Escándalos

Soy funcionaria de carrera, de los que aprobamos exámenes. Apuesto un café a que esta Navidad cobraré parte de mi paga extraordinaria, no toda, eso es claro, pero sí al menos la mitad. Esta movida no es para equilibrar no sé qué cuentas que no existen ni han existido nunca, esto va de volver a la Administración  franquista: funcionario inútil, calladito, no ejerciendo la función de control que le corresponde y lamiéndole el culo a un jefechuzo aún más inútil pero primo de uno que una vez tuvo un cuñado que era sobrino de otro que había sido, por lo menos, jefe de negociado. Este cambio, que es el previsto, lleva más tiempo que lo que durará la crisis, bueno, pues ya sabéis, tenacidad y paciencia, que veinte años no es nada. ¿Que por qué no me van a quitar la paga entera? Pues para que no se hunda el Corte Inglés y la cadena del señor don Arturo, que luego hay que rescatarlos.

Otrosí digo, junto a la plaga de politicuchos listotontos, existe en este país una secta llamada UGT, que se ocupan de cuidar de su culito y del culito de los suyos, que no son precisamente los afiliados sino esa ristra de gentecilla que va desde el último tonto útil que ha llegado hasta el rey de los necios. Y digo la UGT porque su brazo político ha estado tanto tiempo en el poder que les ha dado para repartir prebendas y carguitos hasta para el último memo que llegue, es más, es que si no tienes escrúpulos de ningún tipo y te das un poco de prisa y te apuntas corriendo todavía llegas a tiempo de hacerte con uno. ¿Que dice don Cándido que hay protestas contra los recortes para el 19 de julio? Que proteste don Cándido y sus polluelos. Mientras no limpie su casa, cualquiera que acuda a su llamada debe saber que para lo que sirve secundarles es para que la organización use la cifra en favor de la organización. 

Por mi parte voy a protestar cualquier día, excepto el 19 de julio. Por cierto, estuve esperando a los mineros cuando llegaron a mi pueblo, Collado Villalba, vi por allí a Cayo Lara, en Collado Villalba, donde no estaba toda la prensa nacional y era poco probable salir en la foto. Alguno de la UGT había, cómo medrar si no vas tú por allí a ser solidario, ahora bien, eso sí, como escondidos, que con ver entre ellos lo solidarios que son ellos a ellos ya les vale.

Estamos solos, vale, pero somos mejores.

Comentarios

#1 -

Buenos días a todos.

Me ha gustado que exista esta entrada. Está claro que hay que hundir al Corte Inglés si es preciso. Eso si, creo que hay que avisar a la población sobre las dificultades que la bajada de sueldos a funcionarios, estatutarios y personal laboral al servicio de la administración, puede causar en el consumo.

Dentro de unas horas voy a lanzar en mi página Facebook "Eduardo Martínez" una iniciativa personal, que espero sea seguida por mucha gente. Mi propuesta será que los días 31 de cada mes sea el "Día sin Funcionario". Es decir, que los servidores del estado se abstengan de hacer ninguna compra el 31 de cada mes. De momento tenemos el proximo 31 de julio martes, para quedarnos en casita sin consumir nada. Para que se lo piensen.

Sabido es que son muchos los que opinan que sobran funcionarios. No seré yo el que diga si faltan, sobran o hay que trasvasarlos para que otros departamentos funcionen mejor. Lo cierto es que un funcionario es una persona que se sacrificó durante mucho tiempo para preparar unas oposiciones, y la superó. 

Muchos funcionarios y estaturarios, e incluso muchos de personal laboral al servicio del estado, tuvieron que superar una dura prueba, en la que muchos quedaron atrás.

El ser funcionario no solo tenía el interés de que una persona se asegurase una plaza de trabajo y un sueldo digno durante muchos años. También significaba un reconocimiento a esa persona, que se había presentado a una prueba que le reconocía un valor por encima de la media de sus compañeros. Es cierto que en muchas profesiones como la de arquitecto o ingeniero, se gana más en la empresa privada que en la función pública. Pero el prestigio que tiene un licenciado o un doctor en Derecho, que aprobó sus oposiciones como abogado del estado, como juez o como notario, no lo tiene el propietario de un bufete con una selecta cartera de clientes.

