El diario ELPAÍS, y supongo que otros lo irán haciendo poco a poco, descubre hoy horrorizado el coste para España de la mascarada absurda de Kyoto. Habrá que pagar en absurdos derechos de emisión de CO2
Más de 3000 millones de €
Para los amantes del gasto social que quieran poner esta cifra en perspectiva decir que el Ministerio de Igualdad dispone de un presupuesto de 43 millones de €. Para los amantes del empleo se puede usar otra perspectiva
120.000 puestos de trabajo
en lugar de políticas sociales o empleo tendremos despilfarro. ¿Nadie parará esta locura?. ¿Nadie en los partidos tendrá el valor de oponerse a estas lunáticas medidas forzadas por el medioambientalismo radical aprovechando la pereza social para informarse?
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Comentarios
#1 - Secuela
En su estilo tradicional EL PAÍS editorializa hoy como secuela del artículo de ayer.
Se refiere al fracaso del Gobierno de Zapatero en su lunático compromiso con el Protocolo de Kyoto afirmando que:
el subrayado es mío, claro.
El editorialista, a la vista de la decepcionante ejecutoria de España en el asunto de las emisiones de CO2, quizá podría haber reflexionado sobre si la decepción no procede de la propia premisa de partida, el Tratado de Kyoto.
No lo hace. No lo cuestiona. Asiste a un fracaso y no se pregunta si no existe una petición de principio, que consiste en aceptar que las limitaciones a las emisiones de CO2 obligadas por Kyoto son posibles para un país que compite por desarrollarse y estar en el grupo de los 8 países más prósperos del mundo.
Acepta sin espíritu crítico Kyoto como punto de partida y prisionero de la falacia no le queda otro camino que el obvio para lograr emitir una sugerencia sobre la línea de actuación. Rebuzna el editorialista que:
Hay que prohibir e imponer más
Propuesta que sin duda encantará al mesianismo medioambientalista de ZP. Encantará a la desmedida confianza de Zapatero en las energías renovables (incluída la hidraúlica, re-descubierta y contabilizada por los socialistas como renovable hace pocos meses) como agente bienhechor y bálsamo curativo. La trampa del periódico consiste en calificar a Zapatero de pusilánime por no aplicar prohibiciones y subidas de precios mientras, al mismo tiempo, le advierte de que tales prohibiciones y subidas de precios son impopulares.
Mientras, el ciudadano medio ignora una línea de actuación más sólida y fundamentada. Ignorar Kyoto y los lodos creados por un medioambientalismo rico proponiendo soluciones a problemas inexistentes.
Desgraciadamente este es nivel del periódico de mayor tirada a nivel nacional y también del interlocutor al que se dirige. Es lo que hay.
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