Hegel. Historia, gusanos

El interés de este texto de Hegel está en lo bien que muestra cómo el totalitarismo entiende a los individuos, a las personas. Es un extracto de sus Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, dentro del apartado de la historia del Estado romano.

El orgullo de los individuos consiste en tener un valor absoluto, como personas privadas, pues el yo alcanza un derecho infinito; pero el contenido del mismo y lo mío son solo una cosa externa; y el desarrollo del derecho privado, que introdujo este alto princpio, estaba unido a la corrupción de la vida política. Así como, cuando el cuerpo físico se corrompe, cada punto empieza a tener una vida propia, aunque es solamente la miserable vida de los gusanos, de igual modo se disolvió el organismo del Estado en los átomos de las personas privadas. Esta es ahora la situación de la vida romana: ya no vemos un cuerpo político, sino un señor y muchas personas privadas. El cuerpo político es un cadáver en putrefacción, lleno de apestosos gusanos; y estos gusanos son las personas privadas. Por lo demás, la libertad personal tiene por base este derecho privado romano.

Comentarios

#31 Imagen de Sintética

Javier, qué pena que no nos hayamos conocido antes de cometer el error de casarnos con otros. ¡Yo te habría dejado que te dieras el gusto de cocinar dos veces diarias sin sentir que me pierdo la oportunidad de ser una amantísima esposa!

Recórcholis, siempre tarde.

Tienes por ahí mi emilio, si te divorcias y tal... Kiss

#32 Imagen de Santo

La relación de Hegel con el totalitarismo es la misma que puedan tener los primeros homínidos descubridores del fuego con los ingenieros encargados de fabricar la bomba atómica. Que los escritos de este filósofo puedan servir a alguien para establecer una ilación que conduzca hasta el horror de los regímenes del estalinismo y nazismo es, repitiendo la sentencia de Eugenio Trías, una “idea necia”.

Idea necia y absurda justificada en la sólida base argumental de un refrán (“de aquellos lodos vinieron estos polvos”) que puede prolongarse ad infinitum. Tanto es así que alguno, apoyándose en Gustavo Bueno, ha tratado de demostrar que el nazismo no sólo es hijo de Hitler, sino también de “Lutero, Fichte, Hegel, Bismarck, Lessing, Wagner, Nietzsche,

y de todos los alemanes que en el mundo han sido.”

No es broma. Entren en el enlace y lo ven, se anuncia la lista de acusados en el preludio.

Nada más lejos de mi gusto que pedirte una demostración de los vínculos entre Lutero y el totalitarismo; serías muy capaz. Sin jardines a la vista y en una cazuela de salsa. Juez y parte de lo que nunca has pretendido demostrar pero sí puedes demostrar.

Dices que el tal Dalmacio, citado por mí, dice que la dialéctica de Hegel no se entiende separada de sus textos políticos y que tal cosa me supone un problema (¿?). Te guardas que Dalmacio especifica que los textos políticos de Hegel sólo se entienden en el contexto del periodo histórico en que vivió; literalmente dice que “llega a la filosofía reflexionando sobre los extraordinarios acontecimientos políticos de su época”.

Sobre lo que escribió el propio Hegel, me reitero en mi doble posición: soy incompetente en este autor, en su Fenomenología-que-no-es-para-tanto y, al mismo tiempo, estoy seguro que al exponerlo no te guardas nada de él (no como con Dalmacio) y que lo has leído con una atención y seriedad al alcance de muy pocos.

Por eso me resulta tan chocante tu postura. En todo caso, ha quedado razonada y te lo agradezco.   

 

#33 Imagen de Sintética

Entiendo las dificultades. Podría haberlo hecho de un modo más llano, pero entonces me habrías dicho el patatín patatán correspondiente. De otra manera: todo régimen totalitario necesita convertir al individuo en masa; el sistema de Hegel consiste en convertir lo particular en universal, en sacrificar lo individual en favor de lo absoluto.

Lo que hace Hegel, antes que nadie, es esto:

Tú, individuo, eres la tesis.

