Sátiros, silenos y faunos

 

Sátiros, silenos y faunos
  

 La hibridación de hombres y animales es una de las más habituales formas de inventar un monstruo. El zoo-antropomorfismo simboliza generalmente estados superiores del ser, predominando  el aspecto racional, cuando la naturaleza animal corresponde a la parte superior del cuerpo. Por el contrario, si el animal está asumido a la parte inferior del cuerpo,  las implicaciones simbólicas asociadas a aspectos psicológicos o a actitudes  irracionales, son mucho más fuertes.  De la figura antropomorfa con cabeza de chivo hablaré en otro capítulo dedicado al diablo. En éste que presento ahora me centraré la forma contraria, la más habitual en el ámbito de las religiones griega y romana y cuyo máximo exponente es el sátiro.

 
 

Sátiros y ménades en la vendimia previa a las fiestas de Dionisios. Plato cerámico del siglo IV a.C.

 
En su origen, los sátiros y silenos eran criaturas rudas y desvergonzadas que sobreponían a su naturaleza humana las más groseras cualidades animales. Lucían cuernos y orejas de cabra, cola de caballo y un falo siempre erecto que aludía a su sexualidad desmedida. Más adelante, ya en época Helenística, se les añadieron patas, pezuñas y cola de macho cabrío. Parece que al principio los sátiros y silenos no eran exactamente iguales. La leyenda de estos últimos se origina en Asia Menor , fruto de la unión de algunas tribus de humanos con seres equinos; los sátiros, en cambio, procedían del Peloponeso o de alguna de las islas del Egeo y siempre fueron humanos con transmutaciones cabrunas. Sin embargo muy pronto estas diferencias dejaron de existir y ambos –sátiros y silenos- adquirieron las mismas características y quedaron adscritos al culto dionisiaco.
 
En las leyendas griegas, los sátiros habitaban en la Arcadia, paraíso de la vida bucólica y agreste. Eran seres lujuriosos de potencia sexual descontrolada. Su afán principal era seducir a las ninfas, pero como eran groseros y burdos, ellas los rechazaban. Sin embargo el rechazo no lograba sino exacerbar el interés de los sátiros -que eran terriblemente rijosos- así que mientras las bellas ninfas cuidaban de sus rebaños, ellos las acechaban y raptaban para violarlas. Por eso han sido siempre símbolo de lascivia e incontinencia. Tenían el torso, los brazos y el rostro humano, pero con las orejas, los cuernos, las piernas y la cola de macho cabrío. Se les representaba como seres despreocupados, salvajes y alegres, amantes de la música y propensos a la embriaguez, casi siempre desnudos, pero portando pieles de cabra y coronados de pámpanos y racimos.
 
Pintura sobre cerámica de los siglos V y IV a.C. Las dos primeras representan a los sátiros en relación con la música. En la última aparecen un sileno,  un grifo y un arimaspo, los tres representantes de los monstruos que habitan más allá de las tierras de Escitia.
 
La representación de los sátiros como seres feos y brutales asociados a las ninfas, a las cuales perseguían y raptaban con el afán de violarlas o a las ménades en las fiestas dionisíacas, son muy frecuentes en iconografía griega, especialmente en la pintura cerámica. La escultura clásica presenta, sin embargo, una variación iconográfica excepcional. De la mano del escultor griego Praxiteles nació un sátiro joven y hermoso en el que las partes animales apenas están insinuadas. Más adelante, siguiendo el camino marcado por Praxiteles, encontraremos esculturas de sátiros que presentan una salvaje belleza.
 

 
Escultura clásica y helenística. La primera es una copia romana del sátiro de Praxiteles, del s. IV a.C; la segunda es una copia en mármol de un bronce helenístico del siglo II a.C, conocida como el Fauno Barberini.  La tercera es también una copia romana de un original helenístico realizado en el siglo II a.C, representa a un fauno danzando.
 
Las leyendas: Marsias y Pan
 
Marsias fue el más famoso y conocido de los silenos. Este pueblo habían sido en su origen una raza monstruosa e híbrida que mezclaba aspectos humanos y equinos, pero ya en el siglo VI, tras perder la cola de caballo, resultaba casi imposible distinguirlos de los sátiros cabrunos. Recibían su nombre de Sileno, el viejo, obeso, juerguista y borrachín educador del dios Dionisio, que en un primer momento había tenido un aspecto más bien asnal, aunque ya Eurípides se refiere a él como paradigma de los sátiros. Se cuenta que Marsias, inventó la flauta de dos cañas y era tal su virtuosismo musical que quiso competir con la lira de Apolo por ver cuál de los instrumentos sonaba mejor. Naturalmente venció Apolo, pues su lira sonaba incluso si se la tañía al revés, y el pobre Marsias, a pesar de interpretar una música bellísima y ser capaz de seducir con ella, acabó colgado de un árbol y desollado vivo (sin duda eran muy brutos aquellos dioses en ejercicio de su divina vanidad).
 
 

Escultura clásica y helenística representando en este caso a la otra familia de sátiros, los silenos. Este era supuestamente el aspecto del sileno Marsias a quien, según Platón, tanto se parecía Sócrates.
 
Platón en el Banquete realiza un elogio a Sócrates en el que compara a éste con Marsias el sileno en los siguientes términos:
 
A Sócrates, señores, yo intentaré elogiarlo de la siguiente manera: por medio de imágenes. Quizás él creerá que es para provocar la risa, pero la imagen tendrá por objeto la verdad, no la burla. Pues en mi opinión es lo más parecido a esos silenos existentes en los talleres de escultura, que fabrican los artesanos con siringas o flautas en la mano y que, cuando se abren en dos mitades, aparecen con estatuas de dioses en su interior. Y afirmo, además, que se parece al sátiro Marsias. Así, pues, que eres semejante a éstos, al menos en la forma, Sócrates, ni tú mismo podrás discutirlo, pero que también te pareces en lo demás, escúchalo a continuación. Eres un lujurioso. ¿O no? Si no estás de acuerdo, presentaré testigos. Pero, ¿que no eres flautista? Por supuesto, y mucho más extraordinario que Marsias. Éste, en efecto, encantaba a los hombres mediante instrumentos con el poder de su boca y aún hoy encanta al que interprete con la flauta sus melodías -pues las que interpretaba Olimpo digo que son de Marsias, su maestro-. (…) Mas tú te diferencias de él sólo en que sin instrumentos, con tus meras palabras, haces lo mismo.
(Platón, Banquete, 215a)
 
 
 

Cuatro rostros. El primero de ellos corresponde a un busto de Sócrates. Copia romana de un original griego del siglo IV a.C. La segunda es el dibujo de una cabeza de sátiro de un grutesco del siglo XVI; la tercera, atribuida a Rubens 1577-1640; la última corresponde al busto de un fauno realizado en el siglo XVII.
 