Por otra parte, ser funcionario, estatutario o laboral al servicio de la Administración, significa que esta persona ha tenido que cambiar de ciudad, e incluso de comunidad autónoma, para poder conseguir su empleo. Lo cual significa  en muchas ocasiones, tener que hacer frente a un alquiler o a la compra de una vivienda que no habría sido necesaria de vivir en su población de origen.

El obtener una plaza como funcionario era una garantía, no solo de  que el más preparado de los que optaban a la plaza era el que la ocupaba, sino el de acabar con la institución del cesante: En el siglo XIX los cargos de funcionario eran nombrados en su totalidad por los políticos. Y cuando los que mandaban perdían las elecciones, los que el partido gobernante había puesto en la administración, eran despedidos.

Por supuesto, igual habrá que estudiar si sobran plazas, faltan plazas o hay que redistribuir plazas. Sin embargo, lo primero que habría que hacer es eliminar los cargos de confianza, que no es otra cosa que la reedición de esta antigua  institución de los cesantes. Y si un partido considera que debe emplear a ciertas personas por su valor, para que asesoren al gobierno, que lo paguen de sus bolsillos.

Y lo dejo por ahora, que ya me he enrollado bastante.

#2 -

Diría que hace años, tal vez décadas, que los funcionarios medios no compramos nada que no sea absolutamente imprescindible. Es cierto que en Europa "imprescindible" no es lo mismo que en África. Confieso que para mí es imprescindible conseguir dos teras más cada año, dos discos duros de un tera. Este derroche y un pequeña parte de lo que cuesta el servidor de valdeperrillos son mis únicos lujos. Antes también compraba libros, pero con los ebooks he dejado el hábito, y compraba el periódico hasta que descubrí que estaba pagando euro y pico por un panfleto, antes incluso tomaba varios cafés por ahí, hasta que fueron asequibles las cafeteras de cápsulas: en vez de 1,50€ ahora me cuesta 0,40€. A lo que voy es a que el concepto que debemos empezar a manejar es "miseria", vale que no todavía tal y como la viven en África, pero miseria.

Debí dejar de comprar en El Corte Inglés allá por los años noventa. Mucho me temo que todo el país hace huelga involuntaria de consumo. Los más afortunados la empiezan el día 10 de cada mes, los menos afortunados están en huelga indefinida.

Hay un círculo ahí: funcionarios en precario --> Estado en precario --> funcionaros en precario... El número y el sueldo de los funcionarios determina la cantidad y la calidad de los servicios públicos. Ya lo hablamos, ya han desmantelado y hasta se han llevado la mesa, ahora van por los cimientos. A cada compulsión responde un nuevo impulso. Compulsivamente lo desmontan, impulsivamente remontamos y así un siglo y otro y mientras tanto no hacemos otras cosas. 

No es discutible, por otra parte, que en España faltan funcionarios y sobra gente cobrando sueldos públicos sin haber cumplido el enojoso trámite de aprobar una oposición o haber sido elegido en unas elecciones. Podemos rescatar todo lo que haga falta simplemente librándonos de esos, y lo tranquilos que íbamos a quedarnos.

#3 -

¿quiénes son los tontos y quienes son los listos?

Dívar reclama pensión indemnizatoria en calidad de alto cargo

Así, resulta que en caso de que el pleno del Consejo reconozca la pensión, Dívar cobrará aproximadamente 8.670 euros mensuales, al margen de su pensión de jubilación, que le corresponde por su condición de magistrado jubilado desde el 31 de diciembre pasado y que el interesado se encargó en enero de tramitar.

http://politica.elpais.com/politica/2012/07/12/actualidad/1342124022_055591.html

p.d./ Sr. Presidente del Gobierno:

Le sugiero que:

Por cada punto que reduzca la  inversión en Educación, presupueste unos cuántos más en cárceles, policias, material antidisturbio, secretarios judiciales  y demás.  Prosegur y compañía deben  estar de fiesta en cualquier puticlub: se van a forrar.  Le recomiendo que haga cuentas: un estudiante malo, repetidor y tal y tal es más gastoso e incordiante  que un buen delicuente; por supuesto! Ya sabemos que la Educación es muy cara. ¿Ha calculado usted cuánto cuesta la Ignorancia, cada crio que usted expulsa a la puta calle?

