Un Nobel y el clima

 

Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008, congratulations!

Cuando supe que le habían dado el Premio Nobel de Economía a Krugman pensé "se cebarán con Bush en los medios" porque uno de los pasatiempos favoritos de Paul es hablar mal de George W. Es una pena que le hayan dado el premio en 2008 porque a Paul sólo le quedan ya dos oportunidades para hablar mal del inquilino de la Casa Blanca, dentro de unas semanas sabremos el nombre de un nuevo presidente de los EE.UU.

Yo leo con gusto su columna del NYT desde hace la tira de años, se publica en la página de los Op-Ed, ya no me acuerdo de si es mensual o quincenal, y le considero una persona - más allá de que sus conceptos socialdemócratas no me plazcan - muy razonable. De hecho le estimo mucho más apropiado para formar parte del comité de sabios que asesoró al PSOE en la redacción de su programa electoral, quizá porque las ideas económico-climáticas de los Rifkin, Stern y Stiglitz, los elegidos por el PSOE, me horripilan. Por no hablar de George Lakoff, claro, que es un Ernesto Ekaizer pasado por un campus universitario californianoWink

Por ejemplo, si Cristina Narbona en su día  y ZP, en su día y ahora, leyeran a Krugman no apoyarían la legislación europea sobre biocombustibles que tanto adoran. Yo ya se lo he dicho muchas veces pero, claro, yo no soy socialdemócrata. Quizá hagan más caso ahora a Paul que se ha despachado a gusto en más de una ocasión sobre las jugueteos con las subvenciones a las energías renovables.  No fue nada tímido, y aunque lo escribió bastantes meses después que yoWink, dijo en su columna

Todo esto de los biocombustibles es una estafa (scam)

advirtiendo, tardíamente a mi juicio, de las consecuencias sobre los más desfavorecidos.

Pero yo traigo aquí a Krugman por sus opiniones sobre el cambio climático donde no le importa utilizar dos raseros de medida, dos varas diferentes. En su disciplina, economía, es un defensor del rigor, y le desesperan economistas con grandes planes pero ni puta idea de matemáticas. Tiene otro rasero distinto para la climatología y las predicciones climáticas, el rigor matemático le importa menos. Es justo decir que no se acerca, ni de lejos, al catastrofismo de los asesores electorales del PSOE, los Stiglitz, Stern, Rifikin etc pero aún así es víctima del espejismo y declara que

tenemos que idear una forma para que las personas hagan modestos sacrificios para protegernos contra la baja probabilidad de una catástrofe futura

El subrayado es mío para que el lector sitúe correctamente la opinión del nuevo premio Nobel de economía frente a los apocalípticos mensajes de otros personajes. Y si antes decía que, pese a no compartir algunas de sus ideas, leo a Krugman con gusto es porque tiene los pies en el suelo, habla de probabilidades, y habla de personas. Es decir de economía política real y no zarandajas pos-modernistas de medioambientalistas radicales con pancartas lelas diciendo "carbón asesino".

Pero antes afirmé que Paul, en este asunto climático, es víctima de un espejismo y que aplica un doble rasero. No creo que una afirmación tan excepcional pase indavertida a mis lectores, se trata de un mochuelo difícil de tragar sin explicaciones adicionales, sobre todo si uno es un humilde balsero y el otro un premio Nobel. Y los lectores míos están todos chiflados pero no son idiotas ni tienen tragaderas ideológicas. Al contrario.

Hace la tira de años, estaba aún en el MIT y no en Stanford, publicó Geography and Trade (Geografía y Comercio). Acusaba a sus colegas economistas de olvidar los aspectos "espaciales", de "localización", la geografía en suma, en los modelos económicos.

No mostró entonces la menor piedad con los "modelos" económicos. De hecho dice, literalmente, de su disciplina y sus colegas

La economía sigue la línea de mínima resistencia matemática

Los economistas construyen sus "modelos" que explican el mundo con las fuerzas que conocen excluyendo aquellas que no pueden modelar

En opinión de Krugman - entonces - la dificultad matemática de modelar la "geografía" hacía que los economistas siguieran la línea de mínima resistencia matemática desechando su inclusión en los "modelos" y sesgando resultados y predicciones al no incluir aspectos "espaciales" que Paul consideraba importantes. 

Exactamente la misma crítica de balsero hacia los modelos climáticos.Smile Donde abiertamente sabemos que los efectos de numerosas variables extremadamente difíciles de modelar no se encuentran presentes y cuando lo están fracasan estrepitosamente hacia arriba o hacia abajo. ¿Se reconoce el fracaso?. No. Se saca una media del "fracaso" y se dice, "por ahí andará la verdad".Laughing Creo que esto justifica mi afirmación sobre el doble rasero de Paul. más estricto en su disciplina y laxo sin embargo en la climática.

Se lo conté antes a él por correo hace mucho tiempo, claro. Y tengo la respuestaWink

b

Comentarios

#1 Imagen de Serveto

Comparto tu opinión sobre la limitación intelectual de muchos "especialistas". En que los sacas de su terreno específico son pura masa media, y la autoexigencia y el rigor se lo dejan encima de la nevera de casa. Me recuerdan los especialistas de las tertulias de la radio. Dan el pego hasta que hablan de algo que tu conoces, y entonces te das cuenta que solo dicen boberías.