Quizás estuviera integrado por silenos el pueblo de los Egipodas, una supuesta raza de hombres con pies de cabra -éste es el significado de su nombre-, que vivía al norte del Cáucaso, allá por la Escitia, y al que Herodoto cita apuntando, sin embargo, que no cree en su existencia.
 
“Verdad es que los calvos1 nos cuentan cosas que jamás se me harán creíbles, diciendo que en aquellos montes viven los Egipodas, hombres con pies de cabra…” (Heródoto. Los nueve libros de la historia. Libro IV, cap. XXV)
 
Pero el más grande y divino de todos los sátiros fue sin duda el gran Pan. Había entre los dioses griegos uno de genealogía incierta, probablemente hijo de Hermes, y claramente monstruoso, pues era híbrido de hombre y cabra.  Su nombre era Pan y tanto su aspecto lascivo y burlón con cuernos de cabra y patas de macho cabrío, como su carácter alegre, montaraz y despreocupado, atestiguan su parentesco con las cabras. Nunca vivió en el Olimpo, sino que cuidaba rebaños  y atendía a sus colmenas en la Arcadia. Era juerguista, amante de la vida sencilla, tranquilo y perezoso: dormía largas siestas y su cólera era temible cuando le despertaban injustificadamente. Entonces,  cuando estaba enojado, lanzaba terribles bramidos  provocando en quienes osaban molestarle reacciones de huida irracional y estampidas entre los animales. Del miedo cerval que generaba su cólera proviene la palabra ‘pánico’.  
 
 
 
Dos familia de faunos dibujadas por Alberto Durero. La primera es un plato cerámico, la segunda un grabado.
 
 Su afición más notoria era seducir ninfas y copular con todas las ménades de las orgías de Dionisio. Pero también tenía un corazoncito sensible y a veces se enamoraba tiernamente: cuenta la leyenda que la ninfa Pitis consiguió huir de él metamorfoseándose en abeto y desde entonces el gran Pan llevó siempre una rama de aquel árbol como guirnalda. Se sabe también que tan enamorado estaba de la ninfa Siringe que no dejaba de acosarla, así que ella se transformó en caña y el sátiro dios la convirtió en flauta. Es la famosa flauta de Pan, o pandeana, también llamada siringa como la ninfa, que está formada por nueve tubos de caña hueca de distintos tamaños anudadas entre sí. Con esta flauta en la mano suele aparecer el dios Pan representado.
 

 
Sin embargo, lo más sobresaliente de la vida de aquel dios, es que murió: es el único de los dioses  que ha muerto. A su muerte, el imaginario artístico cristiano acabó haciéndose cargo de su horrible aspecto para convertirlo poco menos que en demonio. Cito del Diccionario de los símbolos de Hans Biedermann, lo siguiente:
 
Plutarco (46-120 d.C .) nos cuenta que durante el reinado del emperador Tiberio una nave pasó junto a la isla de Paxos y sus tripulantes pudieron escuchar unas voces que desde la costa clamaban: “si vais a Epiro, decid allá que el gran Pan ha muerto”. Cuando los marineros transmitieron la noticia, se escucharon por doquier gritos de dolor de animales, plantas y rocas. Se entendió entonces que al desaparecer el culto de los antiguos y sencillos dioses de la naturaleza, se iniciaba una nueva era (la del cristianismo, que enmudecería a los oráculos y derribaría a los ídolos).
 
***
 
Faunos romanos
 
En el elenco romano el correlato del sátiro fue el fauno. Su imagen, por su lascivia y sensualidad, quedó asumida muy pronto a la del diabólico pueblo de los íncubos y fue rápidamente demonizado en los primeros años del cristianismo. La imagen antropomorfa  con cuernos y patas de cabra se convertiría en una de las representaciones iconográficas propias de los pequeños diablos que acompañaban a Satán -el gran cabrón- al que próximamente dedicaré una pequeña reseña. 
 
 
 
 
Relieve medieval representando a un demonio-chivo en la catedral de Londres.
 
También durante la Edad Media, y en paralelo a esta transformación diabólica, los faunos experimentaron otra transformación de carácter benévolo que los relacionó directamente con las hadas, asumiendo el papel alegre, despreocupado y extravagante propio de los duendes, desprovisto de perversidad.
 
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(1) Comenta  Herodoto, (Libro IV, cap. XXIII-XXV), que más allá de la tierra de los últimos escitas, vive el pacífico pueblo de los Argipeos, en el que todos sus habitantes nacen calvos. Nadie puede decir mucho de lo que hay aún más al norte, pues una gran cordillera impide el paso, por eso, lo que se sabe de los extraños pueblos híbridos de la periferia del mundo es lo que los mismos calvos han contado.
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… y, como siempre, me alegraré si os ha gustado.

Comentarios

#1 Imagen de Pablo

 

Magnifico artículo, como todos los tuyos. Me ha llevado a re-ojear “Los mitos griegos” de Graves y me he enterado de que además de lo dicho, Hermes copió una flauta fabricada por Pan, aseguró haberla fabricado el y se la vendió a Apolo, el cual a su vez, previamente le había sonsacado a Pan el arte de la profecía.
Grandes tipos los dioses griegos. Pelín iracundos, pero nadie es perfecto.
 
Leer cosas de los griegos es apasionante (no me refiero a Aristóteles). Te enteras de cosas tan interesantes como que fue Melampo, nieto de Creteo, el primer mortal en mezclar el agua con el vino, a pesar de lo cual el santo Patrón de la Hostelería es San Juan Bosco que, seguro, no hizo tantos méritos.
 
#2 Imagen de LunaBruna

Gracias por tu comentario y me alegro mucho de que te haya gustado el artículo.

También yo he estado re-ojeando "Los mitos griegos de Graves" y no he puesto tanto como hubiera podido sobre sátiros, silenos  y el dios Pan porque siempre empiezo con la idea de escribir algo breve para mi pequeño bestiario y diccionario de monstruos, y al fin, cuando estoy en ello, acabo escribiendo ladrillazos.
 