Por cada punto que reduzca la inversión en Sanidad Pública, presupueste unos cuántos más en ... eso ....me resulta penoso hacer las cuentas, Sr. Presidente, mejor las hace usted, que para eso le pago , le pagamos. Ya sé que Sanitas, Adeslas y unos cuántos más le estarán haciendo una estupenda oferta; otros que seguramente no escatimarán gastos en puticlubs o en misas, a saber ...Son buenos tiempos.

¿Sigo?

 

Y en lo que me toca más de cerca, dado  su interés en lo de la Seguridad Jurídica y demás gaitas : "El presidente reclama "un marco jurídico entendible y estable para dar seguridad y promover inversiones" porque en America Latina "ha sido evidente en los últimos años que sus tasas de crecimeinto están ligadas a la entrada de capitales", ....

Le anucio que ....

¿Dejo de pagar la hipoteca en la misma medida que usted transfiera pasta de mi bolsillo al bolsillo de los otros, ya sabe quienes?

Ummm .... ¿10 millones de españoles retrasando su paso por caja 10 días, cuánto le costará a Bankia y demás "delicuentes confesos" ? Si, si ...ya sé ....Sr. Presidente, lo dicho:, vaya aumentando el presupuesto en jueces, secretarios, polis y demás. Me temo que la cuenta se le va a disparar... y que todo sea eso.

Por lo demás, ya veré.

Saludos, Sr. Presidente.

 

#4 -

"No es discutible"

 

¿Seguro que no?

#5 -

Todo es “discutible”. Si se aboga por el desmantelamiento de la sanidad pública, de la educación pública y de toda clase de servicios sociales podría ser suficiente con 400.000 funcionarios. Los 200.000 policías que hay ahora y otros tantos por si acaso.
 

#6 -

Yo creo que si se podrían desmantelar muchas cosas. Eso si, si a algunos les entraran ganas de llorar por las consecuencias -de conseguirse este desmantelamiento-, habría que aplicarle una cita de una joven política, que gracias a no haber sido madre soltera, hará posible que el apellido Fabra no continúe siendo el sinónimo de caciquismo en Castellón de la Plana, desde hace más de 150 años: "Que se jodan".

Imagino una sanidad privada al estilo de lo que ha sido la sanidad en los Estados Unidos hasta ahora. El que tiene posibilidad para asegurarse, se hace su seguro privado, y el que no, que le atienda una sanidad pública reducida. Eso si, cuando el usuario español tuviera necesidad de pleitear contra el seguro por negarle una determinada prestación, pues igual la viuda del paciente fallecido acababa por cobrar pasados unos años, la indemnización del seguro médico. Porque en los Estados Unidos, en pocas semanas se puede resolver un pleito contra el seguro médico, por negarse éste a aplicar una determinada prestación. Aquí en España, como existe la Seguridad Social, si el seguro privado se pone tonto, siempre se puede ir uno a la sanidad pública. Si se desmantela la Sanidad Pública y no se agiliza la administración de Justicia, me veo desastres de este tipo.

También imagino a ese trabajador con contrato laboral que se creía poco menos que Dios, teniendo que demostrar su valía ante un compañero que podría estar en el cuerpo de bomberos tras haber ganado una oposición. A lo mejor no es tan bueno al lado del que habría sido bombero, y acaba por perder su trabajo por no ser tan productivo como se imaginó.

