Intención y Estimación. Dos indicadores con trampa

Lun, 07/01/2008 - 22:47 -- Santo

Las encuestas electorales tienen la misma transparencia que el cuaderno de notas de un alquimista. Sabe mal decir esto, pero es hora de poner al día a quienes pretender acercarse al tema con eso que se llama inocencia científica.

El Santa Santorum de la investigación sociológica, CIS, se sincera con una Nota metodológica sobre los indicadores de su barómetro (lugar de donde sacaré los párrafos en cursiva y gráficos que vean a partir de ahora).

Para conocer la Intención de Voto, lo que siempre se pregunta es:

-Suponiendo que mañana se celebrasen Elecciones Generales, ¿a qué partido votaría usted?

Así se obtiene un indicador tras el cual no hay ninguna cocina, simplemente compone la serie de porcentajes para cada partido político.

Pero hay un problema:

Sin embargo, las respuestas a esta pregunta no constituyen una buena previsión si lo que se pretende es acercarse a los resultados de unas elecciones próximas, ya que son muy altos los porcentajes de respuesta para las opciones 'No sabe' y 'No contesta'.

Los institutos de investigación necesitan hacer predicciones. No pueden permitirse un estudio que ofrezca como resultado principal un titular al estilo de:

"No tenemos ni puta idea de quién ganará las elecciones"

Así pues,

Para predecir mejor los resultados electorales, el CIS construye a partir de la Intención de Voto lo que se conoce como Estimación de Voto, que no es más que aplicar a la Intención de Voto un modelo de corrección basado en otras variables de la encuesta, la experiencia pasada, informaciones de tipo cualitativo, etc.

Por tanto, hemos de saber que la Estimación de Voto es la Intención de Voto corregida por un modelo que incluye otras variables de la encuesta.

Un modelo secreto. Lo explica el CIS (todos hacen igual, no es sólo el CIS)
La Estimación de Voto no es un indicador comparable al resto de los que se presentan, en la medida en que su método de cálculo nunca se ha hecho público y ha cambiado con los distintos equipos de dirección del CIS.

La conclusión es: no se fíen de los indicadores : )

Ya seguiremos con esto, voy a ver si ceno algo.

Comentarios

#1 -

Caro Santojito, ignoraba que - al parecer con todos los gobiernos-  un organismo público como el CIS no tiene problema en presumir de que

su método de cálculo nunca se ha hecho público y ha cambiado con los distintos equipos de dirección del CIS

Entiendo que las empresas privadas puedan preservar del conocimiento público sus "cocinados" pero ¿todo el mundo comparte que lo haga también el CIS?. Yo no. Me sorprende mucho. Pensaba que existía alguna directiva de la UE forzando a los estados miembros  a distribuir y gratuitamente la información en bruto y "cocinada" de los organismos públicos.

Sobre la "inocencia" tocas un tema interesantísmo. En ciencia existe un debate muy fuerte sobre el abuso - o no- de las "probabilidades bayesianas". El concepto de que la probabilidad puede ser definida como

- el grado de confianza que una persona o una comunidad tiene en que una "proposición" es cierta

Mientras creo que es un instrumento útil en sociología creo que en disciplinas científicas es la puerta falsa por la que los científicos "cuelan" sus ideologías extrapolando "teorías sociales" que - supongo - sonrojan a los auténticos sociólogos.

Deberíamos echarle un vistazo a este tema y al de la visibilidad de los datos de propiedad "pública" por parte de los ciudadanos. Yo he reclamado en algún organismo datos del propio organismo (dígame la ubicación de los instrumentos de la red de medida tal y tal con ningún éxito. No hay una negativa explícita pero tampoco una respuesta. Con este gobierno y con el anterior)

b

#2 -

Exactamente, amigo B.

Reconocen sin pudor que su modelo de Estimación de Voto está sujeto al arbitrio del Director del Organismo, nombrado por el Gobierno de turno.

En estas historias, nuestra democracia da risa (o pena, según como se mire).

En cuanto al acceso de datos públicos que están en manos de las Administraciones, seguro que todos podemos contar experiencias personales sangrantes. Dejémoslo para no amargarnos.

#3 -

Santojito tiene poca confianza en los métodos cuantitativos para predecir el resultado de unas elecciones y yo "casi"  estoy de acuerdo con él.