El tema es estupendo, y aún lo será más si lo prolongo un poco en dos direcciones, como tengo pensado: por una parte los mitos sobre cabras, cabrones y machos cabríos en general; por otra, los hombres chivo, los diablos  menores de aspecto cabruno y el gran Satán.
 
Estoy en ello, ya veré si compongo dos artículos o junto  ambos temas en uno sólo.
Gracias de nuevo.
#3 Imagen de Pablo

Lo siento mucho, pero debo decirte que tu anterior avatar me gustaba mas. De hecho creo que tu anterior avatar era con diferencia el mejor de este sitio. Si es por cambiar, pues vale, pero este nuevo ..... no se.

#4 Imagen de LunaBruna

En realidad a mí siempre me gusta más lo que habitualmente soy o he sido. Me pasa lo mismo con los avatares de los demás. Nunca son mejores, a mi gusto, los nuevos que los anteriores.

La de ahora es una luna bifaz y burlona preparada para el invierno. Le he puesto barretina y pelo, si se tercia le pondré también bufanda. La otra puede volver en cualquier momento, lo peor es que hace calor. El cambio climático de otoño se está retrasando este año.

#5 Imagen de ALV

Hola, LunaBruna. Tengo un par de dudas sobre Pan y la versión sátira de Sócrates. Algunas fuentes señalan que Pan no fue un dios sino un acompañante humano de Dionisos, siendo éste un personaje que para unos fue un dios y para otros un híbrido de divino y humano. El “pánico” es un estado de ánimo producido por la aparición inesperada de un personaje mitológico, un dios o un híbrido de dios y hombre, y no por los ataques de cólera que sufría Pan cuando se le despertaba de improviso. Así, el pánico es la irrupción de lo mitológico, monstruoso o no, en la vida cotidiana. Tampoco hay que equiparar a Pan con pan (todo). Las palabras panteón, panteísmo y otras no tienen relación con el personaje. La identificación de Pan con el satanismo procede de la facción integrista del cristianismo en tanto el diablo es el agitador de las bajas pasiones. 

La comparación de Sócrates con un sátiro me parece incorrecta. La mención que hace Platón de Sócrates en el Banquete es costumbrista por no decir trivial. Sócrates no era célibe, estaba casado con Jantipa que le dio varios hijos. Sócrates fue soldado, artesano, músico y geómetra y al decir de Alcibíades se mostraba renuente a mantener relaciones sexuales con otros filósofos. Que su aspecto físico lo acercase a la imaginería asociada a los sátiros no implica que su filosofía y sus hábitos de vida estuviesen guiados por la lujuria y el desenfreno. 

La mención que hace Plutarco de Pan y el lamento de la naturaleza por su muerte es equívoca y da lugar a varias interpretaciones. Si a Pan se le considera “grande” y plantas, animales y minerales se conduelen por su fallecimiento concluimos que el cuerpo de enseñanzas de la filosofía “pánica” era respetuoso con la naturaleza y sus criaturas, por lo que resulta contradictorio imaginar a los pánicos persiguiendo, secuestrando y violando ninfas. Saludos.

 

 

#6 Imagen de LunaBruna

ALV amigo, entiendo que no vale la pena dudar de la veracidad de los mitos, ni siquiera del simbolismo que se les otrorga. En realidad los mitos funcionaron de maravilla en el ámbito del inconsciente, del imaginario y de la fantasía, y ésta, a diferencia de la fe, no precisa que sus objetos y sujetos sean verdaderos, así que no explica nada  ni deja mucho espacio a la duda. Yo no creo que el mito nunca haya pretendido explicar nada, simplemente cuenta e inventa paisajes, espacios, tiempos y fantasías. El mito de antaño, como el cuento de hoy, no explica nada, no aclara dudas, no es riguroso, no es racional. Simplemente se divierte: recrea y se recrea. Quizás valga como prueba precisamente el tono jocoso y burlón -pero lleno de cariño y respeto- con que Platón elogia a Sócrates comparándole con Marsias.

 
Platón sonreía aludiendo a los mitos en un tiempo en el que la razón era plenamente vigente, explicaba la realidad y dilucidaba dudas. Los mitos, sin embargo, se pierden en la noche de los tiempos. Si inmersos en el mito y en un momento en que éste formaba parte de la vida cotidiana con tanto arraigo al menos como los frutos de la fe y probablemente más arraigado aún que los proporcionados por la razón, ¿de qué manera la irrupción de lo sobrenatural en lo natural podía causar temor? ¿Por qué no iba tal conmoción a suceder causada por el alarido iracundo de un dios perezoso y dormilón? La fantasía –el mito- inventó a Pan y lo contó; la razón –la palabra- explicará el pánico y sin duda prescindirá de Pan cuando lo explique.
 
Creo recordar que el sincretismo del dios Pan con el “pan” (todo) es un fenómeno reciente y no ajeno al paulatino triunfo del cristianismo sobre las religiones paganas. Paganismo es palabra que alude precisamente aldeano, campesino, inculto, agreste. El dios Pan con su carácter forestal, su afinidad con los animales salvajes y su buena relación con la tierra, simbolizaba perfectamente, desde la óptica cristiana, ese “todo” salvaje y pagano que al retar a única Divinidad verdadera, lo condujo directamente a la muerte y al panteón infernal.
#7 Imagen de ALV

 

Así es, LunaBruna, el relato mítico es discontinuo y se mezcla con la percepción subjetiva del relator, resulta complicado establecer relaciones lógicas cuando tratamos el mito. Coincido contigo, la Academia fue un centro guiado por la razón y el realismo. No sé si la panificación del imaginario es un fenómeno actual y no conozco todos los datos que formaron el cristianismo primero, pero me pregunto si el cristianismo original luchaba contra las deidades paganas, Cristo era pacifista, no parece que inspirase violencia. Aldeanos y amantes de la naturaleza los habrá de todos los colores y opiniones pero su idea ecologista ha de pugnar con otros argumentarios, si aquellos pretenden retar a la Divinidad enarbolando la naturaleza por contra-deidad ¿de qué manera verán la divinidad: asfáltica y redundante, colonizadora e hiperveloz, ruidosa y aleatoria? Vaya usted a saber. Saludos. 

