
Hace unos meses la revista Nature llevó a su portada un artículo científico escrito por varios autores y con Eric Steig como autor líder. En 1957 se celebró el primer año geofísico internacional y los autores querían presentar la evolución de la temperatura en la Antártida en estos últimos 50 años. El artículo concluía que no sólo la zona de la Península (el rabo que se dispara desde la Antártida hacia el sur de Argentina y Chile) sino toda la zona oeste (colores rojos de la portada de Nature) mostraba en los 50 años transcurridos una tendencia de temperaturas al alza de 0.17 °C por década. Para el resto de la Antártida también afirmaban haber extraído de los datos una serie ascendente de temperaturas (rojo pálido) de 0.10 °C por década. El resultado final para toda la Antártida, según los autores y la aquiescencia en sus métodos de los editores de Nature, arrojaba un saldo de aumento de temperaturas de 0.12 °C por década. La noticia saltó a los medios y se hizo imparable, la Antártida se calienta (o se derrite, según el alarmismo apocalíptico del medio).
Ahora, 5 meses después, y pese a la negativa de los autores a explicar la razón de sus decisiones en la reducción de los datos, el esfuerzo colectivo de varios bloggers y el tesón de uno en concreto, Ryan O [con la colaboración de Steve McIntyre, Jeff Id, Jeff C, y otros], da el golpe de gracia definitivo al artículo. Y lo derrumba