
Golfos Apandadores (Beagle Boys)
Uno de los episodios más hilarantes del comportamiento del IPCC se desarrolla desde hace unos meses. Ciertas personas tienen un especial interés en conocer en profundidad el proceso de redacción y revisión del capítulo 6 del informe técnico publicado en Mayo de 2007. Ese capítulo está dedicado al paleoclima. Se habla de la relación entre el clima y las concentraciones de gases invernadero en el pasado. Es uno de los asuntos que más controversia y disputas generan y a muchos asombró la aparente unanimidad de la redacción.
Tal nivel de acuerdo y coincidencia no era posible por una sencilla razón. Porque varios científicos que habían participado en el proceso de revisión de la redacción inicial habían enviado comentarios en franco desacuerdo con cosas que se sostienen en el informe. Esos comentarios fueron ignorados o rechazados con una ligereza insultante para sus autores por parte del revisor principal, elegido por el IPCC.
El revisor principal, John Mitchell, un notorio alarmista, terminó su trabajo enviando una carta al secretariado del IPCC y a su presidente (al que con una familiaridad chocante para tratarse de una carta formal se dirige como Patchy, algo así como si yo me dirijo formalmente a mi presidente del gobierno llamándole PepeLuí) en la que, transcribo a mi libérrimo modo, decía
Oye troncos, que he terminado el proceso de revisión del capítulo 6, y lo que allí pone es definitivo y va a misa, hay muchas discrepancias, pero siempre las hay, qué le vamos a hacer
Por muy libérrima que sea mi transcripción no está muy lejos de la literalidad. Y lo puedo demostrar. Ante una ligereza tal, sin que el revisor adjuntara nada más que esas líneas miserables (que costó descubrir y sólo bajo amenaza legal), sin documentar las discrepancias, ni sus autores, ni la correspondencia mantenida etc aumentó la importancia de aclarar las formalidades seguidas en el proceso de revisión.
Un empecinado apeló en primer lugar a lo decente, la cortesía. Y le pidió a John MItchell por favor que le remitiera toda la correspondencia mantenida con los revisores del capítulo 6 en su calidad de revisor-jefe así como la documentación resultado de las distintas reuniones celebradas.
Respuesta: No la tengo
Pregunta: ¿Por qué?
Respuesta: La destruí
Pregunta: El IPCC dice que todo el trabajo y documentos de los revisores y Vd. era un revisor-jefe debe mantenerse durante cinco años en un archivo de carácter público
Respuesta; Pregunte entonces Vd. al IPCC, si ellos lo dicen será cierto
Llegados a ese punto el empecinado se dirigió al IPCC
Pregunta: ¿me da la información?
Respuesta: No la tenemos, la tendrá el revisor-jefe, pregúntele a él
Pregunta: Aquí dice que Vds. la pondrían en un archivo público durante, al menos, cinco años, ¿me la da?
Respuesta: No se la damos porque no la tenemos
El empecinado se encontró con un problema legal. El propio estatus jurídico del IPCC, un organismo de las NN.UU, y por tanto sujeto a un limbo jurídico en sus actuaciones. Decidió aprovechar que John Mitchell era un empleado público de un organismo público sostenido con fondos públicos y haciendo uso de una ley de libertad de acceso a ficheros con información de carácter público se dirigió a su empleador, la Oficina de Meteorología del Reino Unido.
Pregunta: Haciendo uso de la Ley tal y tal quiero cierta información de los archivos de uno de sus empleados, John Mitchell (un tipo que está en el Consejo Director del organismo) ¿me la da?
Respuesta: Le hemos preguntado a John Mitchell y dice que la ha borrado.
Pregunta: Es que no me dirijo a John Mitchell, sino al organismo que lo emplea, o sea, Vd. como representante jurídico. Aunque el Sr. Mitchell la haya borrado la ley tal y tal le obliga a Vds. (además del sentido común, la seguridad y la responsabilidad), a tener copia de los archivos de trabajo de sus empleados. ¿Me da la información?
Respuesta: Espere, que pregunto
.....
Respuesta. No, no se la podemos dar
Pregunta: ¿Por qué?
