¿Convertirá Kyoto a Europa en Cuba? es la pregunta que se hace Dennis Avery. Con su estilo ácido habitual -proporcional a lo poco guapo que es - o sea, muy ácido, Dennis concluye que sí. Que nuestro futuro como europeos es el nivel de vida de los cubanos.
Cuenta Dennis los 50,000 puestos de trabajo que sólo en la industria europea del acero acabarán en el subsidio de paro. Aunque tiene buenas noticias, de las que los europeos debemos alegrarnos mucho, porque el acero que nos falte lo harán otros trabajadores en China o en India y esto siempre consuela. Pero Avery va más allá y se hace otra pregunta, con las limitaciones a las emisiones de CO2 puestas en marcha por la UE e idolatradas por nuestros gobernantes aquí en España, ¿qué coño van a fabricar los europeos?. Y se responde
Nada
Desde luego no coches nuevos o electrodomésticos, industrias intensivas en acero. Tampoco cemento, ni ladrillos, mucho CO2, o fertilizantes nitrogenados, y si en la agricultura se promueve que sea orgánica será muy divertida porque el rendimiento es la mitad. Compara la situación con el proceso vivido por Cuba tras la suspensión de los regalos soviéticos de petróleo y fertilizantes y lo que significa vivir en una sociedad de bajo consumo energético, eufemismo que quiere decir estamos jodidos. Si la información de los hermanos de Cuba está actualizada un cubano tiene derecho a 2,7 Kg de arroz/mes, una ración/día aproximadamente, unos 6 Kg de patatas, un par de papas diarias, 450 g de carne, un filete cada quince días, y menos de 1 Kg de pollo, un muslito a la semana, aunque uno se lleve la sorpresa de que lo que se llama carne es sólo la mitad de carne porque el resto es soja, y el pollo mejor no preguntar al tendero con qué lo mezcló. Dennis no se olvida tampoco de la educación ciudadana y recuerda que los chavales de 11 años en adelante tienen 45 días de vacaciones en campos educativos aprendiendo como hacer crecer las cosechas sin asquerosos fertilizantes y a matar pulgones sin repugnantes pesticidas.
Para optimizar las cosas en Cuba, termina el feo de Avery, lo mejor que pueden hacer los europeos es desincentivar el turismo, la industria principal, porque el uso de aviones está en el puntode mira de la UE también como causante de un gran estropicio climático. Yo recuerdo el gran jolgorio hoy en Cuba, porque ya no está prohibido lo que pronto será un pecado en la UE: comprarse un aparato eléctrico, todos restringidos hasta ahora debido a las carencias energéticas provocadas por la demencia castrista.
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