefiero que la derecha sea respetuosa a tolerante. Porque la tolerancia lleva implícita una minusvaloración del contrario. Y a mí no me gusta que me hagan de menos.
Caro Pablo:
Pedirle a la derecha (y me temo que a la izquierda) empatía es solicitarle al olmo que produzca frutos en abundancia del peral. Pero como idea, por supuesto que me apunto.
Un saludo (para cada uno, que si no parece que estoy saludando a medias)
#11 - Empatía, tolerancia, respeto....
Sospecho que la empatía exige una dosis grande de inteligencia y de sensibilidad y un ámbito diferente del de la política. Hay que ser capaz de encontrarse con el otro, de sentir con él o, si eso no se consigue, de entender aquello que sin embargo se es incapaz de sentir. Es casi perfecta la empatía, por eso apenas existe y desde luego no parece existir entre ideologías políticas claramente antagónicas.
La tolerancia es el reconocimiento explícito de que nada de lo anterior ha sucedido: no encontramos al otro, no podemos sentir con él y desde luego no somos capaces de entender lo que no sentimos. Sin embargo, sin reconocerle ni sentirle ni entenderle, se le admite. La tolerancia es la aceptación del pleno derecho de lo antagónico. No veo, como JB (sin destilar) o como Javier, que tolerar signifique elevarse por encima del otro, al contrario, significa admitir el pleno derecho de aquel a quien no logramos sentir y/o entender en absoluto.
Tampoco me parece que en este caso “respeto” sea la palabra adecuada, pues entiendo que el respeto se origina en el reconocimiento de la valía del otro, al que, por lo tanto, nos tomamos en serio, le respetamos. No cabe exigir que se reconozca la valía de una ideología política que en absoluto nos parece valiosa, así que en este ámbito no se soluciona nada con la exigencia de respeto.
Pienso que tolerancia es la opción válida, pues desde ella reconocemos los derechos de aquellos a quienes no reconocemos ningún valor especial ni nos merecen especial respeto.
#12 - Sintética asegura
Sintética asegura que el pirata le escribió un emilio, sí, por razones que aún desconozco, esa conversación se convirtió en otras dos conversaciones vía correo electrónico, en el que se decía literalmente lo siguiente: "Y ahí, considero, reside la hijoputez de Kant. Él no dejó escrito tal cosa ([progresista] no era una palabra al uso), pero es cierto que puede deducirse de su filosofía de la historia". No sé cómo he podido aguantar tanto tiempo sin hacerlo público. :)
Me apunto a lo dicho por JB y por Javi y sumo lo dicho sobre la conmiseración, que es como la empatía pero en latín, por Spinoza. La empatía, la tolerancia y todas esas gaitas, son siempre un farol.
Saludos.
#13 - ¿Conmiseración?
#14 - Conmiseración
Para abrir el apetito, sugiero un interesante debate sobre Spinoza y la conmiseración que tuvo lugar aquí:
http://213.149.225.67/agoraabierta/conmiseracion-spinoza-947.html
#15 - Tomo nota
Pablo, lo anoto, pero lo aplazo para mañana o el finde.
¡LunaBruna, gracias por el enlace!, ¡creo que lo voy a copiar en mi blog! (mañana o el finde).
:)
#16 - Conmiseración otra vez
Luna, muchas gracias, me interesa muchisimo, me lo leere todo, pero no ahora, que estoy pasando el antivirus y esto va a paso burra.
En todo caso, de lo poco que he leido creo que Sintética, "por la cara" empieza el tema diciendo que conmiseración = compasión = afinidad = misericordia = empatía ¿y porque no = amistad o = sentido comun?.
#17 - Un enlace mejor
A sintética:
Estupenda idea la de subirlo a tu blog si consigues abrir esos posts antes de volverte loca, porque va fatal este enlace. Lo estoy probando con otro:
http://boards2.melodysoft.com/agoraabierta/conmiseracion-spinoza-947.html
Creo que va bastante más rápido.
Será interesante retomar este debate.