Nosotros, que nos oponemos a ti, somos la antítesis.

¿Qué hacer? Una síntesis.

Lo anterior es Hegel puro. Ya me doy cuenta que solo darás crédito a esta idea cuando alguna autoridad lo certifique, por lo menos que lo certifique Savater. Sobre este aspecto nada puedo hacer, sin embargo sí puedo hacer algo sobre cierta tendencia tuya a incurrir en recursos dudosos, recursos que no necesitas, pues te sobran otros mejores, y que solo logran empeorar la calidad de tus argumentos: si alguien afirma que tal idea es causa de otra, tú nada contradices por señalar a otros que no solo afirman que tal idea es causa de x sino que todo el mundo está lleno de causas de x.

No entiendo a qué viene que me llames juez y parte. Pides argumentos para sostener que Hegel está en el origen del totalitarismo, te los doy, no sé si te gustan o no, pues nada dices sobre ellos, pero me acusas de ser juez y parte. ¿Parte de qué?, ¿del totalitarismo?, ¿de ciertas corrientes que a ti sí te importan y mí me dan igual sobre si Hegel es o no es aquello de lo que yo le acuso? Insisto, no te entiendo.

Dices que el tal Dalmacio, citado por mí, dice que la dialéctica de Hegel no se entiende separada de sus textos políticos y que tal cosa me supone un problema (¿?).

Sí, te supone un problema porque completo a Dalmacio añadiendo que la justificación de sus textos políticos está en su dialéctica, afirmación con la que me parece difícil estar en desacuerdo, y este detalle te va a costar la lectura de un post sobre la dialéctica de Hegel. Esto, sin duda, es un contratiempo. De otra manera, esta frase que no entiendes es simplemente una disculpa para que no te molestes mucho porque vaya a arrojarte un mogollón de dialéctica, no lo hago por torturarte, es que es la mejor manera de explicar el totalitarismo de Hegel. De dalmacio no me guardo unas cosas sí y otras no, me las guardo todas, no he entrado en el análisis de su postura. Una postura que, en mi opinión, es más bien floja, pero descuida, no pienso propinarte otra ración de salsa.

¿Quién es, según tú, el padre del totalitarismo?

#34 Imagen de Santo

1. Certificas que aquello que se opone al individuo y lo subsume en una totalidad es germen del totalitarismo. Has demostrado, con creces, dominar el tema “Hegel” y , con las mismas creces, desconocer el tema “totalitarismo”.

2. Aparte de tu propio criterio, muy respetable, no has aportado ninguna referencia externa que sustente tu postura. Ni una. Recuerdo al lector que el fachilla Dalmacio Negro forma parte del grupo de testigos que yo he convocado a testificar, y que la síntesis de su declaración es nítida: Hegel no guarda relación con el totalitarismo.

3. Tampoco has desmentido que la tesis de la caterva de Gustavo Bueno, que atribuye la paternidad del régimen nazi todo bicho viviente con pasaporte germano. No se te pide que desmientas tonterías de terceros (bastante tienes con ocuparte de las mías), pero sí que aclares si estás con Popper cuando señala que las raíces del totalitarismo se encuentran en el Estado Espartano. O si piensas que Rousseau, cuyo Contrato Social también subsume al individuo en una totalidad, y sus herederos (los jacobinos) también están en el ajo. 

4. Respecto al “totalitarismo”, he aportado múltiples referencias que convendría no repetir más de la cuenta para no agotar al lector. La autora canónica sobre el tema, que has demostrado desconocer, es Hannah Arendt. Esta mujer, que padeció el totalitarismo, se refiere a él como una “radical novedad histórica”. Así fueron el nazismo y el estalinismo (pues de eso hablamos, no otra cosa es el totalitarismo). El mundo nunca había conocido nada igual, porque era del todo imposible llevar a cabo nada igual antes del siglo XX, sin la propaganda, la técnica y el caldo de cultivo social, económico y político del periodo de entreguerras.

