huracanes

Bailando con lobos

Hace más de un año propuse a mis lectores una pregunta. Me interesaba conocer su opinión. Si pudieran modificar el clima a voluntad, ¿lo harían?. Si tal cosa fuera posible ¿cómo se decidiría?. La audiencia - creo interpretar bien - consideró la pregunta completamente irracional, debió pensar que era una pregunta mía para enredar, y en uno de los comentarios expliqué algunas de las razones para hacer la pregunta (enredar entre ellas). Una de las razones - escribí entonces - era:

Por "guardar el sitio", poner un "place holder" en Valdeperrillos donde hablar en el futuro nuevamente del asunto

Ahora, una gran persona,  el chaval de la foto, ha desvelado sus planes para succionar huracanes, y dominar uno de los elementos extremos del clima.. El proyecto es fascinante, si alguien puede financiarlo es él, y quizá su proyecto haga que la pregunta hecha más de un año atrás, teniendo en cuenta todas sus implicaciones, no sea considerada "una gilipollez".

Los huracanes del experto chimpancé

Roger Pielke Jr. realiza en su weblog  Prometheus un hilarante cálculo sobre huracanes. Los expertos consultados y cinco chimpancés concluyen lo mismo y es imposible no contarlo para solaz de todos. La foto es una feliz sugerencia de Mark Bahner, otro lector de Prometheus, soy yo mismo pensando. 

La historia comienza con la empresa Risk Management Solutions (RMS), empresa líder en su especialidad, suministrar modelos de catástrofes que sirven a las compañías de seguros y reaseguros. Cubren catástrofes naturales pero también cuantifican otros riesgos, los riesgos de terrorismo por ejemplo, o de propagación de enfermedades infecciosas en una zona geográfica. Sus cuantificaciones permiten a las aseguradoras la definición de sus productos y el precio de las pólizas asociadas.

Huracanes y conquistadores

La historia de las Antillas Menores es parte de la historia de España. Puede que las Islas Vírgenes sean estadounidenses pero las avistó y bautizó Colón hace más de quinientos años. Y si Barbados es mérito del portugués Pedro Campos la Isla Barbuda fue cosa de españoles como lo fue Antigua o la Isla de Granada. También Trinidad, también Tobago. Y Guadalupe es francesa pero un barco español llegó allí un 14 de Noviembre de 1493, unos 140 años antes de que desembarcaran enviados de Richelieu. Diez años después de Guadalupe, en su cuarto viaje, Colón descubre las ahora británicas Islas Caimán. También británicas son Turcas y Caicos pero fue un tipo de Valladolid, como Zapatero, el primero en llegar, y se llamaba Juan Ponce de León. Mientras, otro tipo, de Cuenca, Alonso de Ojeda, descubría posesiones actuales de la Reina de Holanda, la Isla de Curaçao, y a medias con Vespuccio y con fondos castellanos y portugueses la Isla de Bonaire. San Martín y San Eustaquio son cosa de españoles, Isla Margarita también, y la Aruba holandesa tuvo españoles un siglo, sin olvidar la Martinica francesa o los 100 km2 de la Isla de Montserrat, en el lado de sotavento, y en manos de la corona británica. Montserrat y sus cinco mil habitantes disponen de un volcán para ellos solos, además de un gobernador de la Reina, un Ministro Jefe, un gobierno y una Corte Suprema, por lo que allí los delincuentes se juzgan a sí mismos ya que todo el mundo tiene un cargo público.

Existen en las Antillas Menores registros antiguos. Y registraban y apuntaban los huracanes. Dos científicos han hurgado en los registros. Han contado los huracanes. Y pese a las amenazas del incremento actual de los huracanes con que la Iglesia del calentamiento global del planeta de los Últimos Días aterroriza a los ciudadanos han concluido otra cosa.

Tres siglos atrás había los mismos huracanes que ahora. Quizá más.

 

Huracanes

Otro mito al suelo

Una de las profecías preferidas de los predicadores del cambio climático es la amenaza de un incremento en el número e intensidad de los huracanes (ciclones tropicales) debido al aumento de la temperatura superficial de los océanos.

En un artículo publicado hoy en Nature  tal amenaza queda en ruinas. Según los autores del estudio

Fin de temporada

 Ha terminado oficialmente la temporada de huracanes en el Atlántico

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