Tras la desaparición de los funcionarios bomberos, me imagino a  un cuerpo de bomberos privados minijobistas, con un operario de teléfonos situado en un país extranjero, con una pésima vocalización, al que se le pagan con unas nominas ignominiosas. En cuanto a los habitantes del parque de bomberos, me imagino a unos con escasas facultades físicas y psíquicas para afrontar las tareas de extinción de fuegos, que oficialmente tributarían y cobrarían por cuatro horas diarias, pero que estarían las 24 de turno que tienen hoy los bomberos. Por supuesto, como eso de exigir carnets especiales para conducir coches y camiones de bomberos es un atraso,  el vehículo de desplazamiento sería una bicicleta.

En la enseñanza imagino que las familias que no alcanzasen a poder pagar una enseñanza privada, tendrían que enviar a sus hijos a algo muy poco diferente de una guardería. Igual podía llegar a pasar como en los Estados Unidos, en los que un buen deportista se garantiza una educación universitaria. Pero me creo que esto no sería el caso de España.

Yo no tengo ninguna dificultad en imaginarme un apocalipsis por erradicar muchas de las cosas que hoy tenemos en España. Podría estar escribiendo un buen rato, y estoy seguro de que me quedaría corto si se hiciera realidad el desastre.

Por supuesto hay que hacer que el número de funcionarios sea el imprescindible, y que no estén duplicadas funciones. Pero de eso a creer que por ser funcionario se es el malo de la película, hay un buen trecho.

Las primeras consecuencias de no pagar bien a los españoles ya se están viendo: nuestros mejores profesionales van al extranjero. Y es que una de las cosas que tiene el liberalismo, es que los buenos profesionales van a los lugares en los que son reconocidos con un buen sueldo. Y cuando los buenos profesionales que no pueden o no quieren marcharse desaparezcan por jubilación,  el desastre estará servido.

#7 -

Aristóteles indicó que lo evidente no se discute. Si para alguien no es evidente que faltan funcionarios solo tiene que comparar los datos con cualquier otro país de nuestro entorno o bien puede acercarse a cualquier ventanilla de la Administración pública cuya función no sea recaudar, digamos, por ejemplo, a un registro civil para obtener una partida de nacimiento.

En Radio Nacional había tres programas con una calidad óptima y resultados de audiencia espectaculares: En días como hoy, Asuntos propios y Hoy no es un día cualquiera. Son los tres programas que no van a continuar la próxima temporada. La idea rectora solo puede ser esta: si tiene calidad y es público hay que eliminarlo. 

No hay exageración alguna en afirmar que si en este país aún hay algo que funciona bien es gracias a un montón de trabajadores públicos que prolongan sus jornadas, que no paran ni para tomar impulso, simplemente para seguir intentando ofrecer en condiciones imposibles (sin personal, sin apoyo y sin medios) el servicio que los ciudadanos necesitamos. A mí me consta que es así, hace dos domingos un funcionario público se preocupó, más allá de lo exigible a un buen profesional, por un ciudadano que le necesitaba, por mí, y, como cuando acabó su horario mi problema aún no estaba resuelto, simplemente prolongó su horario ¡cuatro horas que nadie le va a pagar! hasta resolverlo magistralmente. No sé cómo me vi envuelta en una situación de la que no podía salir por mis medios, sé que no habría podido sola. Tengo la certeza de que lo que me pasó a mí le puede pasar a cualquiera, tengo la certeza de que lo rarísimo es encontrar un funcionario en este país que no hubiera hecho lo mismo. Tal vez, como esos tres programas de Radio Nacional, esta es precisamente la razón por la que sobramos. Oscura razón. 

#8 -

Una de las cosas que muchas veces no se quiere reconocer a los funcionarios, es su amor por hacer las cosas bien hechas. No sé si seguirán existiendo o han desaparecido. Pero hace unos años, había unos determinados funcionarios en Correos llamados Sabios. Eran los que hacían todo lo posible y lo imposible porque cartas con direcciones incorrectas pudieran llegar a sus destinatarios. Era (o es, si todavía existen), un trabajo que realizaban unos funcionarios de correos,  que creo que va más allá del Deber. He buscado un artículo que destaca su función, y lo he enlazo para que el que quiera pueda disfrutar de su lectura. http://elpais.com/diario/1993/12/17/madrid/756131090_850215.html