Tengo un problema de tipo físico-doméstico. Me está amargando la existencia desde hace dos o tres días, a ver si alguien puede echarme una mano.
Metí una de mis jarras de cerveza en el congelador, para que estuviese fresquita cuando se diera la ocasión de utilizarla. Después metí uno de mis vasitos de vino en el congelador, por idéntica razón. Más tarde, y con objeto de ahorrar espacio, coloqué el vasito dentro de la jarra, y ambos se quedaron allí, unidos en la eternidad glacial del congelador.
El otro día cogí la jarra (es de cerámica) para aplicarme frío en un brazo (no viene al caso el porqué). Intenté sacar el vasito (es de cristal) y no pude, estaba encajado, inamovible. Y ahí sigue. Permanecen acoplados en la encimera, como dos amantes burlones y testarudos. He probado con agua caliente y nada.
Siempre me queda la opción de estrellar a ambos contra el suelo, pero no soy un hombre violento. E incluso, mantengo la confianza en las leyes de la física y en la racionalidad cósmica de los objetos (esto último no sé qué es, pero también confío en ello).
¿Alguien puede darme una idea para recuperar mi jarra y mi vaso? Este híbrido de la foto empieza a molestarme.
Gracias.