#18 - Liberté
Acabo de llegar de Alcorcón y me encuentro con que os lo habéis estado pasando genial en el hilo, mi hilo.
Menos mal que en mis hilos no hay normas y cada cual puede escribir lo que le pete.
Total, esto iba de que la izquierda y la derecha hicieran autocrítica, una infantil quimera.
#19 - Tolerancia, RM y autocrítica
Pues yo sigo pensando (no me autocito pero remito a mi comentario #11) que poco tiene que ver con la convivencia y el progreso de las ideologías políticas la conmiseración, la empatía o el respeto.
En cambio, es imprescindible (para la convinecia y el progreso de las ideologías...) la tolerancia: (no siento conmiseración ni empatía con la derecha ultra liberal y ultra conservadora, convivo con esta ideología y la tolero, porque existe de pleno derecho. A la gente que la profesa, por supuesto les respeto).
Otro ejemplo: respeto y aprecio a los madridistas, muchos son amigos míos. No siento la menor conmiseración ni empatía por el Real Madrid. Tolero su existencia (la del RM) porque su existencia es futbol y tienen pleno derecho a existir -además, me divierto-.
La autocrítica es estupenda para casi todo, incluso para cocinar mejor.
#20 - Derecho humano
La Ilustración ofrece una idea de la tolerancia referida a las creencias, fundamentalmente a las creencias religiosas.
#21 - Los demas
#22 - El límite de la tolerancia
Estimado Pablo:
No sé si alguien solvente podrá ayudarte, yo hago lo que puedo (que no es poco :)
Te explico:
Lo único intolerable es la intolerancia misma. Es decir, los límites de la tolerancia son las ideas, creencias o personas que sovacan los principios de la propia tolerancia.
Por ejemplo, el fundamentalismo es intolerable.
En este sentido, la tolerancia es un concepto fuerte. Permitir lo intolerable es anti-ilustrado. No sé si te he ayudado.
Saludos
#23 - Para Pablo, con amor!
Hola Pablo. Bonito nombre el tuyo.
Te cuento. Tienes razón, el enlace que puse tiene un toque que sí, suena como a "ñoño", como a "catequesís", como a "basura de almanaque" ....ummm , me gustan los almanaques de los camioneros! Pero dicho esto, no me parece del todo mal el texto que te disgusta, al fin y al cabo, a su manera, promueve unos valores de convivencia "pacífica". Y a mi eso me parece bien. Estar en "guerra" todo el rato es muy cansado, me cuesta mucha energía, así que, que haya discursos "de paz", "de convivencia pacifica", me parecen bien: por egoismo, me ahorran gastos en "peleas".
Pablo, te pongo otro link, por si te place :
http://es.wikipedia.org/wiki/Tolerancia_(fabricaci%C3%B3n)
La idea que subyace es la siguiente: Hay un valor nominal que se considera el correcto, el cierto, el verdadero, ... pero se permite "la desviación", "la imperfección" frente a la norma en bien de otros intereses. Se "tolera" el "error", dentro de un margen. Es decir, hay un valor que es el "bueno" y hay otro que es el "tolerado", desplazado sobre la "norma", "erróneo".
A mi, que un tipo me diga que me "tolera", me suena a cuerno quemado: "nene, estás fuera de la norma, en error. Tranqui, puedo pirular sin problemas con tu "error". Y en estas yo me pregunto : ¿En qué momento hemos negociado la "norma"? ¿Quién la fija, tú o yo?. ¿Me "toleras" porque no estas dispueto a hacer el "gasto" de combatirme? ¿te sale caro? ¿Hasta cuándo me "tolerarás"? ¿Qué harás cuando no me "toleres"?
Está claro, es una amenaza directa: un tipo que me dice que me "tolera" me está amenazando.
Tolerar es pues un desprecio al otro, un canto a la "ignorancia", a la "superioridad" desdeñosa y perezosa. Es pasiva.