 5. La atribución de paternidades para un proceso de dominación política como el totalitarismo no se resuelve con una formulación dialéctica. Lo siento mucho. Todo lo más, podemos indicar elementos que, mezclados con otros, contribuyeron a formar ese cóctel explosivo. Uno de los que se repite en todos los especialistas, es el antisemitismo. Pero claro, de ahí a inferir que los Reyes Católicos se hallan en el origen del totalitarismo...
#35 Imagen de Sintética

Presento un resumen-guía de por dónde va esta conversación. Para no entorpecer dejo fuera los razonamientos aparentes introducidos para poner a tu favor al lector desprevenido, omito también todas las sospechas que has deslizado, sin mala intención, basadas tan solo en tu desconocimiento.

a) Inserto un texto de Hegel que ilustra perfectamente, no creo que exista un párrafo más adecuado, cómo el totalitarismo se toma al individuo.

b). Alegas que no conoces ningún totalitarismo que se apoye en Hegel, respondo que sí, que Hitler lo hace. Afirmas que los que defendemos que Hegel es el padre del totalitarismo o responsable directo del movidón europeo de mitad del siglo XX, tanto da, mantenemos una opinión personal y quienes niegan tal cosa sostienen una postura; protesto, concedes, ya tengo postura. La verdad es que yo toda mi vida quise tener una postura.

c). Se me pide que demuestre la relación de Hegel con el totalitarismo, estoy obligada, faltaría más. Pido, para abreviar, que se defina totalitarismo y acepto someterme a la definición que se me ofrezca. Evidentemente no hago tal propuesta a ciegas, sé que no presentarás una definición disparatada. Escoges una que afirma, nada menos, que el rasgo central del totalitarismo es la destrucción de todo eso que es espontáneo, independiente, diferenciado y autónomo en la vida de las colectividades humanas. Vaya un paseo. Lo que dice la definición que aportas es que el párrafo de Hegel es un ejemplo perfecto de cómo el totalitarismo entiende al individuo.

Paso a contestarte.

1. Tras un resumen mediocre, si no malo, en cualquier caso apresurado y superficial, de la Fenomenología del espíritu, consigo que declares públicamente que he demostrado conocer a Hegel, que lo declares tú, que llevas toda la conversación afirmando que de Hegel lo ignoras todo, tú, que te estás documentando en este momento. Ya tengo una postura y una medalla-pirata. No hay dicha perfecta, ahora resulta que no sé nada de Arendt. Entonces, rebobinando, según tú, como no sé nada de Arendt, no puedo decir que Hegel esté en el origen del totalitarismo ni que su párrafo sea un ejemplo perfecto. Vaya, ¿y por qué no me propusiste a Arendt, la autora canónica sobre el totalitarismo, cuando te pedí una definición? ¿Necesitas que conceda algo?, ¿una confesión? No hay problema.

Pausa para una nota biográfica, por si satisface a la otra parte. El mismo semestre que una señora logró hacerme entender a Hegel (supongo que sería así porque aprobé), otro tipo, que tiempo después se volvió loco, no perdía oportunidad para colarme fervorosas charlas sobre Arendt, pero lo que su asignatura exigía para aprobar era la ética de Kant. Todo lo que sé de Arendt es por haber asistido a las charlas, de más o menos 90 minutos, durante un curso, del tipo aquel que se volvió loco. En cuanto terminó el último semestre empecé con los griegos, por la Ilíada. Jamás he leído ningún libro de Arendt ni preveo hacerlo próximamente.

2. Referencias externas para mi postura. Nunca me pareció que para adoptar una postura sobre un autor hiciera falta mucho más que conocer al autor. Ojo, no digo que vaya mal conocer lo que opinan al respecto los estudiosos, solo que no es imprescindible. Para hacer una tesis sí, pero yo aquí no he presentado más que un triste párrafo de Hegel, todo lo demás ha sido bajo demanda y tratando de adaptarme a lo demandado, siempre que lo demandado no consistiera en que hablara de aquello que no he leído. Este es uno de los motivos por los que no voy a aportar a estudiosos o famosos que defiendan lo mismo que yo: no he leído sus trabajos, se entiende bien que el hecho de que no les he leído no es exactamente lo mismo que que no existan. Lo curioso es que yo pensaba que, en todo caso, lo valioso es leer al autor y hablar de él en vez de leer a comentaristas del autor y hablar sobre el autor. Sé que existen, entre los notables, Popper y Russell, que reconocerás que son más famosotes que Dalmacio y Trías, y, por lo visto, la caterva claroscura incomprensible y buenista.