¿La razón?, el abuso de la confianza en las probabilidades bayesianas. Es decir el concepto de que la probabilidad puede ser definida como

el grado de confianza que una persona o una comunidad tiene en que una "proposición" es cierta

Aquí la proposición sería el partido tal o cual ganará las elecciones. No es una probabilidad de frecuencias como ¿qué probabilidad tengo al lanzar una moneda al aire de que salga cara?

En nombre de este tipo de probabilidades "subjetivistas" se han dicho muchas tonterías (no necesariamente por sociólogos), se han perdido muchas elecciones y no pocas fortunas al poker :-)

Para conocer donde se apuntan los valdecanes me gustaría proponer un problema y ver como reacciona cada uno. No hay trampa ni falso lenguaje. 

Usaremos a Protágoras. Porque así me place y Protágoras siempre está metido en líos (la verdad por delante, yo no sabía quién era Protágoras hasta que Sintética lo trajo de paseo por el pueblo)

A Protágoras le dan a elegir entre dos sobres cerrados e iguales que contienen dinero los dos. Uno de los sobres tiene justo el doble de dinero que el otro.

- Puede elegir uno de ellos

- Abrirlo y quedarse el dinero que contiene

pero

- Una vez elegido el sobre y antes de abrirlo se le da la opción de reconsiderar su decisión y cambiarlo

¿Ha de cambiarlo Protágoras?, ¿sí?, ¿no?, ¿tú qué harías?

b

PS. En las apuestas que abrí la situación es la misma.

#4 -

Amigo B.

No es que desconfíe. Más que nada, soy consciente (pese a mi torpeza para las ciencias) de la fragilidad de las predicciones obtenidas con encuestas.

El sábado ha sido tan soporífero que me he puesto a releer un apartado del libro La nueva filosofía de la ciencia, Harold I. Brown, 1983, Editorial Tecnos, Madrid (edición original americana: 1977).

El capitulillo (p. 74-77) lleva por título ‘Explicación estadística’. Dice que a diferencia de la explicación deductiva,

la explicación estadística no muestra que, dadas las premisas, el fenómeno a explicar ocurre necesariamente, sino sólo que es altamente probable o, quizá, casi cierto.

Echa mano de un sencillo ejemplo: 

Jones tiene una infección de estreptococos y se recupera tras haber sido tratado con penicilina. Puesto que sabemos que todas las personas que tienen infección de estreptococos se recuperan cuando se les trata con penicilina, podemos proponer que la siguiente explicación: La probabilidad de que una persona se recupere de una infección de estreptococos cuando se la trata con penicilina se aproximada a uno. Jones tuvo una infección de estreptococos y se le trató con penicilina. Jones se recupera de la infección de estreptococos. 

Pero este tipo de explicaciones estadísticas presentadas así, “de forma cuasi-deductiva” son muy inconsistentes. Porque

supóngase que también sabemos que Jones tiene más de 80 años y que casi todos los hombres de más de 80 años que contraen infecciones de estreptococos no se recuperan.

Ahora podemos repetir el argumento anterior, pero con resultado contrario. Por tanto

tenemos un caso de dos argumentos que son presumiblemente válidos, que tienen premisas verdaderas, y que son lógicamente inconsistentes el uno con el otro: algo que no puede ocurrir nunca en la lógica deductiva. En segundo lugar muestra que podemos ofrecer una explicación estadística válida independientemente de cuál sea el resultado de la enfermedad de Jones, […] indicio de que algo va mal en la explicación.

La explicación estadística tiene un problema de ambigüedad si tratamos de adaptarla al modelo lógico-deductivo.

#5 -

Santo, ¿es que han intentado adaptar la explicación estadística al modelo lógico-deductivo? :)

Balsero, la ocasión anterior en la que planteaste el mismo problema lo pensé un rato, hasta que pasó una mosca y me fui con ella. No sé qué haría Protágoras, yo lo cambiaría porque aún me acuerdo de que la otra vez dijiste que conviene, aunque ignoro la razón, así que ganaría el coche, pero sin saber por qué, esto enojaría a cualquier griego.

Saluditos. 

#6 -

La otra vez, es cierto, dije que habría que cambiar siempre pero eran tres las opciones.

Aquí Protágoras sólo tiene dos sobres y se trata de ver si, una vez elegido uno, muda o no de opinión.

