Sofisma o falacia

 No trataré en este texto de hacer una exposición sistemática de los distintos tipos de sofismas, tal vez en algún otro momento. En otro lugar hemos discutido sobre si cierta afirmación constituye o no un absurdo lógico y me ha parecido que conviene hacer una aclaración del significado técnico de determinados conceptos toda vez que, por mi parte, no hay posicionamiento ideológico alguno en este caso, aunque sí tengo una opinión al respecto que por ahora me reservo.

El diccionario de la Real Academia establece una distinción entre falacia y sofisma. Define falacia como “Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien” y “Hábito de emplear falsedades en daño ajeno”; un sofisma es una “Razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso”. Además de este uso común, estos dos términos tienen también un uso técnico, en lógica, falacia y sofisma son términos prácticamente sinónimos con los que se designan los razonamientos aparentes, da igual lo que se pretenda con ellos. Puesto que los sofismas o falacias quedan definidos como “razonamientos aparentes”, es imposible entender qué es un sofisma si antes no se sabe qué es un razonamiento.

El autor de todos los tiempos que primero y mejor ha estudiado qué es un razonamiento y qué no lo es ha sido Aristóteles, en sus tratados sobre lógica. En los Analíticos primeros el razonamiento queda definido como “un enunciado en el que, sentadas ciertas cosas, se sigue necesariamente algo distinto de lo ya establecido por el simple hecho de darse esas cosas”. Para ilustrar la definición anterior escojo este ejemplo del mismo tratado: “si A no se predica acerca de ningún B y B se predica acerca de todo C, A no se dará en ningún C”.

Hay muchas formas de razonamiento, otra es esta: “Si A no se da en ningún B y B se da en algún C, es necesario que A no se dé en algún C” (los medievales llamaron a esta forma de razonamiento perfecto fErIO). Veamos un ejemplo de fErIO:

[1] Si en ningún caso el Estado (A) debe intervenir en la formación moral de los ciudadanos (B) y

[2] hay formación moral de los ciudadanos en la enseñanza religiosa (C)

[Entonces]. podemos afirmar que, al margen de toda ideología u opinión, necesariamente, el Estado no debe intervenir en la enseñanza religiosa.

No habría razonamiento y sí sofisma o falacia si sentados [1] y [2] se afirmara que el Estado debe intervenir de algún modo particular o general en ese tipo de formación moral que es la enseñanza de la religión.

Comentarios

#1 Imagen de Eduardo Martínez

Hola Sintética.

He creído necesario poner, en primer lugar, la definición del RAE sobre el estado. Creo que esto es necesario, toda vez que tal vez al hablar de la palabra "estado" estemos hablando de dos términos diferentes. Si después del estudio de todas las definiciones, vemos que la mía no se ajustó, tal vez sería adecuado cambiar mi definición, o en todo caso, especificar más el contenido de mi afirmación, toda vez que mis palabra pudieron haber quedado oscuras o no haber sido lo suficientemente precisas.

El enlace original es  http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=estado

 

estado.

(Del lat. status).

 

1. m. Situación en que se encuentra alguien o algo, y en especial cada uno de sus sucesivos modos de ser o estar.

2. m. Cada uno de los estamentos en que se dividía el cuerpo social; como el eclesiástico, el de nobles, el de plebeyos, etc.

3. m. Clase o condición a la cual está sujeta la vida de cada uno.

4. m. estado civil.

5. m. Conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.

6. m. En el régimen federal, porción de territorio cuyos habitantes se rigen por leyes propias, aunque estén sometidos en ciertos asuntos a las decisiones de un gobierno común.

7. m. Resumen por partidas generales que resulta de las relaciones hechas al por menor, y que ordinariamente se figura en una hoja de papel. Estado de las rentas del vecindario, del ejército

8. m. Ministerio de Estado.

9. m. Medida longitudinal tomada de la estatura regular del hombre, que se usaba para apreciar alturas o profundidades, y solía calcularse en siete pies.

10. m. Medida de superficie que tenía 49 pies cuadrados.

11. m. Manutención que acostumbraba dar el rey en ciertos lugares y ocasiones a su comitiva.

12. m. Sitio en que se la servía.

13. m. Esgr. Disposición y figura en que queda el cuerpo después de haber herido, reparado o desviado la espada del contrario.

14. m. Fís. Cada uno de los grados o modos de agregación de las moléculas de un cuerpo. Estado sólido, líquido, gaseoso

15. m. desus. Casa de comidas algo menos plebeya que el bodegón.

16. m. ant. Séquito, corte, acompañamiento.

~ absoluto.

1. m. En los cronómetros o relojes marinos, atraso o adelanto respecto de la hora en el meridiano de comparación.

