Valdeperrillos.com - Un sitio con mar

Inicio › Materia pero Oscura › Interim

Materia pero Oscura

  • Al Gore
  • CAMBIO GLOBAL
  • CO2 y Puestos de Trabajo
  • COSA PÚBLICA
  • Comentarios
  • ENERGÍA
  • El Efecto Invernadero
  • El nivel de los mares
  • Esto y aquello
  • Glaciares
  • Huracanes
  • IPCC
  • Incendios
  • Interim
    • Apostasía climática
    • Bufones capitalistas y Juglares plutócratas
    • Cambio Climático. Interim
    • Citas falsas, cotilleos y predicciones
    • De MonteSión al muelle de Poniente
    • De ataúdes y preservativos
    • De vuelta
    • De vuelta
    • De vuelta
    • El mundo de noche
    • Funcionarios, hats off!
    • Interim
    • Interim
    • Interim
    • Interim
    • Interim
    • Interim, casi el último
    • Interim, hace un frío del carajo
    • La culpa fué de los chatitos
    • Lindzen, alto y claro
    • Los 70. The Clash. London Calling
    • Prever
    • Soy un intelectual blasfemo
    • Tablas y ríos en el Guadiana
    • Temperatura y libre elección
    • Un debate para todos
    • Zipi-Zape-Casto-Poli
  • KYOTO
  • Los Niños
  • MEDIOAMBIENTALISMO
  • Modelos
  • PRENSA
  • PRENSA CIENTÍFICA
  • Predicciones Imposibles
  • Temperaturas españolas y mundiales
  • ¿Hacemos una coleccion?

De ataúdes y preservativos

balsero1968 — Sáb, 08/09/2007 - 21:40

Esto es un envase

Ataúd para fans del grupo Kiss. Se vendió entre 2001-2006

 

La Ley de Envases es un ejemplo del funcionamiento óptimo de la administración pública y la empresa privada. Argumentaré como la eficiencia y eficacia de los sistemas integrados de gestión para la recogida y el reciclado se consiguió cuando los actores principales (fabricantes, distribuidores, vendedores finales y administración pública) decidieron prestar atención a la demanda ciudadana y lograron satisfacer tal demanda una vez que descubrieron la regla para el éxito en este caso particular

  • Despreciar e ignorar la hipocresía social

Toda esta historia comenzó hace unos 15 años. Existía una conciencia colectiva para la recogida y reciclado de los envases de todo tipo. Hoy la Ley de Envases se aplica mejor que bien, sirve al cuidado medioambiental y al ahorro energético y cumple las características típicas de las políticas de mitigación que el Ministerio de Medio Ambiente publica en su web (mi tradicional hostilidad hacia la ministra Narbona se ve también mitigada en este caso. La web del MMA es excelente. Felicidades a su equipo y funcionarios). Estas características son

  1. Potencial técnico
  2. Potencial del mercado
  3. Potencial económico
  4. Potencial socioambiental

Es cierto que la sociedad deseaba resolver y con rapidez los efectos medioambientales y de consumo energético que la utilización de envases plantea. Una aspiración colectiva. Pero los miembros de la sociedad, tomados individualmente como consumidores de los envases y causantes de los efectos, ¿cooperarían?.

Hay que resaltar que la industria y la administración ni siquiera se planteaban hace 15 años que el individuo consumidor pagara los costes. La industria dio por hecho, como así ocurrió, que los costes habría de pagarlos la cadena de valor que produce el bien que llega al consumidor final.

No se trataba, por tanto, de un problema de costes. Se trataba de averiguar si la sociedad era "ecológica" en sus demandas pero en un brutal ejercicio de hipocresía la suma de las libres elecciones de los individuos apuntaba hacia el fracaso de la solución del problema. Porque España y la UE manejaron una primera propuesta como hipótesis que, sin coste para los consumidores, resolvía el problema de los envases siempre y cuando la conciencia individual estuviera en línea con la hipotética conciencia colectiva.

Consistía esta propuesta en aplicar el modelo norteamericano o canadiense, en el más puro estilo del libre mercado. Los envases han de ser considerados como un impacto medioambiental y tienen, por tanto, un coste. La bolsa del súper, la lata de cerveza, el celofán del paquete de cigarrillos, el papel de grasa que envuelve los filetes, el ataúd de la foto, el papel opaco que envuelve el toner,..... la lista continúa ad infinitum. Los que ponen el envase en el mercado han de pagar este coste para contribuir a la mitigación del impacto vía la recogida y el reciclado. Pero si el coste lo pagan los que ponen el envase en el mercado entonces el envase es suyo. Así que la propuesta al consumidor que se autoproclama ecológico es muy sencilla y allí funciona

  • Estimado consumidor, sabemos que es Vd. muy ecoético por lo que nosotros reciclamos todos los envases. Pero para reciclarlos tiene Vd. que devolverlos a su dueño: nosotros. Así que cuando Vd. vuelva con la lata de cocacola vacía le devolveremos el dinero del envase

Y funciona. Afirmar que su conciencia ecoética es superior a la española sería una generalización absurda. Cualquier morón puede tirar allí su envase al suelo y ya está. Si vuelve a aparecer el envase en el súper es porque lo ha recolectado y entregado un homeless o un estudiante que desea ganar algún dinero con el esfuerzo de aprovechar lo que otros desprecian. Incluso hay cabinas automáticas para las latas que las aceptan y aplastan y entregan unas monedas al que introduce los envases en la máquina. Entregan menos dinero que si acudes directamente al súper dueño del envase pero te ahorras el viaje y ese margen es el beneficio del que instala las cabinas chafa-latas.

