Al Gore

No más apocalipsis, abraza-árboles arrepentidos

Hace dos años hubiera considerado imposible el artículo que acabo de leer en una de las biblias del medioambientalismo, Treehugger (Abraza-árboles). Quizá motivado el texto por los recientes escándalos de los correos entre climatólogos filtrados desde la Universidad de East Anglia, las mentiras sobre glaciares del IPCC, o las últimas encuestas en EE.UU que muestran una indiferencia cada vez mayor de la ciudadanía por la monserga climática.

El articulista es un abraza-árboles él mismo, se da cuenta del declive y escribe en Treehugger con un atractivo subtítulo

El fracaso del Lenguaje Religioso en el Calentamiento Global

Al Gore, perdido en combate

El gráfico de la derecha está generado con Google Trends, se refiere a España y muestra el declive de Al Gore y sus homilías laicas sobre el cambio climático. Después de un muy lucrativo año 2007 donde recaudó varios cientos de miles de euros de los bolsillos de los incautos contribuyentes españoles y se unieron a su banda una legión de pijos ricos, gente guapa con conciencia culpable, y adictos a lo fashion, nada se sabe de sus adeptos. Desde Juan Costa o Gallardón en el PP, a Zapatero o Marín del PSOE, pasando por Agatha Ruiz de la Prada y otros ejemplares de la nada, la moda Al Gore se desvanece.

Gore cancela su conferencia en Copenhague

Más de 3000 personas habían comprado ya su entrada para asistir a una conferencia de Al Gore en Copenhague a celebrar durante la misma semana que la cumbre del Clima. La comisión danesa de turismo anunciaba el evento diciendo "¿ha estrechado Vd. la mano de Al Gore?, ahora es su oportunidad" informando de la conferencia del ex-vicepresidente el día16 de diciembre. La entrada de clase VIP para la conferencia costaba unos €800. El organizador del evento ha anunciado hoy la cancelación "con gran disgusto", garantiza el reembolso y no ha dado más explicaciones de las razones de Al Gore para la cancelación.

Vía WUWT

Info. adicional en español (traducida por Google)

Gore, si no hay huracanes me los invento.

La imagen [click para ampliar] muestra la cubierta del último libro de Al Gore, Our Choice. Todo indica que tiene un carácter cuasi-religioso, como puede comprobarse en el texto del prefacio que aparece en el lapidario que se despliega a la izquierda de este texto. Ryan Maue es un experto en huracanes de la Universidad de Florida. Se acercó a una librería a hojear el libro recién publicado.

A Ryan le llamó la atención en primer lugar el huracán situado al oeste de Baja California. Se dio cuenta entonces de que la cubierta del libro podía desplegarse y aparece todo nuestro planeta. Comprobó entonces que Gore y su editorial no lograron encontrar una imagen reciente de huracanes, ha sido una temporada muy tranquila la de 2009. Si no había imágenes de huracanes ¿qué hicieron?

Se los inventaron, los pintaron

Como un huracán les parecía poco pintaron cuatro. Girando además de manera muy rara. El que está al oeste de Baja California gira en un sentido, el que está situado al lado de Florida gira en otro, los dos están en el hemisferio norte. Además decidieron reducir la península de Florida a la mitad de tamaño y hacer desaparecer Cuba. No contento con eso Groenlandia y sus hielos fueron eliminados, el Ártico también. A continuación las fotos. Vaya pájaro el amigo Gore.

Al Gore se pasa varios pueblos, millones de grados

Acudió el profeta Al Gore [en la foto arreglando los problemas eléctricos de la Casa Blanca con su amigo Bill, el electricista ] al programa televisivo nocturno de Conan O'Brien, en la cadena NBC.

Comenzó el profeta con sus habituales desvaríos, nada impresionante, hasta que al poco de iniciar la conversación soltó - sin anestesia - que la temperatura del interior de la Tierra "a unos 2 km o así, hacia abajo" es de "varios millones de grados"

Desde que el jueves a la noche el divino Al demostró su ignorancia las carcajadas resuenan por la blogosfera y el vídeo se extiende como si fuera el virus H1N1 de la gripe A. Confundir unos miles de grados con millones de grados le debe parecer a Jeremías Gore una cosa sin importancia, total ¿qué más da que el centro de la Tierra esté a unos 5000-7000 °C si Gore puede decir que a sólo 2 kilómetros está a millones de grados?. Cualquier chaval de secundaria podría concluir que si Gore tiene razón el gradiente promedio sería de algo así como 1°C por cada metro que excaváramos, achicharrando a los ferrallistas y encofradores que construyen los cimientos de un edificio vulgar, por no mencionar que a esa temperatura no habría más que un plasma con todo ionizado. El vídeo se encuentra en Youtube, hacia el segundo 40, dura un minuto y medio. Disfrutad, malvados descreídos

Al Gore Nuestro

Publica The Times una columna titulada "Los no creyentes llenan la Iglesia de los dioses verdes", en la que se refiere al llamado que mucha gente realiza para convertir el cambio climático en una nueva espiritualidad o religión. Ofrece el columnista una plegaria común para este movimiento, una oración insignia que - no podía ser de otra manera - comienza de un modo peculiar, la traducción al español es a mi manera

Al Gore Nuestro....

que estás en los cielos en tu jet privado,

santificado sea tu Nobel,

venga a nosotros tu Reino sin CO2,

danos el alimento vegetariano de cada día

en nuestro planeta Gaia antes llamado Tierra

perdona nuestras emisiones de CO2 aunque nosotros 

no perdonamos a los gordos yanquis que las emiten

contra Nosotros

no nos dejes caer en la tentación de negar 

el cambio climático

y líbranos del carbón

Amén

Policía del clima

Clinton pone verde al verde al (Gore)

No era todo felicidad en la relación entre Bill Clinton  y Al Gore [foto]. El zar climático Gore sufre comparaciones asombrosas por parte de Bill Clinton. El ex-presidente le compara nada más y nada menos que con

Benito Mussolini

El lunes pasado USA Today anunció la próxima salida de un libro que recoge [grabadas] las conversaciones del periodista Taylor Branch con Clinton durante su último mandato y tras su salida de la presidencia. Las charlas ocupan 79 cintas. Al parecer, según declara el periodista, el ex-presidente está horrorizado por ciertos pasajes del libro y ha hecho llegar su preocupación al autor.

Taylor Branch no es un cualquiera, tiene el premio Pulitzer, y es un historiador de los derechos civiles, y era el propio Clinton quien le llamaba para que se pasara a charlar por la Casa Blanca durante largas veladas. Branch se ocupó de grabar tales conversaciones pero Clinton quería mantenerlas tan en secreto que se las quedó. La amistad entre los dos se remonta a los años 70 cuando ambos compartían apartamento en Texas colaborando en la campaña del demócrata George McGovern para la presidencia, campaña que perdió frente al republicano Richard Nixon.

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