 

#8 Imagen de Pablo

Dices:

"El mito de antaño, como el cuento de hoy, no explica nada, no aclara dudas, no es riguroso, no es racional".
 
Yo no lo tengo tan claro.
¿Es pura casualidad que en culturas completamente diferentes, alejadas en el tiempo y en el espacio, se repitan los mismos mitos como el héroe muerto y resucitado, la virgen que da a luz, ….?
¿Es casualidad que las dudas que manifiesta Jesucristo en la cruz sean prácticamente las mismas que unos siglos antes había manifestado Arjuna ante la inminencia de la batalla definitiva y que en ambos casos la decisión final sea la de cumplir con el deber que les ha sido impuesto?.
 
A los niños ya no se les asusta con el hombre del saco o el ogro feroz, mitos inexistentes, ahora se les asusta con los vecinos inmigrantes o con alguien que aparece en la televisión, pero el mensaje no es el mismo y la formación de la mente que esto supone tampoco. Las conexiones neuronales que se generan son diferentes, como son diferentes las que se generan con Arturo combatiendo contra un dragón que las que se generan con Cristiano Ronaldo combatiendo con un inspector de Hacienda.
Joseph Campbell en su (para mi interesantísimo) libro Los Mitos sostiene la idea de que estos eran imprescindibles para la formación humana y su destrucción y no reemplazo genera graves problemas de desequilibrio moral y que sería tarea de la psicología el comparar las mitologías para extraer de ellas los “hechos de la mente manifiestos en un tema de ficción”.

Los mitos son falsos en cuanto a hechos ocurridos pero verdaderos en cuanto a mensajes que nuestro yo mas profundo envía a nuestra parte racional. El problema es que estos mensajes se encuentran en un formato que hoy en día nos resulta imposible de descifrar. Una información vital que está grabada en un disquete de 5” o en una cinta de video Beta. Vemos la caja, pero no tenemos manera de ver lo que contiene.

 

Pd.(añadido)  ALV al final de su comentario se refiere a la contradicción que supone que la muerte de alguien que se dedicaba a violar ninfas fuese llorada por todas las criaturas de la Tierra.
Para mí el mensaje está claro. Para el subconsciente de las personas en el momento de la creación del mito alguien que se manifiesta “juerguista, amante de la vida sencilla, tranquilo y perezoso” aunque a veces, si era molestado, se convirtiese en “colérico y violento” era un modelo imitable, era lógico que todas las criaturas de la Tierra llorasen su muerte ( o aún mas, en la génesis del mito, la afirmación de que las criaturas lloraron su muerte es precisamente el mensaje, es en donde se dice al que escucha el mito que ese comportamiento es el correcto). Posteriormente el cristianismo, dado que el mito ya existía y no lo podía borrar, simplemente lo retocó y lo convirtió en demonio, no porque fuese feo sino precisamente por ser “juerguista, amante de la vida sencilla, tranquilo y perezoso”.

 

#9 Imagen de LunaBruna

Estoy de acuerdo en que la función pedagógica del mito es inexcusable, pero cuando digo que el mito no explica nada y no es racional, me refiero al mito que nace, que emerge desde la perplejidad del hombre  hacia  la razón  y que solamente cobrará su carga simbólica y formativa cuando se  “literalice”. Es entonces cuando se hará coherente y consecuente y es así, racionalizado (sistematizado), como se consolidará y tendrá una fuerte carga simbólica.

 
No conocemos los mitos griegos y romanos en su contexto cultural original, tal como eran al principio cuando el componente ritual y religioso fue sin duda predominante, sino tal como han llegado a nosotros proyectados desde la historiografía, la literatura y el arte e impregnados ya de condicionamientos culturales y teleológicos. Llegan a nosotros en un estado en que ya tienen más de símbolo que de mito.  Pero el mito arcaico no era finalista, nació fruto de la fantasía de un hombre que en los balbuceos de su racionalidad se reconoce a sí mismo como hombre y se ubica en relación a las realidades del mundo y de su entorno. Él es lo que es y las cosas son como son y se relacionan entre sí de tal o cual manera porque algo sucedió que así lo hizo.  Y ese algo es el mito. El arranque de los mitos es cosmogónico, alude a los orígenes y en ese primer estadio original no tiene, en mi opinión, el menor interés por ser pedagógico ni formativo.
#10 Imagen de Sintética

Igual es cosmogónico porque pretendía explicar el origen del cosmos.

Afirmas que no explican nada, esto es evidente, tanto como que su intención original, su razón de ser, es justamente la de explicarlo todo, explicativa.

La obra más famosa para el tema de la pedagogía es Paideia, de Werner Jaeger. Parece que Jaeger da por hecho que Hesíodo puso por escrito normas de conducta que se habían transmitido desde muy antiguo.

"El rico tesoro de la sabiduría popular, mezclado con primitivas reglas de conducta y preceptos de prudencia arraigados en supersticiones populares, llegó, por primera vez, a la luz del día a través de una antiquísima tradición oral, en la poesía rural gnómica de Hesíodo". Fondo de Cultura Económica, 1985, pag. 19.

#11 Imagen de ALV

Pablo, dices bien. Parece que lo dionisiaco ocupó un trozo de espacio tiempo y que hoy en el siglo XXI lo asociamos a la vida campestre y su temperamento. Visto en la perspectiva aparece exótico y un punto extravagante. La demonización del hedonismo fue correcta, el diablo existe y agita las bajas pasiones, no sólo las atenientes al sexo sino a todos los vicios. Lidiar con el diablo y sus pasiones, que son las nuestras, no siempre es fácil, y por tanto conviene filtrar los aledaños de la perversión. Pero de aquí, como bien comentas, no se sigue que hay que usar el hedonismo como enemigo a combatir, deformarlo para hacerlo el opuesto de la virtud y agobiar al personal con discursos estrambóticos.   

#12 Imagen de LunaBruna

A #10

En efecto, estoy de acuerdo con lo que apuntas.Ttodo mito cosmogónico pretende explicar el origen del cosmos: cómo algo -o todo- ha venido a ser real, cómo ha empezado a existir. Pero aunque el mito pretende explicar el origen,es evidente que no lo hace: la explicación no es tal, es una narración en la que el 'por qué' y el 'para qué' en elmejor de los casos se contienen en el 'cómo', y con más frecuencia son sencillamente obviados.  Una sentencia esquimal concluye sus leyendas religiosas diciendo: "Es así porque así está dicho que es "; los ritos cristianos lo dicen de otra manera: "Palabra de Dios". En definitiva, todo el fundamento del mito, toda su explicación y su criterio de verdad, consiste en trabar eslabones que afirman que algo es así porque así está dicho y contado. No hay explicación, lógicamente, en los mitos cosmogónicos, si la hubiera no serían mitos.

