DE LAS PENDIENTES

Llevo solo un par de días en España, he dejado la balsa atracada en Asia, y no veo más que pendientes. O sea, pesimismo. Quizá por eso el diccionario de la lengua española identifica pendiente con declive, palabra terrible que se acepta como sinónimo de decadencia. Comprendo los motivos objetivos pero no el ensimismamiento, el recogimiento y regodeo íntimo en esa cosa tan de Camus - otro terrible pelmazo - que considera la vida del hombre moderno como un esfuerzo inútil, un drama incesante. Un vasco valeroso me dejó su tarjeta de visita tras una noche de confidencias sobre nuestras dificultades en las sendas empresas que regentamos en China. Has de leer el reverso, dijo, pero no ahora, cuando llegues a tu casa. Olvidé la tarjeta hasta un tiempo después. En la parte frontal la tarjeta rezaba, ¿crisis? ¿qué crisis?. Intrigado di la vuelta a la tarjetilla, encontrando el texto más anti-Camus posible. Solté una carcajada, allí estaba escrita la respuesta del fenomenal vasco a la pregunta ¿qué crisis?, porque decía en letras bien grandes ¡con dos cojones!.laugh

Todos estos pensamientos sobre las pendientes y el declive junto al pesimismo me asaltaron al tomar el autobús. No tengo ahora coche aquí en España y aburrido en la estación encontré una tira amarilla pegada en el suelo por orden de algún amable burócrata en la que se advierte a los pasajeros de un enorme peligro. La pendiente de la estación intercambiadora donde aguardo mi guagua es del 2,7%. Caramba, las escaleras de mi casa tienen una pendiente quince veces superior. ¿Debería pegar un cartel para recordarme diariamente el drama-sísifo de subir y bajar esa pendiente?. Decido que no interesa y concluyo que el burócrata ordenó avisar al público del mortal riesgo de una ridícula pendiente del 2,7 % por alguna de las siguientes razones

  • Está aburrido y no tiene nada mejor que hacer
  • Considera a los ciudadanos tontos de baba
  • Ha de gastar el dinero de los contribuyentes en inútiles bobadas, poner tiras amarillas en el suelo amenazando con nada es un método tan válido como otro cualquiera para despilfarrar nuestra cartera.
  • Le gusta Camus y puesto que todo esfuerzo es inútil nada mejor que engorrinar el suelo con violentos colores yema de huevo rellenos de exclamaciones en negrita
  • Es cubano-castrista, lugar donde amarillo significa empleado del Ministerio de Transportes que se encarga de mantener el orden en las paradas de ómnibus

Aunque todo lo anterior es típico de mi presidente ZP, inútil patente, solo mi optimismo me permite superar la difícil prueba. Las imbéciles tiras amarillas, las intimidantes cintas camusianas color yema de huevo que adornan el suelo blanco de la estación de autobuses son obra de una administración del Pp, sea el alcalde Gallardón o la lideresa Aguirre, tanto me da. Una idiotez completa. Habrá que cargar la pesada roca y volver a subir la cuesta. Otra vez. Ayuda a subir el lema del buen vasco. También el motto del Instituto Tecnológico de Massachusetts, mens et manus, no solo pensar, también hacer. Y eso es lo que el fenomenal vasco dice en un claro castellano, porque la traducción más certera de mens et manus es, seguro ya lo sabes amable lector,

- con dos cojones!

balsero/madrid

 

Comentarios

#1 Imagen de Achuara

Que quieran ayudar a vivir sin romperte la crisma  es común entre los tontos.

Cuando fui a vivir en USA -hace dos reencarnaciones, por lo menos- un amigo me estropeó la vida al decirme: "Verás que la frase que más escucharás allá es: 'Watch your step'.

Y estuve soñando durante años con esa frase que me la repetían todos los días cientos de voluntariosos y amables gringos -y los no tan gringos también. Creo que el "Star Spangled Banner" debería terminar con un "And Watch Your Step." Y Chán, chán (final de tango). angry

#2 Imagen de Eduardo Martínez

Buenos días, Balsero.

Me alegro de que al final pudieras superar el mal tiempo de Rusia y llegar a España.

Tengo que coincidir contigo que épocas de crisis mucha gente ha podido hacer fortunas, mientras otros se estaban arruinando.