Respuesta: Los trabajos del Sr. Mitchell para el IPCC no los hizo como empleado de la Oficina de Meteorología de Reino Unido, los haría en sus ratos libres
Aquí el descojone del empecinado fue máximo y el empecinado corrió a contárselo a sus amigos que se descojonaron aún más. Entre otras cosas porque el empecinado ya tiene decenas de notas de prensa y cartas y correos con el logo oficial de la Oficina de Meteorología del Reino Unido que demuestran la simbiosis entre el funcionario y su empleador en los trabajos para el IPCC por no hablar de las notas de prensa de alegría de dicha Oficina cuando el IPCC publicó su informe, notas que subrayaban "la especial contribución de la Oficina de Meteorología del Reino Unido".
Lógicamente la carga de la prueba recae sobre el empecinado que, sin arredrarse, sigue:
Pregunta: ¿Me da por favor todas las notas de gastos, billetes de avión, agenda, y gastos de asistencia a reuniones de su empleado para que compruebe si los trabajos "en su tiempo libre" fueron sufragados con fondos públicos?
Respuesta: ¿Uh?
Y así está la cosa por ahora. Supongo que continuará.
b
Comentarios
#1 Acojona la desfachatez con
Acojona la desfachatez con la que delinquen estos nazis.
Y esto no llega al "público".
#2 ¿Cómo quedó?
¿Y cómo quedó la cosa?
En octubre de 2008 preguntó el empecinado al parlamento europeo, la respuesta te la puedes imaginar.
¿No hubo más? ¿No está el Mitchell en la cárcel, o suspendido a perpetuidad?
Saludos. E.
#3 Continúa
Roger está con el asunto, por insistencia de David Holland, conociendo a David no creo que desista, pero la respuesta que adjuntas da una idea del cinismo. La Comisión Europea dicta políticas en base a informes que dice desconocer y siendo Mitchell el revisor principal de uno de los capítulos y empleado público a los ciudadanos que experimentan esas decisiones políticas de la Comisión (Zapatero, Sarkozy, etc) se les niega conocer toda la información de algo sufragado con sus impuestos. Fascinante, ¿verdad?, aunque la palabra adecuada es "asqueroso". Tarde o temprano lo sabremos. Lo lamentable es que toda esta obstrucción ocurre disponiendo de la Freedom of Information Act (FOIA) vigente en el Reino Unido. En España ni siquiera tenemos esa ley, que obliga a los gobiernos a facilitar al ciudadano toda la información que no esté expresamente restringida por Ley, así que en España las peticiones van directamente a la papelera. Yo tengo una pregunta formal en Presidencia del Gobierno, ministerio de quien depende la Comisión Delegada de Cambio Climático. La pregunta mía es doble
¿Cobra el presidente del IPCC, Dr. Rajendra Pachauri, algún emolumento del Reino de España por su pertenencia a la Comisión Delegada de Cambio Climático? ¿Cómo concilia el Sr. Pachauri su pertenencia a dicha Comisión cuando los estatutos del IPCC prohíben intervenir en la política de los Estados siendo la Comisión Delegada de Cambio Climático un instrumento del Consejo de Ministros español, y por tanto de nuestro poder ejecutivo?
Es de Mayo de 2008. Jamás recibí respuesta, por ahí tengo el nº que le asignaron al expediente. He insistido varias veces. Nada. Debe ser el "talante"
, despreciar al ciudadano como yo y acudir a hacer demagogia a "tengo una pregunta para Vd.". Es lo que hay. Gracias por la información.
b
#4 ¿Fascinante?
No, repugnante.
Saludos. E.
#5 Para Esporádico
David Holland, como sugería más arriba, no desiste de sus intentos. Ayer publicó en Climate Audit un resumen de sus actividades legales recabando información del IPCC incluyendo nuevas iniciativas suyas.
balsero
#6 Gracias, buen ejemplo.
Gracias por el recado.
Esta historia es muy buena, ejemplifcadora, para contar a los que, incluso de buena fe, se han creído aquello de "la ciencia se ha pronunciado".
Saludos. E.
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