No más apocalipsis, abraza-árboles arrepentidos

Hace dos años hubiera considerado imposible el artículo que acabo de leer en una de las biblias del medioambientalismo, Treehugger (Abraza-árboles). Quizá motivado el texto por los recientes escándalos de los correos entre climatólogos filtrados desde la Universidad de East Anglia, las mentiras sobre glaciares del IPCC, o las últimas encuestas en EE.UU que muestran una indiferencia cada vez mayor de la ciudadanía por la monserga climática.
El articulista es un abraza-árboles él mismo, se da cuenta del declive y escribe en Treehugger con un atractivo subtítulo
El fracaso del Lenguaje Religioso en el Calentamiento Global

. El que está al oeste de Baja California gira en un sentido, el que está situado al lado de Florida gira en otro, los dos están en el hemisferio norte
. Además decidieron reducir la península de Florida a la mitad de tamaño y hacer desaparecer Cuba. No contento con eso Groenlandia y sus hielos fueron eliminados, el Ártico también
Acudió el profeta Al Gore [en la foto arreglando los problemas eléctricos de la Casa Blanca con su amigo Bill, el electricista ] al programa televisivo nocturno de Conan O'Brien, en la cadena NBC.
Confundir unos miles de grados con millones de grados le debe parecer a Jeremías Gore una cosa sin importancia, total ¿qué más da que el centro de la Tierra esté a unos 5000-7000 °C si Gore puede decir que a sólo 2 kilómetros está a millones de grados?. Cualquier chaval de secundaria podría concluir que si Gore tiene razón el gradiente promedio sería de algo así como 1°C por cada metro que excaváramos, achicharrando a los ferrallistas y encofradores que construyen los cimientos de un edificio vulgar
Publica The Times
No era todo felicidad en la relación entre Bill Clinton y Al Gore [foto]. El zar climático Gore sufre comparaciones asombrosas por parte de Bill Clinton. El ex-presidente le compara nada más y nada menos que con
La BBC ha venido manteniendo una línea editorial militante dentro del alarmismo climático. Anteayer, sin embargo, decidió reconocer la situación de incertidumbre, protegerse de cara a un previsible fiasco en la reunión del clima de Copenhague, y