Mi amigo compañero de pupitre del colegio se ha dado de baja del PSOE. Resulta que en nuestra localidad, que en población está entre las diez primeras en España, el Partido se encuentra disuelto de hecho. Hay dos facciones, una la oficial (con dependencia directa de Ferraz) y otra alternativa (que pretende renovar el desastre socialista en ese feudo). La cosa es tan seria, que en las fiestas del municipio el Partido abre dos carpas, con las mismas siglas pero independientes la una de la otra. Mi amigo pertenecía a la facción rebelde, lo cual personalmente me parecía inaudito, porque él siempre ha estado al calor del poder.