Hoy se falla el Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación. Mi predicción es que se lo llevarán las revistas científicas Science y Nature.
Dos revistas que han albergado los mejores artículos científicos del S. XX y que, sin embargo, en los últimos años albergan, en relación al cambio climático, una postura editorial cargada de ecologismo militante y con un sesgo ideológico brutal, tomando una actitud partisana, sesgada y nada científica. Ambas revistas, en mi opinión, están al dictado político de la Union of Concerned Scientists, UCS, que aloja a todo el izquierdismo militante de la ciencia. A pesar de todo publicar en Nature ó Science es un logro al alcance de muy pocos, equivalente a salir en la portada de Vogue para una modelo ó estar en la lista del canon occidental de Harold Bloom para un escritor.
Además del profesor Bloom hay otro Bloom, Dan Bloom, que se define como eco-soñador y tiene muchos seguidores ecosoñadores en su militancia apocalíptica. El bueno de Dan propone que los elegidos acaben
- Viviendo en ciudades polares
En su visión, I had a dream, sólo 200 millones de seres humanos se salvarán de la catástrofe del calentamiento global. Declara que
- El calentamiento global es real, el cambio climático es real y las ciudades polares serán importantes para la supervivencia de la humanidad ante los sucesos que han de acontecer, no importa como ocurran tales sucesos
Dan Bloom, miembro de la UCS, tuvo una fuente de revelación
- La idea de las ciudades polares me vino gracias a James Lovelock - otro que tal y cual - desde que predijo que en el futuro los únicos supervivientes al calentamiento global serían unos 200 millones de seres humanos que habrán de emigrar a las regiones polares
Concluye Dan Bloom que esta emigración es práctica, necesaria e imperativa. :-)
Siempre que se leen estas jeremiadas conviene hacer paleofuturo. Recordando lo que se decía del futuro hace, por ejemplo, 50 años, y, por ejemplo, en Science ó en Nature. Hace 50 años ya estuvieron de moda las ciudades polares
Me temo que habrá que pelearse por un sitio. Vamos a estar algo apretados porque la Federación de Rusia tiene 11 ciudades con más de 200.000 habitantes a una latitud mayor a los 60 °N, siendo Murmansk la ciudad más grande. Murmansk, el único puerto libre de hielo del Ártico, es donde el científico loco y perseverante y fallido novio de la encantadora Phoebe (Friends) es enviado a trabajar en locos proyectos cada vez que está a punto de casarse con la chiflada neoyorquina. Nuuk en Groenlandia, Anchorage y Fairbanks en Alaska, Reikiavik en Islandia, Tosrhaven en las islas Feroe (que ya ganan al fútbol a la selección española, nada raro), ó Yellowknife en Canadá son otros ejemplos de importantes ciudades atestadas.
Pobres osos polares y morsas y pingüinos. Con lo tranquilos que estaban.
b.
Comentarios
#1 Nature/Science
Actualización La candidatura de las revistas científicas Nature y Science ha sido premiada hoy con el Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación.
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