Freeman Dyson revisa el libro
La cuestión del calentamiento global: Sopesando las opciones políticas
El libro está escrito por William Nordhaus, economista de la Universidad de Yale. Habiendo jugado yo mismo con el modelo DICE de William, que integra proyecciones económicas con escenarios climáticos me interesaba lo que Dyson tenía que decir. Y tiene conexión con la política española porque DICE pulverizaba el informe Stern sobre clima y economía, realizado por Sir Nicholas Stern, elegido por el PSOE el verano pasado como uno de sus asesores internacionales de "reconocido prestigio" para la elaboración de su programa electoral. Que un diputado del PSOE como Torres Mora no entienda los trucos económicos empleados en sus jeremiadas por Sir Nicholas es comprensible, no tanto que Jordi Sevilla, que tiene la formación adecuada, se los crea también. De Caldera nada se puede decir, porque de sus declaraciones se desprende que no lo ha leído y nada sabe. Más me preocupa que el Sr. Zapatero se haya creído lo que en el Informe Stern se dice porque si es así y sus decisiones se basan en las conclusiones del informe tomará una senda de graves errores económicos.
El truco principal del economista británico es no realizar un descuento del futuro. En términos coloquiales consiste en proponerte el siguiente trato, déjame100€ ahora y dentro de 100 años te los devuelvo. A pesar de que nadie en sus cabales consideraría esta propuesta seria es asombroso como las conclusiones lunáticas que se desprenden de un absurdo punto de partida fascinan a la socialdemocracia española, no digamos a las personas a la izquierda de los socialdemócratas. Son las mismas personas, de ahí mi asombro, que si realizaran el análisis en términos personales no vacilarían en exigirte unos 5000€ dentro 100 años para considerar el acuerdo equitativo, pero que pierden toda sensatez cuando el análisis es colectivo, es sobre los demás y, sobre todo, es con dinero de "otros", para terminar hablando como si el dinero no perteneciera a "nadie". Una actitud que a mí siempre me deja estupefacto.
Si traigo a Nordhaus a colación es porque serviría a los pensadores del PSOE para introducir alguna sensatez. Es una persona de más prestigio que Stern y no pueden acusarle fácilmente de neocon y demás bobadas porque no lo es. De hecho ha servido bajo una administración estadounidense demócrata, la de Jimmy Carter. Como el libro de Nordhaus no es más que un cambio de formato, más ligero y asequible intelectualmente, sobre un artículo académico previo, mis lectores pueden ahorrarse $28 si acuden a la lectura del papel original. Es gratis.
The Challenge of Global Warming: Economic Models and Environmental Policy
Pero yo me refería al inicio a la opinión de Freeman Dyson, uno de los físicos vivos de más prestigio. Para los amantes del gossip (cotilleo) decirles que Freeman sigue apareciendo de forma regular en la lista de los 100 intelectuales vivos de más influencia global, una lista ciertamente subjetiva y muy criticada pero sólo hasta que tu nombre aparece en la misma. Cuando aparece tu nombre entonces, súbitamente, la lista se infla de objetividad y sensatez. Cosa misteriosa. Objetiva o no, Dyson sigue apareciendo en esta lista en la que sólo hay un medio-español. Ya puede suponer el lector que no es el Sr. Aznar o el Sr. Zapatero y a la primera persona que lo averigüe le será concedida la Orden de la Piragua, que sólo los balseros pueden otorgar. Pistas, se casó con su prima y los idiotas de la Sorbona le hicieron Doctor Honoris Causa unos cuarenta años después de haberle negado una beca, ¡qué águilas!. Sí ya sabes su nombre no dejes de escribirme y de paso me cuentas si tú eres el esclavo o eres el jaguar, o ninguno. Me interesa. Además del orgullo de lucir la cinta de la Orden de la Piragua.
¿Cuál es la conclusión de Freeman Dyson?, una que has visto muchas veces escrita en Materia pero Oscura. Y que Freeman Dyson diga ahora exactamente lo mismo que yo siempre le alegra a uno el día. :-)
Todo este asunto no es científico. Es religioso. Hay una religión secular global, el medioambientalismo, que mantiene que somos meros sirvientes de la tierra, y que los desperdicios de nuestra lujosa vida constituyen un pecado, que el camino de la virtud es una vida frugal, reemplazando el medioambientalismo globalmente al socialismo como nueva religión secular.
NI que conociera a Zapatero. :-)
Los que no somos ni religiosos ni socialistas estamos apañados.
b
Fuente: The Question of Global Warming, Freeman Dyson
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