También estoy de acuerdo en que el mito, con un fuerte componente ritual y religioso, tendrá que contener necesariamente elementales criterios y reglas de conducta. Y éstas, en el momento en que el mito se pone por escrito, se "literaliza" empezarán a sistematizarse, a normalizarse y finalmente a racionalizarse. Como dice Werner Jaeger, llegarán a la luz del día, y desde este momento la carga simbólica y la función pedagógica quedarán definitivamente asentadas.

#13 Imagen de Pablo

 

Igual desbarro pero según yo lo veo, para poder hablar de mito este debe de ser algo creído, tomado como hecho cierto.
Según esta definición sui géneris y que me acabo de inventar, todo el tema del panteón griego hace siglos que dejó de ser un mito para convertirse en un cuento o en un símbolo.
Así pues los únicos mitos que han sobrevivido hasta nuestros días han sido los religiosos.
Hasta hace apenas un siglo todo el mundo, incluidos los filósofos y sabios, tomaban como hechos ciertos cosas como el Jardín del Edén, el Diluvio Universal, etc.
Hoy sabemos que tales cosas no existieron y la religión se encuentra en trance de desaparecer (de hecho la Iglesia prácticamente se está convirtiendo en una ONG, ha perdido todo el carácter místico que según yo entiendo era su única razón de ser).
 
Sin embargo, curiosamente, estamos asistiendo al nacimiento de un mito autentico, de los buenos y de verdad. La Supremacía de la Naturaleza sobre el Hombre, llamándosele como se quiera, Gaia, Cambio Climático, Bio-diversidad, Sostenibilidad o los 10.000 nombres que uno le quiera poner.
Así pues para estudiar la génesis de los Mitos no necesitamos acudir a los Antiguos, aquí tenemos uno, en vivo y en directo (salvo que Balsero lo remedie).

 
El grabado aquí al lado representa lo que los
expertos y estudiosos de la época suponen
era una sacerdotisa del templo de Kioto
ataviada con el traje ceremonial de
los domingos.
No hay acuerdo sobre lo que representan
los que están detras, ni porqué unos van
de amarillo y otros no.
 
 
 
#14 Imagen de LunaBruna

 

Yo creo que la diferencia real entre mito y religión está en que el primero es cosmogónico, alude a los orígenes, cuenta aquello que sucedió  y que fue causa primera del cosmos. Las religiones, por el contrario, siempre son finalistas,  teleológicas. Aluden a lo que debe ser, a cual sea la posible y plausible finalidad de la creación y a cómo el hombre transita por ella hacia un objetivo, aquel para el que fue creado.  Los mitos, cuya potencia proviene de la fantasía, son narraciones de sucedidos que son o deben ser creíbles, pero no pretenden ser realizados; las religiones, cuya potencia procede de la fe, sí.
 
También hay mitos finalistas que no llegan a ser religiones, son casi todas las utopías que normalmente acaban desembocando en quimeras que y al no estar sustentadas en la razón ni en la fe ciega, no consiguen un sustrato fuerte y no perduran. Entiendo que el mito de Gaia, si no desemboca en religión, que lo veo improbable, es uno de estos mitos finalistas.  
#15 Imagen de ALV

 

El mito puede definirse acorde a una línea de pensamiento racionalista que postula que el ser humano es capaz de describir, ordenar y mejorar el entorno en el que vive. 

Discrepo de Pablo cuando afirma que hoy día los mitos se reducen a eventos religiosos, por el contrario entiendo que la Academia platónica, el Liceo aristotélico, el Jardín epicúreo, la bombilla eléctrica y la fórmula de Einstein para transformar la masa en radiación son hechos míticos. Ciertamente la religión tiene sus mitos, tanto en oriente como en occidente, pero quien construye los mitos son los humanos. 

Eventos míticos humanos tales que el marxismo, el cristianismo, el budismo, la educación científica de la ciudadanía fueron y son finalistas porque pretenden mejorar la calidad de vida, otra cosa es que lo consigan o que sus medios e idearios sean los más adecuados. La secularización del mundo puede no necesitar mitologías religiosas pero esto no excluye la necesidad insoslayable de ordenar la convivencia con mitos o sin ellos. 

 

#16 Imagen de Alfarero

No sé si un mito ya cuajado tiene necesariamente que inclinarse hacia la finalidad. A la postre un mito maduro se inclina a veces más hacia su forma que hacia su contenido. Pienso que un mito solo  acaba siéndolo cuando  su contenido sale de la creencia (ficción más fe) para iniciar su camino mediante la codificación  estética de sus componentes orales o escritas . Cuando hablamos de mito, lo pensamos obligatoriamente fuera de su propio cuerpo. Si no fuera así lo pensaríamos aún como creyentes. Esta forma primitiva de abordar las preguntas esenciales como son la formación del mundo, la conformación de nuestro modo de actuar en la realidad que nos toque, familia, clan, tribu, grupo...aún no es mito, es un asunto muy serio que es, efectivamente un intento de aclarar la cosmogonía y formalizarla, también, al margen de explicarla, porque creemos en ella; todo lo que pensamos de la realidad que nos rodea en este momento protomítico y su conformación bajo forma de creencia o convencimiento racional sí es finalista por educativo o aleccionador.  Ignoro si algún griego, por sacar un ejemplo, pensaba de sus dioses que ya eran mitos; evidentemente supongo que no, porque se le podía acusar de impiedad en ese momento. El mito nace cuando deja de ser creencia, y si bien continúa intentando guardar una directriz formativa para el receptor, su esencia ya es  literaria.

Otra cosa es mito en su acepción vulgar que se dice de algo que es imaginario, falsa leyenda, hecho supuesto. Y otra, su acepción también aceptada como sinónimo de clásico: una novela mítica, una película mítica, algo que supone un hito. Pero creo que no  nos referimos a ello. Aunque supongo que su estudio tiene que resultar interesante.