Resulta que ahora, si te hago caso, antes de poder hablar del totalitarismo de Hegel no solo debo leer y entender a Hegel y la historia del siglo XX, además debo conocer a la señora Arendt y lo que un grupito entre el que se incluye la caterva haya escrito. De tal modo, supongo, que si no coincido con lo que han escrito Popper o Russell sobre Hegel o lo dicho por la caterva, lo que tengo que hacer es cambiar la idea sobre Hegel que me he formado leyendo y estudiando a Hegel. Esto se conoce como recurso a la autoridad y es la vía directa para dejar de pensar. Venga ya, hombre. Confiesa tú ahora: ¿me tienes manía?

No cito a los que han sacado conclusiones más o menos parecidas a las mías porque en todo caso lo que tendría que hacer es discutir con los que lo ven de otro modo. Si quieres que comente por qué el tal Dalmacio me parece flojo lo haré, sería una petición sensata, aunque no será inmediatamente, voy a concentrarme ahora en la actualización de valdeperrillos.

3. ¿Y por qué tengo yo que desmentir la tesis de la caterva de Gustavo Bueno? ¿Y por qué tengo yo que aclarar si estoy de acuerdo con lo que dice Popper sobre Hegel y por qué tengo yo que saber lo que dice Popper sobre Hegel? ¡Yo no estoy hablando de lo que dice Popper sobre Hegel, estoy hablando de Hegel!, ¡Puedo contarte lo que dice Hegel! Nada me impide, no obstante, contestar a tu pregunta sobre Rousseau, aunque no sé bien a qué viene ni qué demuestra: Rousseau no tiene nada que ver con Hegel.

4. Nazismo y/o estalinismo = totalitarismo. Distingo entre política y teoría política. Tal cual lo pintas cualquiera diría que Hitler y Stalin fueron teóricos. Seguramente era imposible llevar a cabo nada igual antes, pero desde luego no era imposible pensarlo. Lo que me interesa es el autor (o autores) de la teoría, eso que llaman autor intelectual.

5. “La atribución de paternidades para un proceso de dominación política como el totalitarismo no se resuelve con una formulación dialéctica”, dices. ¿Puedes expresar esta misma idea en términos comprensibles por humanos? Más que una formulación dialéctica -yo nunca pediría una formulación dialéctica- lo que te pido es un nombre de pila. Sea como sea, por lo que me intereso es por la idea que animó el proceso, ¿la has rastreado?

#36 Imagen de Santo

Cuando se empieza a recapitular sobre lo que uno ha dicho y ha dejado de decir, sin decir nada nuevo y obviando que lo dicho puede consultarlo cualquiera, pues consta por escrito, es momento de dejarlo.

La primera persona que en este hilo ha convocado el recurso de autoridad (“yo sí me he leído a Hegel”, en el amable comentario Brutus del 8/11, 14:49, antes de utilizar otro argumento, eres tú.

A pesar de ello, nadie te ha reprochado el ir corriendo a casa a documentarte sobre Hegel (comentario Esto ya es otra cosa del 10/11, 14:45). Sólo se te había señalado con antelación que, a juicio de varios profesores y estudiosos de la filosofía, Hegel y Hitler no compartían aficiones.

Mi empeño ha sido hacerte ver que, como sostiene Ignacio Sotelo (penúltimo autor que cito) los instigadores de tu postura están absolutamente identificados: la filosofía positivista, desde Comte hasta el Círculo de Viena, se emperró en “depurar la filosofía de cualquier tipo de especulación metafísica, que se denuncia como mera retórica sin sentido”. Y Sotelo (nota 3 del artículo citado) señala un libro de Ernst Topitsch, en el cual “hace responsable a Hegel del totalitarismo de derecha, y a través de Marx, también del de izquierda; Hegel sería así el cordón umbilical que uniría a Hitler con Stalin”.