Yo animo a usar la estadística, la lógica-deductiva, la consulta al oráculo o la técnica preferida de cada uno. Si pongo el ejemplo aquí es porque es relevante en este hilo. No se trata de sabera quién va a votarcada uno de nosotros. Sino de si va a ganar  Zapatero o Rajoy. (i.e 2 sobres)

Según nos avanza información Santojito no parece que nadie tenga una solución cuantitativa a la pregunta ¿debo cambiar el nombre de quién dije que iba a ganar?.

Pero sin existir ninguna manera cuantitativa de apoyar nuestra decisión nadie la cambia. Ruego se me explique por el método que creais adecuado qué sustenta la decisión de no cambiar de sobre (o no cambiar de ganador de las elecciones).

Recuerdo que la afirmación de cada uno quién va a ganar las elecciones no tiene que vercon loque cada uno íntimamente vote.

Pero nadie muda su decisión. ¿Por qué?. No es 100% objetiva la razón.¿Entonces?.

Me interesa oír más desarrollado lo del modelo lógico deductivo por el que nada en contra tengo. Pero...¿de verdad es la aplicación de tal modelo lo que lleva a la gente a no cambiar de "sobre" (i.e de "ganador" delas elecciones) una vez hecha su apuesta?

Perdón por la provocación pero no me lo creo

b. 

#7 -

... sería absurdo reconsiderar la decisión, es decir, cambiarlo.

No se me ocurre argumento alguno que pudiese apoyar la decisión de cambiar de sobre.

Imaginemos que aceptamos el cambio y de nuevo nos invitaran a reconsiderar la decisión. Estaríamos como al principio.

Concluyendo, no se aprecia VENTAJA alguna en cambiar de sobre.

#8 -

Nakai le quita la sábana al problema pero sus palabras desvelan el verdadero asunto. Y crea más problemas. Y es aquí donde me gustaría ver la opinión de cada uno.

Parafraseo a Nakai, y si le malinterpreto pido que me corrija:

1.- Con la información disponible he tomado una decisión 

2.- La verdad, esa información disponible que me ha permitido tomar una decisión no es muy sólida. En realidad no hay diferencia entre un sobre y el otro (lo mismo podríamos decir en una situación de mucha igualdad percibida entre dos candidatos a las elecciones)

3- Tomo una decisión entonces (la que sea) y no la cambio porque de hacerlo podrían invitarme a volver a reconsiderar la decisión, y estaríamos como al principio. En un bucle sin fin.

Lo que planteo no es un problema con una solución "correcta".  Ilustra simplemente la manera con que cada uno se enfrenta a las situaciones.

Por ejemplo alguien podría decir

  • Hay que objetivar más el punto 1. Se necesita información de mucha más calidad para tomar la decisión. Así que no me manifiesto

A lo que otro podría contestar

  • No conseguirás más información. Dado que seguirá siendo que gane Zapatero o Rajoy (o los sobres) una situación 50/50 es irrelevante que afirmes que ganará uno u   otro

Pero quizá un sociólogo diría

  • Puede que sea 50/50 y desde la perspectiva individual sea irrelevante. Aparentemente. Dado que no es una decisión objetiva el puro azar podría llevar - hipotéticamente - a que casi todo el mundo diga que ganará  Rajoy (un sobre determinado de los dos). Y eso - socialmente- realimenta el sistema y añade más información al punto 1. Lo "objetiviza" desde el punto de vista "mayoritario"

Y un político cínico (recordemos que no hablamos de lo que uno vota, sino de quién piensa uno que va a ganar)

  • Será 50/50 ciertamente. Pero debo lograr que la mayoría piense que va a ganar el sobre 1 (e.g.  Rajoy). Así que manipularé la información porque - como dice el sociólogo- eso "realimenta" el punto 1 y "aparentemente" objetiviza la decisión. Es como si miles de personas me gritaran ¡escoge el sobre A, no escojas el B! 

Ahora llegamos al punto 3 de Nakai. No cambia la decisión porque "estaría como al principio".

Es una razón objetiva. Pero abre interrogantes. Si Nakai no cambia su decisión porque estaría como al principio  ¿qué le puedo aportar a Nakai que le haga percibir que no está como al principio para que mude su decisión? ¿qué información puede cambiar su percepción para que mude su elección de sobre?. Si la percepción global mudara al sobre contrario ¿se realimenta o no la decisión inicial de Nakai?. Al menos le creará incertidumbre, ¿o no?.

Como bien dice Santojito la estadística de frecuencias (la clásica, tirar una moneda o un dado) ayuda nada en situaciones como la que he descrito. Tengo curiosidad por saber como ayudaría el método lógico-deductivo cuando son las masas las que intervienen. Francamente, yo no lo sé. Me agradará, y mucho, leer todos los comentarios.

