Unos vociferan, ella hace ladrillos

Es tradicional que el medioambientalismo militante vea los cambios climáticos contra un fondo estático, percibido como inmutable e inamovible magnificando su importancia con una actitud historicista que no descuenta el futuro ni el progreso. Así, durante los últimos 10 años, el sector radical del ecologismo no dejó de vociferar exigiendo lunáticas medidas en contra del carbón y el CO2. Otras personas, en cambio, no vociferan y escapando de cualquier determinismo social han dedicado la década a una mejor comprensión de la Naturaleza. En lugar de vociferar.

EL PAÍS se asombra hoy de las cosas que logra la española Mercedes Maroto-Valer con el CO2. Podía haber pasado EL PAÍS los últimos 10 años asombrándose de los hallazgos de nuestra compatriota en lugar de publicar panfletos con la propaganda barata del alarmismo climático de tantos profesores que en lugar de investigar adoctrinan. Claro que considerar la investigación de Maroto-Valer como española es ciertamente un abuso del lenguaje.

    Mercedes Maroto-Valer

Porque Mercedes lleva la última década fuera de España investigando entre la elite, en la Universidad de Pennsylvania, en la de Kentucky o en la de Nottingham y su producción es fructífera con casi un centenar de artículos publicados y cardando la lana mientras otros se comportan como artistas de espéctaculo de variedades. La investigadora dirige en la actualidad el Centro de Captura y Almacenamiento de Carbón de Nottingham tras recibir un premio en ingeniería del Engineering and Physical Sciences Research Council.

Mercedes coge una piedra - ver foto superior - de, por ejemplo, olivina (la de color verde aceituna), le añade CO2, que fija con los silicatos y lo secuestra y guarda en forma de cubo o ladrillo. Su propósito último es embridar la luz del Sol de forma que se pueda utilizar el CO2 para la fabricación de combustible a través de un proceso de fotosíntesis artificial que imita a la Naturaleza (ver Fotobiontes, el mejor tratado en español sobre el tema). En particular quiere usar la reducción fotoquímica del CO2 usando luz visible o del extremo ultravioleta para fabricar

Un combustible que permita viajar a Marte

Y mientras notorios alarmistas lloriquean en los medios y han publicado sólo un par de artículo mediocres en toda una década a Mercedes Maroto-Valer sus iguales, sus pares, sus colegas, quienes mejor pueden juzgar su valía han considerado que debe

liderar la División de Combustibles Químicos de la American Chemical Society  (ACS)

y Mercedes será la primera persona de fuera de los EE.UU que acceda a esta responsabilidad. La ACS reunirá en 2008 a más de 10.000 químicos e ingenieros y nuestra compatriota coordinará todo el programa de combustibles químicos.

b.