Sin embargo, creo que hay motivos para el pesimismo: La situación de los españoles no puede ser peor. Cierto es que muchas personas han perdido mucho dinero porque han hecho inversiones inmobiliarias sin analizar si había o no había todavía lugar para seguir haciendo promociones. Estoy convencido de que muchos que ganaron dinero vendiendo promociones hasta el 2005 creyeron que nunca jamás se iba a acabar el chollo de los pisistos. Incluso estoy seguro que muchas personas estaban convencidas de que la crisis iniciada en los Estados Unidos en el mes de agosto de 2007 no les iba a afectar. También estoy convencido que no pocas personas decidieron creer al señor Solbes en lugar de creer al señor Pizarro en aquel ya famoso debate electoral, en el que éste puso sobre la mesa la gravedad de la crisis y aquel la negó.

Con todo, creo que lo peor es que se han visto perjudicados pequeños empresarios y autónomos, personas muchas de ellas muy valoradas en sus trabajos, con gran experiencia en sus profesiones, que vieron desaparecer ya hace más de dos años sus líneas de crédito; que vieron cómo los ayuntamientos dejaban de pagarles, y que se han visto abocados a la ruína pese a ser muy valorados por sus clientes porque ni han podido recibir el pago por lo que se les debía, ni  a su vez, llegado el momento, han podido pagar lo que no podían pagar.

Recuerdo que a principios del 2009, darse un paseo por la calle Pascual Ribot de Palma de Mallorca en un día laboral era de las cosas más deprimentes que se podían hacer: según uno caminaba por ella, veía local comercial tras local comercial, tienda tras tienda, cerrada o con el cartelito de "se alquila". En los últimos tiempos ya no se ven tantas tiendas y locales cerrados. De hecho, han aparecido nuevos negocios. Ahora solo falta ver si son capaces de prosperar y afianzarse. En todo caso, una gran cantidad de profesionales se han visto abocados a la ruína, y tal vez a pasarse sus últimos años de vida en una situación de penuria.

En definitiva, yo lo siento mucho por los que invirtieron en la construcción sin ponerse a analizar si el mercado ya estaba saturado, pero ellos decidieron meterse allí voluntariamente. Pero lo que considero un desafuero es que gente que ha trabajado desde hace muchos años de forma correcta, se haya visto conducido a la ruína, por no obtener ni créditos de los bancos, ni por poder cobrar a los que les había realizado un trabajo o servicio.

Por cierto, se anuncia que a partir de enero las tarifas eléctricas pueden subir de golpe un 10% (y no será la primera subida que tengamos en los últimos tiempos).

Saludos.

#3 Imagen de Luis Anastasía

Estimado Balsero:

Sigo disfrutando mucho de tus textos, como éste que es muy divertido e interesante, con ese inteligente gracejo que te caracteriza. Pero más interesante aún, con mucha más sustancia, más densidad que la roca que Sísifo está empujando hacia la cima, es el subtexto que golpea más profundo que la lectura superficial y rápida de tus palabras.

Tu conocido, el valeroso vasco, logró sintetizar la diferencia entre agonista y protagonista, entre espectador y actor.

En los años 2001-2002 Uruguay se sumergió en un precipicio insondable de crisis económica. Por fortuna, estaba informado sobre unos cuantos temas y encontré la llave para vincularlos. Identifiqué nichos de oportunidades y nunca en mi vida gané tanto dinero en tan poco tiempo. Lo que hice fue conseguir inversionistas para negocios rentables, cosa que lo logré unicamente con extranjeros que aportaron dinero para el desarrollo de varios emprendimientos. En esa situación, el caso extremo es cuando en una semana obtuve una comisión de unos 40.000 dólares. Cuando la situación se enderezó no pude competir con estructuras empresariales y volví a mi anterior actividad. Pero lo cierto es que gracias a eso, 8 años después estoy en una situación que no habría alcanzado en condiciones normales. ¿Crisis? ¿Qué crisis?

Saludos

#4 Imagen de Santo

Me llevo riendo con el chiste de Forges de hoy toda la mañana:

Forges, El País, 17dic2010

#5 Imagen de balsero1968

Caro Santo, ilustrativo. Si yo fuera un poco hideputa lo usaría como motivo principal para un examen de ingreso en la Universidad, en diversas materias, por ejemplo

