
The American Spectator es una revista conservadora mensual, estadounidense, con cuarenta años de existencia. Quebró
hace cuatro o cinco años y fue vendida de vuelta a sus fundadores por US$1, lo que supongo que generará chascarrillos entre mis lectores de la izquierda. Sobrevive malamente, y sus fieles lectores en todo el mundo no llenamos el tercer anfiteatro del estadio de fútbol Santiago Bernabéu. Aún así continúa elaborando las más potentes portadas con juegos de palabras, como la que se muestra a la derecha, el sitio correcto, según The American Spectator y yo mismo.
Publica este mes una recensión del libro de William Tucker "Energía para los humanos: como la energía nuclear liderará la revolución verde y acabará con la odisea energética de América". No he leído el libro, aunque pienso pedirlo a los Reyes Magos (Amazon, €20), y lo comentaré en su momento.
Una referencia a España me ha llamado la atención. Se refiere a la confusión entre realidad y deseos de las energías renovables, confusión alentada por diversas ideologías y el medioambientalismo radical. Dice la recensión
al comparar la huella ecológica de las energías "limpias" Tucker se refiere a una planta termosolar española de vanguardia como "una gigantesca estructura futurista de 30 pisos que parece el nivel de un carpintero estrellado en el suelo después de llegar del espacio exterior", una estructura que precisa medio millón de m2 para generar unos miserables 11 MW
Funny! A ver si me lo trae Baltasar.
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FELIZ NAVIDAD