Puesto en estas, prefiero el valor de la "comprensión", que es el valor del "conocimiento". Es una actitud activa y la "empatía" no es mas que una herramienta que facilita la "compresión", el conocimiento del otro. El conocimiento del "otro" no es por "buenismo" ni "basuras de almanaque"; es purito egoismo: conocimiento del medio en el que vivo, y solo desde el conocimiento tengo más oportunidades, quizás; más posibilidades de "desarrollarme" en mi propia naturaleza, de "Ser". Se llama Libertad, la lucha por "mi Libertad". Es activa.
Luna, haces muy bien en sospechar que la empatía requiere grandes esfuerzos de inteligencia y sensibilidad . Pero insisto, la empatía es solo una herramienta para comprender, conocer.
Besos y abrazos.
Y sigo leyendo, que daís mucho trajín!
#24 - De "superioridades"
Pues yo estoy de acuerdo contigo, Javier.
A mi corto entender, el sólo hecho de "tolerar" a alguien, o a sus ideas, o sus actos, o lo que se quiera decir, establece "per se" que el que tolera tiene la posibilidad de no hacerlo, pues si no la tuviera no podría tolerar absolutamente nada, viéndose limitado al consabido "ajo y agua". Así, quien me tolera presupone que tiene sobre mí el poder (sea físico, psíquico o moral) de coartar mi libertad de acción, pensamiento o sentimiento. Y, graciosamente, me perdona la vida. ¡Qué mono! ¡Cuán agradecido le estoy! Sería bonito que el personal empezara a apearse del burro. Nadie es más que nadie. Ni más correcto, ni más acertado, ni "más mejor". No a la tolerancia. Sí a la aceptación de las diferencias. Que nadie me tolere. Que, simplemente, respeten la convención de los "derechos" que nos hemos otorgado unos a otros. Porque eso de que "nacemos" con derecho a... es una filfa. Los derechos son simples acuerdos de convivencia. Y los acuerdos se respetan. La tolerancia es, en sí misma, una imposición coercitiva. Un límite a lo que puedes hacer o no hacer. A lo que puedes pensar o no pensar. Y no te salgas de ahí, porque eso sí que no te lo toleran. Salvo que no te dejes engañar. Francamente, eso de que alguien se crea que puede o no tolerarme algo me parece intolerable. Con la excepción, eso sí, de cuando estoy del lado equivocado del fusil.
Abrazos para todos, y uno más cerrado para nuestro pirata creador de hilos molones.
Añado: Cuando digo "sí a la aceptación de las diferencias" quiero decir de las propias. Las ajenas están ahí, con total independencia de que uno las acepte o las deje de aceptar. Faltaría más.
#25 - ¿Dónde está la superioridad?
Yo no veo el menor desdén ni "superioridad" en la tolerancia, al contrario.
#26 - Lo flipo, troncos
Me gustaría fumar lo que vosotros fumáis, para meterme en vuestra realidad.
#27 - Justo
Pues yo estoy segura de que mi visión de la tolerancia es precisamente la que aparece en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Y no fumo.
#28 - Pues va a ser que si
#29 - También quiero
Con todo el respeto, empatía y tolerancia (y talante, por qué no), no puede decir otra cosa que la expresión de "discusión bizantina" se actualiza y adquiere nuevos matices en mi cabeza cada vez que me meto en alguno de vuestros hilos.
#30 - Camino del frenopático
Aunque estoy pensando en ingresar en un sanatorio psiquiátrico, a lo Greg House, no desespero y os animo a leer una de las obras más hermosas de filosofía política:
Carta sobre la tolerancia, John Locke, 1689
Son las páginas fundantes de la tolerancia moderna. Tienen poco que ver con la idea de soportarse en plan poligonero o discotequero, pero os aseguro que merecen la pena.
El archivo está alojado, curiosamente, en una web latina de orientación liberal, que a su vez enlaza a instituciones y organizaciones que se dicen liberales. No estaría mal que algunos de esa horda clerical que se hace pasar por demócratas echaran un vistazo a Locke.
Si un día un líder de la derecha me contratara como asesor, lo primero que haría sería pedirle una pasta gansa por ello; lo segundo obligarle a leer la obra de John Locke.
Saludos
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