Cada uno de los participantes en esta comedia ligera ha ejercitado su libre elección en este asunto, incluído el morón que arrojó su lata a suelo.

El gobierno de González había probado este sistema un tiempo corto en los '80.

Fue un desastre.

A pesar del cacareo ecológico social la tasa de recogida era ridícula. No había más que morones tirando cosas por ahí sin devolverlas pese a que en privado se autoproclamaran ecoéticos. Ni siquiera el incentivo de recuperar el dinero asociado al coste del envase parecía despertar del letargo la conciencia de los individuos que, a pesar de todo, cuando opinaban con pensamiento de grupo se autoadjudicaban la patente de "ecologistas" en las encuestas. La triste conclusión a principios de los '90, cualesquiera las causas, a la pregunta de si tomados individualmente los consumidores cooperarían, los hechos respondieron de manera rotunda: No.

Fue entonces cuando la industria y la administración (central, autonómica y local) decidió tutelar a los consumidores en su inmadurez, como a un niño chico. Si eso es bueno, malo o regular es un buen tema de discusión. De eso va este post. 

Esta tutela, no seamos ingenuos, respondía a motivos egoístas. Veamos los egoísmos de cada uno. Todos ayudaron al éxito.

De un lado la administración central tenía unas fechas comprometidas con la UE, después de Maastricht, para la transposición de la normativa europea ya vigente.

La administración autonómica, con las competencias de medio ambiente transferidas, tenía la amenaza de ser la responsable de pagar las multas impuestas por la UE en caso de no alcanzar las cotas de recogida y reciclaje establecidas.

Los fabricantes (fuera de una lata de refresco o de el envoltorio de un preservativo) ya tenían experiencia en otros países de pagar por cada envase una cuota para su recogida y reciclaje. Convivían con este coste y lo amortizaban con la etiqueta "respeto al medio ambiente" que, en cada envase, le mostraba al consumidor la adhesión formal del fabricante a la recogida y al reciclaje. Sospechaban, con razón, que el consumidor español se tragaría unos céntimos más sin ningún problema.

La administración local decubrió que las plantas de reciclaje a abrir sería numerosísimas. Y que generaban puestos de trabajo y beneficios de alcance "local". No eran inversiones golondrina que llegaban y se marchaban al poco tiempo.

Y el egoísmo final. La distribución y los detallistas. Estos se negaban en redondo a aceptar la devolución de envases. La gestión de la devolución tenía unos costes altísimos. Y además, se puede aceptar la devolución de una lata vacía de cocacola pero ¿y si es una lata abierta y chorreante de aceite de anchoas?. Las grandes superficies, poderosas, se dieron cuenta de la inmensidad de costes de gestión que como participantes en el asunto se les venía encima. Es cierto que las grandes superficies recuperaban a su vez el dinero que habrían de pagar a los consumidores de los propios fabricantes de los envases. Pero el costo añadido de gestión administrativa y logística del asunto era muy alto.

Y, entre todos los egoístas, se inventaron un sistema.

Los fabricantes decían cuanto envase ponían en el mercado. Por ejemplo el fabricante de bebidas X ponía 1000 tm de PET (plástico de una botella de 2L de refresco).

Los distribuidores y detallistas (los que venden) informaban de sus ventas por zonas (tantos miles de toneladas de PET o vidrio en Andalucía, por ejemplo).

La administración central auditaba las cifras.

La administración autonómica-local recibía el dinero correspondiente a los envases vendidos en su zona para financiar las plantas de reciclaje.

Y ninguno de los participantes tenía que preocuparse demasiado porque se constituyeron empresas privadas, con capital social de los participantes que realizan la gestión integral de todo este asunto. Muy limpio y eficiente.

Carísimo.

Algunas de estas empresas son, por ejemplo, EcoEmbes ó EcoVidrio que financian a los ayuntamientos que realizan la recogida y el reciclaje y los cientos y miles de puntos de recogida de cartón, vidrio, metal, etc o de las botellas que un bobo arroja al suelo.

Finalmente la ley y el método entraron en funcionamiento bajo el gobierno Aznar y hoy devolvemos a un contenedor una botella cuyo coste hemos pagado y es, por tanto, nuestra. Pero no recuperamos nada del precio del envase. Porque el precio del envase se repercute en el precio del producto. Faltaría.

Las discusiones sobre ¿qué constituye un envase? fueron hilarantes. Es fácil a priori. No en la práctica. Un ataúd ¿es un envase?. El envoltorio de un preservativo es un envase. Correcto. Y el preservativo una vez usado ¿no es un envase?. Pues también.

That's all folks

b.

 

‹ De MonteSión al muelle de Poniente arriba De vuelta ›
  • Cambio climático
  • greenpeace
  • política
  • Versión para impresión
  • 831 lecturas

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <p> <br>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta es para evitar spam. Por favor, inserte todos los caracteres en mayúscula.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.