~ asociado.

1. m. El que, con autonomía, participa en las estructuras de gobierno de otro país. U. especialmente hablando del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

~ celeste.

1. m. Astr. El que compete al planeta, según el signo en que se halla, y sus aspectos y configuraciones.

~ civil.

1. m. Condición de cada persona en relación con los derechos y obligaciones civiles.

2. m. Condición de soltería, matrimonio, viudez, etc., de un individuo.

~ común.

1. m. estado llano.

~ de alarma.

1. m. Situación oficialmente declarada de grave inquietud para el orden público, que implica la suspensión de garantías constitucionales.

~ de ánimo.

1. m. Disposición en que se encuentra alguien, causada por la alegría, la tristeza, el abatimiento, etc.

~ de bienestar.

1. m. Sistema social de organización en el que se procura compensar las deficiencias e injusticias de la economía de mercado con redistribuciones de renta y prestaciones sociales otorgadas a los menos favorecidos.

~ de cosas.

1. m. Conjunto de circunstancias que concurren en un asunto determinado.

~ de cuentas.

1. m. Documento que refleja la situación contable de una empresa.

~ de excepción.

1. m. En ciertos países, situación semejante al estado de alarma.

~ de gracia.

1. m. estado del que está limpio de pecado.

~ de guerra.

1. m. El de una población en tiempo de guerra, cuando la autoridad civil resigna sus funciones en la autoridad militar.

2. m. El que según ley se equipara al anterior por motivos de orden público, aun sin guerra exterior ni civil.

~ de inocencia, o ~ de la inocencia.

1. m. Rel. Aquel en que Dios creó a Adán y Eva en la gracia y justicia original.

~ del reino.

1. m. Cada una de las clases o brazos de él, que solían tener voto en Cortes.

~ de merecer.

1. m. coloq. edad de merecer.

~ de necesidad.

1. m. Der. Situación de grave peligro, por cuyo urgente remedio se exime de responsabilidad penal en ciertas circunstancias, entre las cuales la más significativa es que el mal causado no sea mayor que el que se trata de evitar.

~ de prevención.

1. m. La primera y menos grave de las situaciones anormales reguladas por la legislación de orden público.

~ de sitio.

1. m. estado de guerra.

~ federal.

1. m. El compuesto por estados particulares, cuyos poderes regionales gozan de autonomía e incluso de soberanía para su vida interior.

~ físico.

1. m. Situación en que se encuentra alguien respecto a su organismo físico.

~ general.

1. m. estado físico, bueno o malo, no referido a ninguna parte del cuerpo en particular.

2. m. Situación buena o mala, en que se encuentra algo no referido a ningún punto o aspecto en particular.

3. m. estado llano.

~ honesto.

1. m. p. us. El que tenía la mujer soltera.

~ llano.

1. m. El común del vecindario de un pueblo, a excepción de quienes pertenecían a la nobleza, al clero o al estamento militar.

Estado Mayor.

1. m. Mil. Cuerpo de oficiales encargados en los ejércitos de informar técnicamente a los jefes superiores, distribuir las órdenes y procurar y vigilar su cumplimiento.

2. m. Mil. Generales y jefes de todos los ramos que componen una división, y punto central donde deben determinarse y vigilarse todas las operaciones de esta, según las órdenes comunicadas por el estado mayor general y el general comandante de ella.

3. m. Mil. Conjunto de general o gobernador que manda una plaza, teniente de rey, sargento mayor, ayudantes y demás individuos agregados a él.

Estado Mayor Central.

1. m. Mil. Organismo superior en el Ejército y en la Marina.

Estado Mayor General.

1. m. Mil. Conjunto de jefes y oficiales del Estado Mayor y de los demás cuerpos y servicios auxiliares, que constituyen el cuartel general y la secretaría de campaña del general que ejerce el mando superior sobre las tropas en operaciones.

caer alguien de su ~.

1. loc. verb. Perder total o parcialmente el valimiento y buena situación que tenía.

2. loc. verb. coloq. Caer en tierra sin impulso ajeno.

causar ~.

1. loc. verb. Dicho de una sentencia, de una resolución, etc.: Ser definitivas.

2. loc. verb. Dicho de un hecho: Tener efecto decisivo en lo venidero.

dar ~.

1. loc. verb. Dicho del padre o de la madre de familia, o de quien hace sus veces: Colocar a los hijos en el estado eclesiástico o en el de matrimonio.

de Estado.

1. loc. adj. Dicho de una persona: De aptitud reconocida para dirigir los asuntos políticos.

en ~.

1. loc. adj. Dicho de una mujer: preñada. U. t. c. loc. adv.

en ~ de buena esperanza.