Las probabilidades "subjetivas" o bayesianas  ayudan más. Aunque en experimentos "objetivos" rindan resultados falsos dado que no hay hipótesis nula que refutar. Pero, a veces, son útiles.

Por ejemplo, los filtros anti-spam. No llevan un algoritmo "de frecuencias" que diga

  • analizado el sitio web X se comprueba que 4 de cada 10 mensajes que envía son basura. Cuando llegue a 5 el algoritmo comenzará a rechazar sus mensajes

Más bien lleva uno que dice

  • Si más de N usuarios de internet "piensan" que el sitio X genera "spam" se rechazan sus mensajes

En el caso de los sobres o los candidatos igualados ¿influye lo que "piensan" los demás?. ¿Nunca cambio mi decisión si mi percepción sobre lo que "piensan" los demás varía?, ¿sí?. ¿no?, ¿por qué?.

b

 

#9 -

... el paralelismo entre el caso de los dos sobres y el caso de quién ganará unas elecciones.

Veo una falta de paralelismo en que:

  • (Para muchos votantes potenciales) los candidatos (sean dos o más) NO SON EQUIVALENTES,
  • mientras que en el caso de los sobres, éstos (de acuerdo con el enunciado) SON IGUALES.

Esta diferencia es sumamente importante de cara a la toma de decisiones.

La decisión de un potencial votante puede venir determinada por su valoración, en un momento dado, de un determinado candidato.

Sin ambargo, en el caso de los sobres, al ser éstos iguales (y, por tanto, indistinguibles uno del otro), la toma de decisiones es puramente arbitraria.

Saludos, b. 

#10 -

¡Ah!, yo no pregunto a quién va a votar cada uno ni su proceso de decisión de voto. La pregunta es ¿quién crees tú que va a ganar las elecciones?. En la situación actual, ¿no crees que es similar a los sobres?. Yo sí. Y a tenor de lo que nos cuenta Santojito de intenciones, estimaciones, voto indeciso, oculto, participación, etc y despojándonos cada uno de nuestras simpatías creo que afirmar que ganará uno u otro es arbitrario. No dudo de que tengas una valoración hecha para poder afirmar que ganará Zapatero o Rajoy. Me gustaría conocerla :-) Si pongo el ejemplo es porque en situaciones como esta se plantea el dilema de los sobres, al menos así yo lo creo. Y en esas situaciones el sistema "realimenta" al sistema. Si el proceso es, según dices, una valoración en un momento dado, supongo que te refieres a una valoración objetiva, ¿puedo entonces sustituir el voto efectivo por otra pregunta?. Por ejemplo, El día 9 de marzo cuando entre la gente en el colegio electoral no pregunto ¿a quién vota Vd.? sino - ¿quién va a ganar las elecciones? La suma de las "valoraciones objetivas" ha de darnos un ganador que coincidiera con el voto.¿No?. ¿O es que las valoraciones no eran tan objetivas?. Y cuando se produce una sorpresa en unas elecciones (Felipe en el 93, casi- Felipe en el 96, Aznar mayoría absoluta en el 2000) ¿no indica que la respuesta a mi pregunta podía hacerse de forma arbitraria?. En situaciones como esta es donde yo mejor comprendo lo difícil de las disciplinas sociales. saludos b

#11 -

Estimado B:

Estoy con Nakai, también tengo dudas sobre la validez del paralelismo que estableces.

En cuanto a la pregunta "¿quién va a ganar las elecciones", no la hacemos desde aquí a los electores, sino que vamos a intentar resolverla viendo la evolución de las encuestas.

Éstas, por cierto, nos dicen -como hemos señalado- que el PSOE está ligeramente por encima (unos 3 puntos porcentuales). O sea, que una idea sí tenemos.

Asimismo, lo que trato de hacer en este librito es mostrar las dificultades que presentan las encuestas preelectorales y la necesidad de ponderar ciertos resultados.

Volviendo a las preguntas que subrayas, la más esencial de todas (del investigador, cazador, al investigado, presa) es: "¿A quién votaría usted si las elecciones generales se celebrasen mañana?"

Las demás son secundarias y complementarias. Por ejemplo, lo que se llama recuerdo de voto: "¿a quién votó usted en las pasadas elecciones?" Esta es muy curiosa, nunca coinciden los recuerdos de voto con los datos reales.