Me da un poco pena leerte lo de las posturas en filosofía (vid. Esto ya es otra cosa):

Desde luego, que Hegel es el mayor cerdo de la historia del pensamiento es mi postura y que no lo es la de Eugenio Trías, quien, sin duda, conoce mucho mejor que yo la filosofía.

Hace no mucho leí un párrafo precioso de una gran estudiosa de la filosofía (y ya no citaré a nadie más, lo prometo): 
Aunque los grandes pensadores pueden ser tergiversados con mejor o peor intención, el caso es que hay una lectura correcta de sus obras y solo una, el caso es que conviene conocer, conservar y por supuesto usar sus ideas, al menos aquellas que nos empujen en la dirección correcta, en este caso la paz.

Esa autora se indignaba cuando alguien realizó una acusación semejante a otro filósofo: “Hace falta mucho valor para achacarle a Kant el surgimiento del totalitarismo”. Por entonces, Hegel no era más que un “traidor del espíritu kantiano”. Esa experta, la última a la que acudo, eras : )

Doy por terminados mis comentarios en este hilo, lo esencial ya está aportado. Te dejo concluir a ti, para que puedas desahogarte con toda suerte de collejas y capones.

#37 Imagen de Javier

Y al principio fue:

“….la miserable vida de los gusanos …”

Firmado, dicen, en alemán, por un tal Hegel.

No sé de dónde se saca este hombre que la vida de los gusanos es miserable. Me suena fatal eso de miserable. Acudiré, en un exceso, al diccionario. Joder, lo que sospechaba, el adjetivo en cuestión es de lo peorcito: desdichado, infeliz, sin valor, abyecto, … ¿Qué hacemos “con las vidas” miserables? Está claro: exterminarlos, total, no valen nada. Justico justico lo que todos los “totalitarismos”, que a saber qué pijos quiere decir eso, han pensado y hecho: Nazismo, Stalinismo, ….y etc , que sabéis de historia.

Y yo me sigo preguntando: ¿de dónde se saca éste hombre que la vida de los gusanos es miserable?
¿qué le hace pensar a éste hombre que la vida de los gusanos es miserable? ¿En qué momento de la película se le ocurrió a este hombre no dar valor a la vida de los gusanos? Mi instinto me hace sospechar que los gusanos llevan una vida muy digna -Correspondiente, proporcionado al mérito y condición de alguien o algo - y se limitan a ser lo que son: gusanos y se dedican a lo que saben: sobrevivir. Sin más.

Y si yo fuera gusano, que pudiera ser en la mente de alguno, para mi, y hasta nueva orden,  el Hegel éste es un cerdo, con perdón de los cerdos.

Abrazos.

#38 Imagen de Pela la Cebolla

Estimados suscriptores

[Como no hemos leído a Hegel y no vamos a comenzar ahora porque sólo leemos El Marca pero se trata de desprestigiarle hemos recurrido a la tecnología]

Sometimos el texto de Hegel propuesto por Sintética al analizador T-Incluye, de la organización www.tincluye.org "que vela por un lenguaje de género inclusivo y no sexista". Lamentamos informar a nuestros amables suscriptores que el robot de análisis T-Incluye concluye:

hay un exceso de lenguaje no inclusivo

que es la manera fina de decir

Hegel era un machista asqueroso

El prestigioso robot semántico-lingüístico-morfológico y catatónico de T-Incluye dictamina en su exhaustivo análisis que:

hay 117 sintagmas sospechosos (sic)

(analizó los textos de los comentaristas también)

Destacan entre los sospechosos

  • individuos
  • loco genial
  • hombre
  • alemanes
  • hijos
  • señor
  • gusano
  • ...así hasta 117

Nos han sorprendido dos cosas.

