El chaparrón que está cayendo sobre los calentólogos en general y sobre los que han pergeñado los informes del IPCC de la ONU en particular, va cada día a más. Les han pillado un montón de mentiras, manipulaciones, ocultaciones de datos, alteraciones de cifras, predicciones hechas sin base alguna y los medios que siempre les han apoyado ven que hay que apalancar el tinglado del acojonamiento climático o más de uno va a terminar en la calle o en la cárcel.