Y la que tú aludes, "¿quién cree que ganará las elecciones?", es otro interrogante colateral. Supuestamente objetiviza la percepción del entrevistado, pero ésta puede encontrarse sesgada por infinidad de factores. Un votante pesimista del PP puede creer que el triunfo será para el PSOE, pero eso no quita para que esta persona el 9 de marzo vote al PP.

Lo sugerente de todo esto es que hace cuatro años el debate era si el PP iba o no a sacar mayoría absoluta; y ahora estamos en un escenario en el que las distancias entre ambos partidos son bastante cortas.

#12 -

¿sesgada?, ¿por infinidad de factores?, ¿no convierte la respuesta entonces en arbitraria?. Ya me callo :-)

#13 -

No nos hagamos pajas mentales (más todavía, quiero decir).

En las pasadas Elecciones Generales (año 2004), a un mes de la cita, a la pregunta de "¿quién cree usted que ganará?" se respondía abrumadoramente "PP".

Sin embargo, en esas fechas ya se estaba produciendo el vuelco electoral (recuerda la evolución del voto de Sigma-2). Es decir, la gente pensaba votar al PSOE.

Nos interesa [de la gente] saber a quién van a votar, no tanto lo que creen que va a pasar.

Para elucubrar sobre lo que va a pasar ya estamos nosotros aquí : ) Pero eso lo vamos a hacer a partir de los datos de las encuestas.

Ni más, ni menos.

 

#14 -

No estoy de acuerdo con Santojito. El cómputo del voto por correo estrapolado a nivel nacional daba de nuevo la mayoría absoluta al PP. Fue el atentado del 11-M el que hizo que que tres millones de abstencionistas tradicionales fueran a las urnas y sumaran sus votos a medio millón que cambió del PP al PSOE, dando una victoria holgada en votos pero corta en escaños a este último partido.

Así se demostró en un estudio de una universidad catalana, a ver si encuentro el enlace y lo pongo.

#15 -

Quería decir "extrapolado".

#16 -

Estimado Copeland

Lo del 11-M y las pasadas elecciones es un asunto que me cansa, lo he debatido infinidad de veces, he hablado al respecto con infinidad de gente de todo pelaje y no pienso seguir dando vueltas sobre ello.

Por supuesto el 11-M fue decisivo para el resultado de las Elecciones. Lo que está documentado es que los efectos electorales de los atentados terroristas guardan relación directa con el papel que desempeñó el Gobierno en la gestión (especialmente, informativa) de los mismos.

Mientras encuentras tu estudio, puedes echar un vistazo a otro del profesor Guillermo López García, Universidad de Valencia.

La situación anterior al 11-M era ligeramente favorable al PP, aunque en algunas encuestas ya daban empate técnico (véase pp. 4-5 del texto citado). Y en todo caso, los sondeos más favorables al Gobierno vaticinaban un considerable recorte, reconociendo que sería imposible reeditar la mayoría absoluta.

#17 -

Querido Santojito, respeto y comparto tu decisión de no debatir sobre este tema, yo también me he cansado de hacerlo y he llegado a conclusiones diametralmente distintas a las tuyas.

Te pego la noticia del estudio:

http://www.libertaddigital.com:83/php3/noticia.php3?fecha_edi_on=2007-01-18&num_edi_on=1459&cpn=1276297023&seccion=ESP_D

 