1. loc. adj. Dicho de una mujer: preñada. U. t. c. loc. adv.

en ~ interesante.

1. loc. adj. Dicho de una mujer: preñada. U. t. c. loc. adv.

estar algo en el ~ de la inocencia.

1. loc. verb. coloq. No haberse adelantado nada en ello.

hacer ~ el rey.

1. loc. verb. ant. Dar de comer en mesa común y de balde, o hacer, mientras duraba la jornada en alguno de los sitios reales, los gastos de quienes eran llamados a acompañarlo.

mudar ~.

1. loc. verb. Pasar de un estado a otro; como de secular a eclesiástico, de soltero a casado, etc.

poner a alguien en ~.

1. loc. verb. dar estado.

siete ~s debajo de tierra.

1. expr. U. para denotar que algo está muy oculto o es difícil de sacar a la luz.

2. expr. U. para amedrentar. METER, SEPULTAR siete estados debajo de tierra

tomar ~.

1. loc. verb. mudar estado.

V.

abogado del Estado

casa de estado

Consejo de Estado

golpe de Estado

inquisidor de Estado

jefe de Estado

materia de Estado

mayordomo de estado

mesa de estado

papel del Estado

posesión de estado

primer secretario de Estado y del Despacho

prisión de Estado

razón de Estado

reo de Estado

secreto de Estado

 

Creo que es a partir de la definición de la RAE sobre la que tenemos que trabajar. Supongo que en otros diccionarios de Filosofía, la definición de estado será sensiblemente distinta. Pero desgraciadamente para mi, no he estado estudiando Filosofía desde hace 20 años. Saludos

#2 Imagen de Sintética

 El gran paso en el conocimiento que supuso la introducción de la lógica consiste en que se realiza una formalización del lenguaje, de tal modo que los términos comunes pasan a ser variables. El planteamiento de más arriba sirve para cualquier variable (El Estado, un lunar, un satélite, un huevo frito), siempre que esas variables se repitan con el mismo sentido en las premisas y en la conclusión.

Signifique lo que signifique Estado, tenemos dos posibilidades y, maravillas de la lógica, solo dos:

a) Que se esté usando Estado con dos significados distintos, uno cuando se afirma que no debe intervenir y otro cuando se afirma que sí debe intervenir, por ejemplo, financiando. En este caso se habría incurrido en un sofisma (de libro: "Refutaciones sofísticas", Aristóteles) en función de la expresión, por ambigüedad (166a10). Estaríamos ante un juego que en ningún caso consistirá en un debate de ideas. 

b) Que se esté usando Estado con el mismo sentido en las premisas y en la conclusión. En este caso se estaría afirmando a la vez y en el mismo sentido una cosa y la contraria, a saber, que el Estado no debe intervenir y sí debe intervenir, esto se llama incurrir en una contradicción, es lo que técnicamente se conoce como absurdo, algo que autoriza para seguir adelante con la afirmación contraria a aquella de la que se partió: el Estado sí debe intervenir en la formación moral de los ciudadanos. Con variables: si afirmando X concluyo de forma correcta que de ahí se sigue Z y no Z, entonces puedo afirmar lo contrario de X, puedo afirmar no X.

Un placer, Eduardo.

#3 Imagen de Eduardo Martínez

Buenos días, Sintética.

Perdón por el retraso, pero he tenido que hacer cosas estos días.

Me gustaría poner un ejemplo para ver si la cosa se entiende mejor. Si yo fuera un político e hiciera unas declaraciones a un periódico y dijera:" Creo que el ejemplo que debería seguir todo político es el de Cincinato. De hecho, en Estados Unidos, este es uno de los personajes que más inspiró a los primeros estadounidenses". Y me encontrara al día siguiente, en el periódico el siguiente titular: "Eduardo cree que en política, hay que seguir el ejemplo de uno de los dictadores más famosos de la antiguedad". Un columnista del mismo periódico, iniciara su artículo preguntándose:"¿Cree Eduardo que hay que maltratar a los animales, igual que hacía algún dictador de la antiguedad?". Y un tercero, dijera en otro apartado del periódico: " Eduardo, al igual que muchos norteamericanos, ve como digna de ejemplo, la vida de algún dictador". Visto estos ejemplos ¿se podría afirmar que las afirmaciones de estos  periodistas son falaces?.