  • Lengua: ¿Qué nombre recibe el engendro elástico en el que se apoya el probo empleado?. ¿De qué palabra latina procede? ¿por qué se identifica con la vida inclinada por los placeres sensuales? [respuesta:muelle], [latín:mollis, molicie]
  • Inglés: Si digo que el probo empleado está apoyado en un manantial ¿qué error de homofonía estoy cometiendo en la traducción del inglés?[respuesta: spring=manantial, muelle]
  • Física: Si el probo empleado es una persona de peso medio [70 kg] y a la vista de la escala del dibujo [tamaño de mesa, altura del probo funcionario, etc] ¿es cierto decir que se puede calcular directamente de la viñeta la constante elástica de la cuerda? ¿es un resorte de tracción donde se columpia el probo empleado? [respuesta: sí, sí]
  • Filosofía: ¿por qué irrita a Hegel la visión kantiana del Estado como una máquina con un solo muelle? [respuesta: ni puta idea, ¿alguien entiende algo de lo que dice Hegel?]
  • Literatura: ¿qué premio Nobel escribió el regazo de Seven es un muelle expuesto a los más deleitosos tsunamis? [respuesta: balsero]
  • Ética: desarrolle en 300 palabras una defensa ética de la vida muelle, tratado del conocido filósofo Balsero. Cultura y tías buenas, principio básico del tratado-balsero, ¿tiene trascendencia inmanente?
  • Sociales: el optimismo kantiano, tal y como es descrito por el gran balsero, ¿es una enfermedad? ¿grave? ¿contagiosa?

Es por enredar pirata!

r.

#6 Imagen de balsero1968

Caro Achuara (#1), lo superfluo irrita mucho si el coste procede del bolsillo de uno. Lo digo con el máximo conocimiento, porque no hay cosa que más me agrade que dedicar mi bolsillo a lo superfluo. Pero para mí, claro. No para que un memo burócrata arruine mi cartera porque piensa soy tonto de baba. Es cierto lo del mind your step, un modismo agotador en los EEUU. No menos aquí en España. Supongo que una pendiente cómoda, lo suficiente para que pueda ser transitada por una persona en silla de ruedas, puede llegar al 8%. Si el amable burócrata consideró que al alcanzar un tercio de la comodidad ya se deben lanzar amenazantes advertencias es que piensa que somos imbéciles sin autonomía alguna. Pensé que tal estupidez procedía de alguna directriz de estilo socialista, lamentablemente el responsable de la cretina admonición es un político que se tilda de liberal-conservador. Te descojonas.

b

#7 Imagen de Santo

Estimado Balsero

Se nota que estás en España, has perdido el tono eficaz y directo para recuperar el desvarío intrascendente. Sin coche, sin novia, sin negocios legales que atender… eres un Danny Ocean peligroso tramando algo en este país. Menos mal que Rubalcaba te tiene vigilado.

En efecto, las viñetas de Forges han sido utilizadas como preguntas de examen. No sé ahora, estoy desconectado del mundillo académico. Bueno, no tanto. Me cuenta una profesora, con la que estoy intentando ligar (sin ningún éxito, dicho sea de paso), que ahora en algunas asignaturas la asistencia a clase es obligatoria. Sí, en la universidad. ¡Como en el parvulario! Es decir, que puntúa ir al aula. Acojonante.

¿En tu época era así? Claro que por edad… tu mentor debió ser Guillermo de Baskerville, jeje

#8 Imagen de balsero1968

Pirata, en mi época un estudiante decente jugaba poker en el bar desplumando a incautos mientras sacaba sobresalientes examinándose por libre y el parvulario era el parvulario, en la universidad uno había de cambiarse los pañales solito. Qué le vamos a hacer. Supongo que es la nueva libertad de cátedra, se puede decir y hacer solo lo politicamente correcto, y sestear en clase puntúa si no roncas demasiado alto ah! sí, guillermo es algo más joven que yo, gran chaval, lástima que yo me apartara de lo franciscano.  Saludos

r.

#9 Imagen de Santo

En Somosaguas, se jugaba al mus en la cafetería. Creo que al poco lo prohibieron, así que las timbas se desplazaron a pasillos, rincones y otros espacios. Yo nunca he sabido ni querido jugar al mus, pero tampoco iba a la mayoría de las clases. El caso es que no recuerdo qué cojones hacía en la facultad. A diario, digo. Vale, y también en sentido global.

Lo tremendo era cuando se acercaban los exámenes. Había que hacerse amigo de alguien que hubiera acudido regularmente a las clases, para pedir los apuntes. Yo siempre escogía a chicas, porque están dotadas una estructura mental absolutamente apropiada para la ocasión: son literales y además tienen buena letra.

En esos días se producían graciosos malentendidos. Había que conectar con una chica, ser suavemente simpático, desplegar armas típicas del coqueteo. Pero no para ligar, sino para pedir los apuntes. Se me daba genial. En cambio para ligar de verdad, era un desastre. Manejando tan bien la mecánica, no comprendo cómo en una cosa era un hacha y en la otra un soso. La timidez, supongo.

La asistencia obligatoria es algo inconcebible en la universidad. Lo que había entonces eran grandes contrastes: los buenos profes llenaban el aforo; los malos, soltaban su perorata a sillas vacías.

#10 Imagen de balsero1968

Tenía pendiente publicar la foto con la advertencia de la mortal pendiente.smiley