¿Etimología? ¿Mito en griego? Pregunto no sabiendo y aunque tengo diccios, prefiero leeros.;-)

Cuidadoso y estupendo hilo, como siempre, LunaBruna. Un abrazo. A ti y a todos. Josetxo.

#17 Imagen de LunaBruna

 

Quizás sea correcto pensar que un mito no es tal hasta que no está “literalizado”, esto es, trasladado de sí mismo al arte y a la literatura dejando así de estar íntimamente imbricado con la creencia y con sus ritos místicos. Pero no estoy segura de que sea así. Advierto  diferencias no desdeñables entre creencia y fe que hacen posible que la conciencia del mito haya existido desde el primer momento siendo sus ritos relativamente ajenos a la intencionalidad que se supone a las religiones.
 
El hombre mítico, el que encuentra en el mito la explicación a su cosmos, puede creer en él en un acto mental espontáneo dando por ciertas sus creencias y ritualizándolas   sin que ello implique en absoluto la intencionalidad que la fe conlleva. La fe va más allá de la creencia, añade un empeño de la voluntad: el hecho de tener fe, obliga, llama a actuar. La religión exige fe; el mito, no. En este sentido es mucho más lúdico, más fantasioso,  y, siendo menos finalista, es sin duda mucho menos peligroso.
 
Yo sí pienso que los griegos pudieron ser plenamente conscientes de sus creencias míticas y de sus ritos mágicos desprovistos de fe y exentos de la potencia y los condicionantes de las grandes religiones. Por eso precisamente fue en Grecia y no en otro sitio ni en otra cultura donde definitivamente triunfó la razón.
#18 Imagen de Pablo

 

Lo que ocurre ALV es que ninguno de los sucesos que mencionas es un mito, simplemente porque son hechos ciertos y por definición el mito se refiere a sucesos no reales aunque resultasen creíbles en su momento.
Sintética en #10 dice:
“Afirmas que no explican nada, esto es evidente, tanto como que su intención original, su razón de ser, es justamente la de explicarlo todo, explicativa”.
Y esto me lleva a afirmar que “mito” es una palabra que solo puede usarse a posteriori, cuando ya está demostrado que no se refiere a algo real, que no explica nada.
Así que tampoco podemos decir que Gaia sea un mito. Según a quien le preguntes será o bien una estupidez o bien una realidad. Posteriormente una de las dos opciones cobrará fuerza. Si la vencedora es la opción estupidez, la cosa se acaba. Si triunfa la otra opción podría pasar que se demostrase científicamente su realidad (probabilidad infinitesimal) o bien que se convirtiese en alguna especie de religión, seudo religión, creencia popular, corriente filosófica, política o lo que fuese. Cuando finalmente esta creencia fuese abandonada como creencia es cuando podría hablarse del mito de Gaia y de lo que esto simbolizaba y de cómo este mito afectó a la sociedad, y que valores proponía y si estos valores eran buenos o malos, etc.
#19 Imagen de ALV

Vale, Pablo, estamos con dos versiones diferentes de mitos, uno simbólico y sin base empírica y otro, el que propongo, tales que el marxismo, el cristianismo y Einstein. Quizá el sintagma adecuado sea “hechos míticos” vehiculados por personas más que relatos ignotos y paradójicos. Tal vez resulta exagerado argumentar que la bombilla eléctrica y su tecnología asociada es un hecho mítico, nos acostumbramos al progreso científico y los avances se suceden mejorando la calidad de vida, Maxwell, Planck, el láser son hitos puntuales cuya mitificación es subjetiva aunque no menos entusiasta. Resulta sugerente elaborar relatos actuales de facetas tangenciales a lo cotidiano siquiera sea por divertimento. 

#20 Imagen de Pablo

 

La única discrepancia que me quedaría sobre lo dicho por Luna es la distinción entre Mito y Religión. A mi me cuadra mas el pensar que un mito es simplemente una religión fracasada.
Los mitos griegos, brillantes en lo literario, eran realmente malos como religión.
Era cuestión de poco tiempo que les ocurriese lo que le ocurre al personaje de Oscar Wilde en Salomé.
 
El nubio
A los dioses de mi país les gusta mucho la sangre.
Dos veces por año les sacrificamos muchachos y
doncellas: cincuenta muchachos y cien doncellas.
pero parece que nunca les basta con eso, pues
se nos muestran siempre rigurosos en extremo.
El capadocio
En mi país ahora no hay dioses, han sido expulsados
por los romanos. Hay quien dice que se han refugiado
en las montañas, pero no lo creo.
He pasado tres noches en las montañas buscándolos
por todas partes. No los he encontrado. Por último, los
he llamado por sus nombres y no han aparecido.
Creo que han muerto.
Primer soldado
Los judíos adoran a un Dios invisible.
El capadocio
No lo comprendo
Primer soldado
Sólo creen en lo que no pueden ver
El capadocio
Me parece completamente ridículo.

Efectivamente podria parecer ridículo, pero es evidente que resulta imposible demostrar la inexistencia de algo invisible.

#21 Imagen de Santo

Jenófanes dijo: Los hombres crearon a los dioses a su imagen y semejanza.

Esa creación, transmitida de generación en generación mediante relatos, narraciones y cuentos, es el mito.

Religión es cuando te convences de que tu dios es único y que él te creó a ti.

#22 Imagen de Evocid

La religión es una agrupación de mitos que forman un conjunto más o menos coherente (*) y que versan sobre personajes o situaciones que están ubicados en un plano aparte de la realidad convencional.

El acceso a ese "plano aparte" requiere de la muerte o de algun ritual especial.

 

(*) No necesita realmente ser coherente, pero ha de poder presentarse como si lo fuera.

#23 Imagen de balsero1968

Me gusta este hilo, me asombra lo que saben los demás y lo poco que sé yo. Como no puedo aportar nada inteligente yo le regalo a LunaBruna los juegos de palabras que nos gustan a ella y a mí.

Timo y Mito tienen las mismas letras. Creo que la voz Mito procede del griego. En inglés Mito se dice Myth, en francés "mythe" y también alemán. Alguien dirá, con razón, que en inglés Timo no tiene nada que ver con Mito, porque en inglés Timo es "swindle" y, como dije, Mito se dice "myth". Poco parecido.