  1. No le gusta al analizador de lenguaje sexista el sintagma "cerdos" y lo califica como "sospechoso". Realizada la prueba en nuestro laboratorio de alta tecnología por el equipo de Leo Chalupa la sospecha desaparece si escribimos "cerdas" el mismo número de veces que "cerdos". Por tanto hemos incorporado al libro de estilo de La Cebolla la obligatoriedad de hablar siempre al estilo Ibarretxe, "los cerdos y las cerdas...".
  2. Sólo hemos sido acusados los de La Cebolla de utilizar 1 sintagma sospechoso en nuestro único comentario. Un gran éxito frente al negativo balance sexista de asquerosos machistas del resto de los comentaristas del hilo. En concreto no le gusta al censor de género nuestra expresión "pirata santo". Comprobamos en nuestras potentes máquinas a las órdenes de Chalupa que la sospecha se esfuma si cada vez que anotamos "pirata santo" compensamos con "piratesa lucifera" que no sabemos qué quiere decir pero tiene la aprobación de robot anti-sexista T-Incluye.

Rogamos modifiquen sus hábitos de escritura a la mayor brevedad y dejen de ser unos asquerosos machistas como el Sr. Hegel.

PS. Más información en http://tincluye.org/

Cool.//

 

#39 Imagen de Ida Lupita

Habría que distinguir entre las cerdas y las cerdas. si digo las cerdas de mi peine están tiñosas, ni de lejos se acerca al sentido de lo que quiero expresar cuando digo las cerdas de mi dehesa tienen la tiña. Mientras quie las primeras cerdas me las paso por el forro, las segundas me hunden en la desesperación. Lenguaje de Ibarretxe. sí, pero  con sentimientos y sentimientas.

 

 

#40 Imagen de Pela la Cebolla

Estimada suscriptora Lupita,

es con todo respeto que hemos de rogarle no cerdee. Cerdear es el conocido verbo que en su acepción coloquial significa resistirse a hacer algo, o andar buscando excusas para no hacerlo.

Rogamos no confunda este significado del habla vulgar con otro, más culto, referido al noble toro, del que se dice que cerdea si flaquea de los brazuelos, por lo que no puede asentar las manos con igualdad cuando está herido de muerte.

Es cierto que a nosotros nos gustaría decir de algunos políticos que cerdean en el sentido culto, y que estamos dispuestos a pagar lo que se nos pida por el espectáculo increíble de ver, por ejemplo, al señor D. Iñaki Lai-Guana Kaos flaquear de los brazuelos herido de muerte sin poder asentar las manos.

Convendrá con nosotros en que sería un show capaz de atraer honradas multitudes.

Lamentablemente esto no ocurre. Y es más frecuente - en cambio - encontrar una abundante fauna de políticos que cerdean en el sentido coloquial, esto es se resisten a hacer algo, o andan buscando excusas para no hacerlo. Es patente el ejemplo de ZP, que estuvo cerdeando unos meses con el asunto de la crisis.

Habrá reconocido su fino instinto de quién hablamos cuando mencionamos a la Piratesa Lucifera. Sí. Se trata de Dª Esperanza Aguirre. Nos consta que Vd. desearía que cerdeara en el sentido culto flaqueando los brazuelos. Sin embargo ocurre que cerdea en el sentido coloquial, resistiéndose a hacer una cosa, o buscando excusas para no hacerla: cerrar Telemadrid.

Mientras llega el cerdear de algunos, esos algunos cerdean. Coincidimos con Vd. Un enigma.

Es más que posible que algún suscriptor no nos crea. Y dude de la existencia del verbo cerdear y sus acepciones, y eso que nosotros jamás mentimos.

Pedimos a tales lectores que no cerdeen. O sea, que no anden con excusas para no mirar el diccionario y comprobar de una vez por todas cuán a menudo cerdean resistiéndose a hacer alguna cosa.

A nosotros nos gusta mucho cerdear. En el sentido coloquial, claro.

A sus pies, un rendido admirador

Leo Chalupa

Investigador en Jefe

Cool.//

 

 

 

Páginas