Sintética de los Naipes

El marqués reunió a su tropa días antes de la gran partida de póker sintético. De chiribito. Sería la noche del 19 de Noviembre de 1975. La noche en que habría de morir un tipo llamado Francisco Franco. Moroder y Eutimio escuchaban al marqués

- Recordad lo que os he enseñado. Antes de un ataque las labores de propaganda previa del agresor inteligente han de centrarse en sembrar en el atontado enemigo tres cosas. ¿Cuáles?

- ¡Miedo, incertidumbre y duda! – respondieron el Moro y Eutimio

- ¿Vamos a realizar esa siembra? – continuó el marqués

- ¡No!

- ¿Qué vamos a sembrar nosotros?

- ¡Soberbia, codicia y ambición!

- ¿Cómo hemos de parecer?

- ¡Humildes, modestos y sencillos!

- ¿Cómo alcanzaremos nuestros objetivos?

- ¡Con los pasos lentos de los elefantes!

- ¿Qué más?

- ¡Con los afilados colmillos de los lobos!

- Y... ¿finalmente?

- ¡Haciéndonos los bobos!

El marqués se levantó y perpetró uno de sus frecuentes insultos a la gramática latina

- ¡Loxodonta deambula, lupus dentis, facies socordis!

Juntos los tres brindaron por el éxito con la mejor ginebra del mundo que Eutimio le había robado a la abuela Koronis. Ginebra Xoriguer. De Mahón. El latín del marqués era deficiente pero no su paladar.

- Tiene cuatro destilaciones. ¡Cuatro!. Y en cada destilación sólo se aprovecha el 50 por ciento de la anterior. ¡El 50%!. Tiene cardamomo de la India y canela de Ceilán. Almendras amargas y dulces con una pizca de limón y ralladuras de naranja españolas. Le añaden cilantro fresco turco con unas notas mentoladas de angélica de Sajonia. Por supuesto el fantástico enebro, la ajedrea y el anís francés junto con granos de pimienta rosa del Yemen. Sin olvidar la nuez moscada de Goa, hinojo de Córcega y lirio siciliano.

- La abuela Koronis es una gran mujer – enfatizó Moroder

Eutimio recordaba cuando acompañó a la abuela al médico. Éste preguntó a la vieja dama diversas cuestiones para rellenar el historial previo

- ¿Bebe Vd.?

- ¡Qué impertinencia!. Joven, debe Vd. saber que yo, me encuentre como me encuentre, bebo tres Xoriguer antes del almuerzo El médico, un residente atontado de tercer año, apuntó en el historial “posibles problemas renales por exceso de bebida de aguas muy mineralizadas. Ver contenido en sales del agua Xoriguer”. Cuando terminaron la botella de ginebra los tres amigos recitaron a Edward Markham. Siendo uno portugués, otro francés y el tercero español realizaron una traducción muy particular del poema The Man with the Hoe del gran poeta americano.

Ellos trazaron un círculo y nos excluyeron de él. Nosotros un pentáculo y les incluímos en él

Y totalmente borrachos siguieron cantando su argumentum ad metam, invocando a su manera.

El miedo, la incertidumbre y la duda.