Ocurre que Timo en castellano viene del latín, significa "tomillo". Y tomillo en inglés se dice "thyme" que tiene las mismas letras o muy parecidas que mito en inglés (tomillo = thyme, mito= myth), francés (tomillo = thym, mito = mythe) y alemán (tomillo = thymian, mito =mythe).

Tenemos pues dos palabras en castellano, Timo y Mito, con las mismas letras y si nos remontamos al latín hay tres idiomas más que identifican tomillo (timo) con mito, por lo menos en las letras. Qué salvajes son las palabras,, y hablando de salvaje (wild) existe el tomillo salvaje o silvestre, que en inglés se dice

Wild thyme

y cuya traducción botánica correcta no es otra que 

Hierba Luna

y es por eso que hablo en este hilo de LunaBruna. Qué cosas tan tontas se me ocurren, ¿verdad?

balsero

 

#24 Imagen de ALV

Insisto en diferenciar el mito de la religión. Como ya expliqué la ciencia, el arte, la economía, la política poseen en su haber hechos y personajes míticos. Las religiones no fracasan sino que nacen, se desarrollan y perecen o no. En realidad las religiones dependen de su masa de fieles y éstos viven en un marco cultural que les sirve de referencia para discernir si su religión puede sobrevivir. Hay religiones cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, el hinduismo, el lamaísmo tibetano y el budismo y también existe un cuerpo de creencias heterodoxas que recogen fragmentos de enseñanzas antiquísimas que se remontan al antiguo Egipto. Religiones más recientes como el cristianismo, todavía en auge pero fragmentado en facciones y tendencias y confrontado con el laicismo occidental, nada entre el mito y la realidad. 

Particularmente me atraen los mitos y personajes laicos: Sócrates, Hermes Trismesgisto, Hipatia, Platón, Epicuro, Protágoras, Heráclito, Aristóteles y el grupo de escuelas del conocimiento como la Academia, la Estoa, el Liceo y el Jardín. También me interesan los paradigmas y sus personajes, la escolástica, el racionalismo cartesiano, la mecánica de Newton, etc. 

La cita de Jenófanes que introduce Santojito me parece oportuna. La idea de Jenófanes (Protágoras afirma lo mismo) de que es el hombre el que crea sus mitos y religiones la retoma Fauerbach siglos después. Resulta que Marx asume la idea de Fauerbach y arremete contra la religión en tanto instrumento mítico-político de dominio y horizontaliza la trascendencia en una teoría política y económica que pretende devolverle al hombre las riendas de su destino. El marxismo ha fracasado como teoría y praxis pero el ideal de justicia que lo recorre sigue incólume. 

#25 Imagen de Pablo

Además de Joseph Campbell que menciono arriba, otro que plantea una lectura simbólica, diferente que no contraria, a la definición que da Santojito (que me parece por otro lado fantástica) es Alan Watts.

Watts afirma (lo que sigue es copia libre) que en estos momentos existen tres mitos diferentes para explicar el origen del mundo, mitos que siguen vivos como religiones.
El primero es el mito occidental (cristianismo, judaísmo, Islam), que considera al Universo como un artefacto, construido del mismo modo que un carpintero fabrica una silla o un alfarero moldea vasijas.
El segundo mito sería el hinduista (y en parte el budista), básicamente ininteligible para los occidentales (al menos para mi), que considera al mundo como una obra de teatro. Los objetos no han sido construidos sino que se representan, del mismo modo que un actor representa un papel, dios es aquello que finge ser todo lo que es.
El tercer mito sería el chino. Su universo es orgánico, es un gran organismo.
 
Cuando occidente dejó de creer seriamente en Dios (es casi seguro que en estos momentos no exista ninguna persona que crea verdaderamente en Dios, pero eso seria otro tema *), no por ello abandonó el mito del artefacto. Si alguien es creyente creerá que el mundo es un artefacto creado por un espíritu inteligente llamado Dios. Los ateos y agnósticos de cultura occidental mantienen el mito del artefacto pero en este caso creen que el mundo es una máquina automática sin creador, algo que se hizo a si mismo.
Así que finalmente de este mito procede esa manía occidental de intentar desguazar el mundo/maquina, intentar comprender como funciona, despiezarlo y estudiarlo, los átomos, las sub-partículas tal o cual, los genes, el big bang y todo lo demas.
 
* Watts cita una frase ingeniosísima sobre el estado actual de la religiosidad:
   “Dios no existe, y Jesucristo es su único Hijo”
#26 Imagen de ALV

Hay que tener en cuenta que Alan Watts fue pastor protestante y admiraba el ritual católico, un hecho al que dedicó palabras de elogio. Watts fue una punta de lanza del budismo en Occidente, miles de occidentales entienden y practican el budismo, otro millones, es obvio, ni lo entienden ni lo practican. 

El mundo máquina tiene resonancias presocráticas y se materializa como teoría y praxis con Bacon, Descartes, Newton, Galileo, Kepler, etc. Destripar la máquina para hallar dentro una hipotética divinidad es un debate que sigue abierto. Decir que nadie en occidente cree en Dios me parece exagerado, millones de personas creen en un dios trascendente y omnisciente, pero claro, éste es otro debate. Y en el mundo islámico la creencia en Alá es prácticamente unánime. 

La reflexión de Watt me parece ingeniosa pero no garantiza que el ser humano deje de hacerse preguntas. 

#27 Imagen de Pablo

A mi me cae muy bien Alan Watts, sobre todo porque dice cosas como esto:

"Una de las razones por la que tanta gente se convierte a las religiones orientales es porque el nivel intelectual con el que éstas se presentaron por primera vez en Occidente es mucho mas elevado que el del cristianismo, tal y como lo entienden en la iglesia del barrio. Si viviéramos en la India o en Ceilan, por supuesto iriamos al monasterio budista y los sermones que allí escuchariamos serían tan zafios como las monsergas que nos enseñan en nuestras iglesias. Allí no hablan de cosas como el gran vacío o cómo practicar la meditacón, eso es para los especialistas. Lo único que les preocupa es hacer méritos, mejorar su situación para la proxima vida o salir de un mal karma. De eso trata en el fondo el budismo popular. El problema en Occidente es que la gente cada vez estudia mas y el nivel de alfabetización es altísimo. Al público por lo tanto debe tratarsele con respeto. Hay demasiada gente culta."