"LE HABRÍA SACADO ENTRE 5 Y 8 PUNTOS AL PSOE
Un estudio de la Universidad Pompeu Fabra concluye que el PP hubiese ganado claramente las elecciones sin el 11-M.
El económetra de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona José García Montalvo ha realizado un estudio estadístico que concluye que el PP hubiera ganado con holgura las elecciones del 14 de marzo, de no haberse perpetrado los atentados del 11-M. El estudio se basa en la comparación de los votos depositados en las urnas en España, después del atentado, con los emitidos desde el extranjero, antes del 11 de marzo por correo, o bien depositados el día 15 pero en embajadas, es decir, con menos proximidad a los hechos– Además compara los resultados con las tres elecciones generales anteriores. La conclusión es que el PP habría entre el 42 y el 45 por ciento de los votos y el PSOE no más del 37 por ciento.
L D (Europa Press) El estudio estadístico de la universidad barcelonesa Pompeu Fabra (UPF) confirmaría algo que muchos españoles piensan desde el 14 de marzo de 2004: Los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid provocaron el cambio de los resultados de las elecciones generales realizadas tres días después.
El informe revela que en caso de no haberse producido el atentado, el PP hubiera ganado las elecciones con "entre el 42% y 45% de los votos", mientras que el PSOE hubiera logrado el 37% del apoyo de los electores.
El económetra José García Montalvo se basa en la comparación de los votos depositados en las urnas en España –por tanto, después del atentado– con los emitidos desde el extranjero –enviados antes del 11 de marzo por correo, o bien depositados el día 15 pero en embajadas, es decir, con menos proximidad a los hechos–.
El estudio compara estos resultados electorales con los de los tres comicios generales anteriores, para ver si hay cambios significativos respecto a 2004. El profesor del departamento de Economía y Empresa de la UPF insistió este jueves en que su estudio es puramente estadístico, y no interpreta ningún tipo de manifestaciones realizadas entre el atentado y las votaciones."
El estudio se puede descargar (en inglés, no lo he encontrado en español) en el siguiente enlace:
En mi opinión, lo más interesante es que se basa no en encuestas de opinión, sino en un estudio estadístico sobre los votos realmente emitidos antes de la masacre y la horquilla final de entre 5 y 8 puntos a favor del PP le hubieran permitido revalidar con total seguridad a mi juicio, la mayoría absoluta.

#18 -

El link que has puesto no funciona, pero creo que comprendo el sentido de tal estudio.

 

Es absurdo suponer que los votos emitidos por correo en 2004 no tienen ningún sesgo. Podría tratar de solucionarse el problema comparando tales votos emitidos por correo en 2004 con los votos emitidos por correo en convocatorias anteriores, como así parece que se ha hecho, pero entonces asumimos implícitamente que el sesgo del voto por correo es en todas las ocasiones el mismo, suposición que me parece muy dificil de justificar.

 

Esas no son formas de realizar muestreos, y creo que cualquier profesional de la estadística lo debe de saber. Se me pondrían los pelos como escarpias si alguien tratara de usar un método parecido para comprobar la eficacia de, por ejemplo, un medicamento.

#19 -

El señor García Montalvo tiene un artículo en el que comenta su trabajo y asume las limitaciones del mismo. Básicamente sostiene que cuando el sol resplandece podemos decir que es de día y cuando al cielo lo cubre el negro firmamento es de noche; y que ir más allá es aventurarse demasiado. Los economistas ejerciendo de científicos sociales son estupendos, nunca se equivocan.

El CERA (Censo de Residentes Ausentes) contaba en 2004 con un millón largo de personas, de las cuales se animaron a votar algo menos de 296.000.

El hecho de haber votado antes del 11-M tiene su importancia. Ahora bien, veamos su evolución respecto a los dos principales partidos.

Pincha aquí para ver el Gráfico (no lo inserto en el mensaje porque es un pelín grande y se mete en las columnas de la derecha).

 Fuente: http://www.realinstitutoelcano.org/documentos/180.asp

(Apartado 4.5: Análisis del voto emigrante emitido antes del 11-M)

Como muestra el gráfico (y el sentido común), el voto CERA no es extrapolable al comportamiento de los residentes en España.

Con todo, sí, ciertamente: el 11-M tuvo una incidencia absoluta en las Elecciones Generales. Urdaci, Zaplana y Acebes entre otros saben perfectamente en qué sentido lo tuvo.

#20 -

Saludos, santojito, el tamaño del gráfico lo puedes reajustar a mano con el ratón una vez que lo hayas insertado:

Por cierto, si algo cabría deducir de ese grafico, es una fuerte tendencia por parte de los no residentes en españa a votar al partido que en ese momento esté en el gobierno, ¿no te parece?

#21 -

Muchas gracias, Herodoto.

Eso que apuntas habría que matizarlo. Lo que queda claro es que:

  • Desde finales de los años '90, el voto de los no-residentes es claramente favorable al PP. La tendencia no parece que vaya a cambiar aunque el Gobierno de la nación esté en manos del PSOE. El perfil socioeconómico de los que emigran ha cambiado bastante, por lo visto los que se marchan al extranjero ya no son poetas comunistas ni pueblerinos analfabetos.
  • El estudio del voto de los no-residentes nos proporciona escasa información en relación al conjunto de los electores nacionales.

#22 -

También los residentes en España votan por correo, no sólo los emigrados; de hecho, en las generales de 2004 las solicitudes de voto por correo emitido en el interior del país aumentan un 40% respecto a las generales de 2000.