Por si acaso alguien desconoce la historia, diremos que en la Edad Antigua, en Roma existía una institución llamada "dictadura", en la cual un indivíduo, ante una crisis, era investido de poderes absolutos por un tiempo limitado (algo similar a los estados de excepción que reconocen las constituciones modernas, si bien no era exactamente lo mismo, pero podemos admitir esta acepción para hacernos una idea). En una de estas situaciones, un patricio romano, llamado Cincinato (nosotros lo llamaríamos, "Ricitos", si se pudiera traducir el nombre), fue avisado de su nombramiento como dictador mientras araba personalmente  sus tierras con unos bueyes. Dejó el arado con los bueyes en el campo, recogió su armadura, se puso al frente del ejercito de Roma, derrotó al enemigo, por cuya amenaza había sido nombrado dictador. Y una vez derrotado el enemigo, devolvió el poder al senado, dejó la armadura en su casa, y regresó al campo, lugar en el que continuaban los bueyes en el surco labrado, y prosiguió su trabajo como si nada hubiera pasado. En total había permanecido unos pocos días como dictador, y no habia aprovechado sus poderes ni para lucrarse ni para venganzas pesonales. .

#4 Imagen de Sintética

Gran historia la de Cincinato, gracias por traerla.

Si quieres demostrar que el argumento que he expuesto al principio de este hilo es solo un argumento aparente, debes referirte al argumento que he expuesto al principio de este hilo y no al caso de Cincinato. Con la historia de Cincinato demuestras que fueron falaces los periodistas que resumieron la comparecencia del político imaginario aquel, pero no demuestras que haya falacia en lo afirmado por mí.

Si de lo que se trata es sobre si te he malinterpretado, con la mejor o peor intención por mi parte, pues no. De hecho tú sostienes que el Estado no debe intervenir en la formación moral de los ciudadanos pero, a la vez, tú sostienes que debe financiar la enseñanza de la religión y prestarle instalaciones públicas, como es así que financiar y prestar locales es intervenir y como resulta también que la enseñanza de la religión consiste en formación moral, cabe por tanto y sin más señalar que tu posición es inconsistente, algo así: religión sí porque te gusta y educación para la ciudadanía no porque no te gusta.

La razón por la que he abierto este hilo no es para traer aquí la discusión iniciada allí, sino para centrarme exclusivamente en un aspecto de esa conversación, en un aspecto formal. Es cuando señalo que tus dos afirmaciones juntas conforman una posición absurda, no racional.

Me temo que la dificultad para entender el punto que me interesa está en que los términos que se están manejando tienen carga emotiva. Estado, formación moral, Educación para la ciudadanía, absurdo, son términos que despiertan emociones, sentimientos. Pero solo estoy tratando de una estructura, de la forma en que algunas afirmaciones se combinan. Como dije más arriba, no es necesario usar esos términos, podemos hacer lo mismo con los huevos, que, espero, carecen de carga emocional incluso para las gallinas. Veamos.

[1] Cincinato(A) no debe comer huevos (B)
[2] La tortilla española tiene huevo (C)
[Entonces] cabe afirmar que Cincinato no debe comer tortilla española.

Del mismo modo cabría razonar si (A) fuera el Estado, (B) que no debe intervenir en la formación moral de los ciudadanos y (c) que hay formación moral en la enseñanza de la religión.

Saludos.

#5 Imagen de Yazgur

Está perfecto tu ejemplo, Sintética. Efectivamente, se reduce a "Si A no puede B, y C contiene B, entonces A no puede C", lo cual es ilevantable.

Obviamente, como todo razonamiento, para que la conclusión deba ser admitida como verdadera hace falta aún que las premisas consten como verdaderas, a saber, "A no puede B" ("El Estado no puede meterse en la formación moral de los ciudadanos") y "C contiene B" ("La enseñanza religiosa implica formación moral"). Lo segundo es evidente. Lo primero, es verdad si se habla de un Estado "laico" o "aconfesional". Es cierto que incluso en ese caso, el Estado no puede desentenderse totalmente de la moralidad, porque entonces el mismo sistema jurídico quedaría sin base alguna. La justicia, en efecto, es algo moral. Pensemos en una enseñanza religiosa que aconsejase o mandase los sacrificios humanos. El problema es que también sería una injusticia impedir a las religiones que no caen en esos extremos que enseñen según su propia doctrina a sus fieles.

#6 Imagen de Sintética

Eduardo sostenía a la vez las dos premisas y mi ejemplo solo pretendía demostrar que, si estaba usando Estado en el mismo sentido, las dos premisas no podían sostenerse a la vez. Es igual lo que signifique Estado, basta con que el significado sea siempre el mismo; no es una cuestión semántica, se trata de variables que no pueden funcionar en la combinación que Eduardo pretendía.

La otra discusión (opiniones sobre lo que debe o no debe hacer el Estado) está en este hilo, tal vez te interese: http://valdeperrillos.com/blogs/santojito/humanismo-cristiano-contradicho

Gracias por tu comentario, quédate en el pueblo, hay un montón de parcelas disponibles.

:)