 

Cuando arriba me refería a religión ininteligible para mi, lo hacia respecto del hinduismo (que posiblemente sea la religión mas sofisticada y elaborada que nunca haya existido, sobre todo en su facción vedanta), no del budismo, pero ya que estamos en materia yo iría aún mas allá de lo que dice Watts, sobre el budismo “de libro” y el budismo real.
La realidad del Shangri-La (otro mito que Hollywood casi convierte en realidad) que se nos ha vendido es la de una brutal teocracia feudal (el Tibet).  Un visitante inglés a Tíbet en 1895, el doctor A. L. Waddell, escribió que la gente en Tíbet vivía bajo la “intolerable tiranía de los monjes” y las infernales supersticiones que habían elaborado para aterrorizarla. En 1904, Perceval Landon describió el régimen del Dalai Lama como “una máquina de opresión” y “una barrera contra toda mejora humana”.
En 1937, otro visitante, Spencer Chapman, escribió: “El monje lamaísta no pasa su tiempo cuidando a la gente o educándola, ni los seglares participan o asisten a los servicios del monasterio. El mendigo al borde de la calle no representa nada para el monje. El conocimiento es una prerrogativa celosamente guardada en los monasterios y es utilizado para aumentar su influencia y riqueza”
Otro viajante inglés, el capitán W.F.T. O'Connor, observó que la gente es “oprimida por el más monstruoso engendro de monacato y de sacerdocio que el mundo jamás haya conocido”.
Leer sobre lo que ocurría en el Tibet cuando gobernaba el Dalai Lama (torturas, mutilaciones, esclavitud) realmente asusta.
 
 

PD: Me parece que estas últimas entradas han degenerado en un abuso total para con el precioso hilo original de LunaBruna, así que por mi parte pido disculpas y lo dejo.

 

#28 Imagen de LunaBruna

Ayer estuve fuera y no pude seguir el hilo de vuestros comentarios, me pongo ahora a ello y se me ocurren leyéndolos bastantes observaciones y otros temas que poco a poco valdría la pena desarrollar.

Gracias a todos por participar y por animarme a seguir indagando, organizando y trayendo aquí estos pequeños resúmenes de los temas que me gustan y a los que dedico una buena parte de lo mejor de mi tiempo.

Saludos.

#29 Imagen de alfarero (de verdad)

Efectivamente Luna, la religión y el mito habitan espacios separados. La religión  precede al mito, y su vez las cosmogonías preceden a la religión. No siempre una cosmogonía acaba siendo sistematizada, supongo, pero todas las religiones necesitan una explicación de cómo comenzó la creación según sus esquemas.  Cuando me refería  a ficción más fe como sustantivo de creencia religiosa, no estaba cerca de confundirlos.

Si nos inventamos (poesía, fantasía, miedo u euforia vital) un espacio mental para reconstruir en él la secuencia de la creación, seguimos en el terreno de la ficción que dicho  así no es ningún invento: la ficción es una proyección, alterada o no, de nuestras experiencias (memoria) entre las que se encuentra lo onírico como parte importante. En una primera fase esto debe ser  forzosamente explicativo aunque puede no ser racional. Se nombra, se traza el dibujo, se danza, se prohíbe, se admite, se decora, se ritualiza... todo, absolutamente todo, en función del rol de la supervivencia del individuo o del grupo. Ese modo se transmite oralmente o mediante otros medios (más tarde llega la escritura) lo que se puede pensar, hacer, o cómo hacerlo, y lo que está prohibido, el tabú. Estaríamos en el ámbito de lo protomítico: la explicación útil y fehaciente (porque ya hay una creencia) del universo y su uso que, acabando ritualizados y ordenados, abren la puerta a la religión. Ésta, a su vez, potencia ya la fe específica como única y como motor de otras energías humanas dentro de  ese mismo grupo religado.  Pero aquellas experiencias de ficción primitiva pueden hacer otro camino que no sea el religioso y permanecen, si no  al margen de ello, con unos lindes que pueden  no ser los de la religión, y se conservan como actitudes, costumbres, modos gráficos o literarios. Un ejemplo claro es el hinduísmo, plato sabrosímisimo, donde nadie se atreve a afirmar dónde empieza o acaba  un espaguetti( perdón por el símil .)  Al margen de la explicación de esos dos(trillones de) hinduísmos(podríamos hablar de casi cualquier religión) que tan acertadamente apunta Pablo, la imbricación de los mitos, leyendas, epopeyas, con la religión es indiscutible, como lo es la existencia del mito separada de la religión de los brahmanes, que de hecho es tardía, muy tardía, tal vez miles de años, en relación con la tradición védica y los contenidos de la cosmogonía de los pueblos hindúes, tanto del norte como del sur.

Cuando la fe acaba, cuando se debilita la ficción indiscutible, rebrotarían los primeros síntomas del mito tal como lo entendemos, desligado de la creencia. Yo también pienso que ya en tiempos remotos, pocos griegos creían en sátiros, faunos, o en las disputas entre Hera y Zeus, pero no creo que estuviera bien visto negar públicamente su existencia. Eso sí, su transformación en arte escultórico, poético y finalmente literario, me hace babear, igual que un caracol ( ¡qué exquisito  ejemplo aquello de Proust, Luna, quedé pasmado!) Creo que voy a tomarlo como símbolo mío, si me autorizas.

Como no soy erudito en el tema dejo aquí, negligentemente, estos comentarios. Son gratis. Podéis recortar y pegar, arrugar y tirar, quemar, arruinarme ¡Ay! Abrazos.

Josetxo

#30 Imagen de Santo

A ver, este gazpacho mítico empieza a resultar demasiado espeso.

 
Lo que dice la antropología y la sociología es lo siguiente, intentaré simplificar:
 
Remontémonos ocho o diez mil años. Un padre y su hijo se refugian en su cueva-casa. Es de noche y hay una terrible tormenta. Los rayos y los truenos asustan al niño. El padre, calado hasta los huesos, se retira su melena enredada de la cara, se sienta en su piedra-sofá, abraza al chaval en su regazo e intenta tranquilizarle.
 
La explicación [no racional] que se inventa el padre (la naturaleza está enfadada porque ayer no cazamos nada, etc, etc) es el mito.
 
Las creencias que se derivan de esa explicación y las prácticas que a partir de esas creencias padre e hijo llevarán a cabo, son la religión.
 
El mito precede a la religión.
 

Si queréis empezamos un nuevo hilo para dejar a los faunos en su laberinto : )

 

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