Por mi parte estimo que la concesión de los Nobel, tiene una componente política inevitable pero que se maximaliza en el caso de la economía o literatura, por ejemplo,  y ya en los de la Paz llega a cumbres realmente grotescas. Lo hemos podido comprobar con el Sr. Gore, único caso en la historia en que la obra cimera de su carrera nobelística, su película, es tachada de falaz públicamente por la justicia en Inglaterra.

Ya que hablas de Rifikin este domingo le hacía la ola a Zapatero en las páginas sepia de un diario. Ahí pontificaba que "las reservas de uranio son demasiado escasas para hacer frente a las expectativas de crecimiento del mundo desarrollado o en vías de desarrollo", olvidando el inagotable contenido de los océanos. Pero lo más llamativo era su  climatofilia clamando urbi et orbe que "el cambio climático se acelera a una velocidad mucho mayor a la esperada, desestabilizando ecosistemas completos y causando estragos en la actividad económica". Vivir para oir.

Viva el rigor, vivan las "caenas".

Tuyo, Svto

 

#2 Imagen de balsero1968

Frente a la vesania imperante en estos temas yo guardo cierto cariño por Paul, no es de las peores opciones, sus trabajos son muy brillantes y aunque los medios más conservadores arguyan que se trata de una intromisión de socialdemócratas nórdicos en las elecciones estadounidenses Smile a mí me parece mucha conspiranoiaWink. Por otro lado cualquiera de la promoción del '74 tiene mi aprecio y no digamos si encima escribe chifladuras de las que a mí me gustan (y a LunaBruna).

Paul tiene, de sus tiempos de estudiante universitario, un trabajo fascinante y chiflado que se titula

La Teoría del Comercio Inter-estelar

absolutamente desternillante. Por ejemplo, dice Paul, si en los viajes interestelares a velocidades cuasi-relativistas el tiempo se dilata

¿cómo coño calcula uno los tipos de interés de un préstamo si el período del préstamo se elonga?

y cosas así se preguntaba en su ensayo para deleite de todos. A mí los chiflados me encantan. Quien quiera leer el ensayo de cuando era chaval en el MIT aquí está

 'The Theory of Interstellar Trade' (1978)

saludos

b

 

#3 Imagen de Pela la Cebolla

La madre literaria de Manolito Gafotas afirma hoy en ELPAÍS que hay que leer la columna de Paul Krugman en el NYT. Ella confiesa que tira las páginas de negocios a la papelera, que está pez en economía, pero que Paul -con gran sorpresa suya - no es un viejecito de pelo blanco sino un tipo simpático y joven que siempre le explica a Elvira las cosas que están pasando. Qué nivel.

Nos es imposible disgustarnos con la Lindo. Una señora que te cuenta regularmente las útimas tendencias sobre depilación del monte de Venus (así lo llama ella) en Manhattan informándonos de que eligió el formato "sello" -estrecho y vertical - siempre tendrá un hueco en nuestros pensamientos. Intentamos ficharla para nuestra prestigiosa revista pero su señor marido es académico de la Lengua, - que no significa nada sobre los sellos que mencionamos antes - y no la dejó. Parece opinar que nuestra revista no da el nivel adecuado.

Todo es cuestion de nivelWink, un amigo nuestro empresario que tiene una macro-disco en el sur de España siempre se refiere con admiración a las personas principales diciendo a todas horas ¡qué nivel tiene!.

Por eso no le llamamos Jose en la panda, le llamamos el level, ¿has visto al level?.

Qué level, el de virad el nilo.

.//

#4 Imagen de Serveto

Pardiez que me ha gustado la solución del espacio-tiempo a lo del agobio hipotecario. Lo leeré.

Pero ni con eso me congracias con los economistas de diseño. Y este lo es. Esta mañana me dasayunaba con los ditirambos que ayer le dedicaba el País. (Mi abuela en los años cincuenta tenía la creencia de que el pan del día sentaba mal, y comía siempre pan de dos días. A mi casi me pasa lo mismo con la prensa, y la dejo reposar un día, en eso no soy tan drástico como ella aunque empiezo a pensar que llevaba razón). Como decía, a pesar de dejar enfriar la noticia, no puedo resistir una extraña sensación de tufo político en ese Nobel. Estarás conmigo (¿o no?) en que el lobby  Demócrata USA  está jugando fuerte, ya con dos flamantes nóbeles en la cartera.

El pajarito se autoretrata de "sobrao". Lo siento, pero un elemento que en su primera rueda de prensa tras la concesión del Nobel se despacha diciendo ".. el Nobel se ha entregado  a bastantes intelectuales y la mayoría de ellos rechaza a Bush", para añadir a continuación que "rechazaba hubiera connotaciones políticas en el premio", me merece poco respeto.

Postularse como intelectual denota que el no lo es. Pregonar su rechazo de Bush en ese momento es torpe agradecimiento a sus padrinos, pues aunque  el reconocimiento le honra, sinembargo los delata. Lo tercero es de niños, o se cree que somos tontos.

Lo lamento caro Balsero y reconozco que el problema es mío por haberme hecho tan mayor.

Siempre tuyo. Svto.