GOOGLE PARA BORRACHOS Y DROGADOS, NO FUNCIONA
Pela la Cebolla — Jue, 09/10/2008 - 15:58

Google ha lanzado una ayuda para que no envíes mediante Gmail mensajes inapropiados - que lamentes después - porque estabas borracho o colocado. Lo probamos en nuestros laboratorios. No funciona.
Esta madrugada volvíamos de parranda a la 06.30 am saludando a laboriosas personas que se dirigían al intercambiador de autobuses y metro para acudir a sus trabajos con el periódico gratuito desplegado en el pecho - hacía un frío del carajo - y dado nuestro estado etílico-fumado decidimos probar el nuevo servicio de Google
Mail Googles
Los usuarios de Gmail encontrarán bajo la pestaña de configuración la activación de este nuevo producto de los laboratorios de Google. Este servicio trata de evitar que - debido al estado de intoxicación por diversas sustancias - envíes mensajes a tu novio o jefa o diputado o cuñada, etc de los que te arrepientas mucho luego cuando recuperes la sobriedad.
En esencia propone que resuelvas una serie de cuestiones en un tiempo limitado para poder enviar el mensaje. Lo hemos probado.
No funciona
Pese a que rompimos el alcoholímetro del llavero del amable conductor del taxi que nos llevaba a casa gratis - en realidad se lo cobra del dinero que perdió al poker en el bar de los taxistas donde jugamos el segundo miércoles de cada mes, la noche de menos facturación - y a que fumamos dos canutos mientras hacíamos las cuentas de la partida, casi todo el mundo presente superó las pruebas en el tiempo estipulado. Y pudo mandar un mensaje del que arrepentirse luego.
No podemos traicionar la confianza de lo amigos taxistas de la partida cotilleando el texto de los mensajes de los que luego se van a arrepentir, algunos muy curiosos. Podemos contar el que envió uno de nosostros, de la redacción de nuestra prestigiosa revista. Todos le auguramos problemas, y graves, por el envío de ese texto. Decía
Vicky, ¡vale!
En menudo lío se va a meter.
Google ha de mejorar.
Leo Chalupa
Científico-jefe
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PS. Nuestros amables suscriptores pueden enviarnos textos de los mensajes que luego lamentaron haber enviado. Y contarnos en qué lío se metieron. A cambio, nosotros contaremos qué pasó con Vicky. Faltaría.
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Testes mucho y testes mal
La prima — Vie, 10/10/2008 - 12:00Amigo Chalupa:
El jefe Robus buscaba un colaborador para la revista que tuviera libre los jueves. Tomé nota de ello y, aunque me embarga la pereza, aquí estoy por ver si me saco unos valdeurillos y me los juego a paellas, que aquí todos chupan cabeza de gamba menos yo.
Al grano.
El buen Petipá, el virtuoso Rudolf de Kiev y yo misma bailamos de gozo y celebramos algo cada vez que le vemos asomarse a este tugurio. Bailamos y bebemos ingentes queimadas de orujo -en cantidad moderadamente excesiva, por supuesto- para seguir bailando sin más y estar en condiciones de publicar en jueves.
Al grano, digo.
Aunque bailemos no podemos estar más en desacuerdo con usted en lo referido al test ese de gmail al que hoy alude. A nosotros sí que nos funciona. Desde el amanecer que estamos tecleando con los tacones en el cuadrito blanco de la foto esa y ni flores; nada se escribe ni sale el mail. De hecho Petipá cree que no está funcionando la bicicleta.
¿Qué bicicleta? Preguntará usted.
Es que nos han cortado la electricidad y funcionamos con un generador a pedales. Según Abacanto, las computadoras no necesitan demasiada corriente para disfuncionar, con una chispa de mechero se apañan.
¿Qué tacones? Preguntará usted.
Ahora ya tengo un poco de sueño. Ruego dé mi colaboración juvenal por cumplida y terminada.
A su disposición, la
Prima.
Minuta: Mándeme un sandwich para la manifa
Una petición
Pela la Cebolla — Vie, 10/10/2008 - 14:37Estimada prima
¡bienvenida!
Todo suyo
La prima — Vie, 10/10/2008 - 15:35Jefe Robus,
Haga uso sin modestia ni rubor de una cantidad moderadamente excesiva de lo que guste encontrar en cualquiera de las crónicas que los jueves escribamos para su revista mis amigos y yo. En esta coyuntura todo lo mío-nuestro es suyo, mientras oportunamente pague la minuta, cual es el caso.
El bocata estaba soberbio. En su honor Abacanto, nuestro druida y jefe de bar, ha bendecido al santo y en adelante bailaremos en el altar de San Uich alabando a "la cebolla", a quien Dios conserve sin pepinos.
Afectuosamente,
La prima
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