Becaria recién admitida en la redacción informando a mamá
La redactora novel de la foto ha comenzado a trabajar en
. Dada su bisoñez queda disculpada por ignorar una máxima de obligado cumplimiento en nuestra prestigiosa revista.
Si te pica no te rasques
La becaria comienza ahora un curso de inducción de asistencia obligatoria - no importa si te fichan como administrativa o consejera delegada - que dura una semana y en el que se aprenden los modos y costumbres de la empresa. El curso es impartido por veteranos que enseñan a los novatos la idiosincracia de nuestro emporio de comunicación. Incluye aprender la jerga interna y otras cosas para garantizar que la nueva colaboradora comienza a trabajar con un rendimiento óptimo en un tiempo mínimo. En este curso las dos preguntas más frecuentes que los veteranos han de responder - coleccionamos las preguntas - tienen una clara separación por sexos. Ellos, no falla, ¿con qué rigor miran los de personal las notas de gastos?. Ellas, en cambio, aquí...¿todos los tíos sois igual de gilipollas?.
También se aprende la máxima Si te pica no te rasques. Y se lleva a los rookies a ver un cartel que preside la sala grande de redacción con una foto de nuestro ídolo y fundador.
AMBROSE BIERCE1, 1866
Poca gente conoce hoy al gran Ambrose, el mejor periodista satírico que ha existido jamás en estrecha competencia con Juan Pérez Creus, el genial jienense de La Carolina. Si Juanito, para desgracia de la civilización, se suicidó, a Ambrose le perdimos la pista en 1913 al marchar a México para unirse a las tropas de Pancho Villa. Nunca más supimos de él. Nos dejó, sin embargo, su Diccionario del Diablo, y de ahí la cita obligada para nuestros periodistas, Si te pica no te rasques, cuando Ambrose define La Nariz. Puede que nuestros amables suscriptores piensen que la nariz, es una eminencia en forma de pirámide triangular en la parte media de la cara, formada por huesos, cartílagos, músculos y piel, hueca y con dos agujeros en su parte inferior.
No hay tal. El avispado lector medio, escuchando los agudos consejos del galeno Dr. Lorenzo Terrasa Nicolau, habrá detectado al menos tres contradicciones anatómico-metafísicas en la nariz
- La raíz está arriba, no abajo
- El dorso está delante, no detrás
- Las alas abajo, no arriba
Ambrose Bierce, la figura más extraña y marginal de la literatura, conocía perfectamente estas contradicciones y por eso al definir en su Diccionario del Diablo este elemento anatómico dice:
Ultimo puesto avanzado de la cara. Basándose en la circunstancia de que los grandes conquistadores tuvieron grandes narices, Getius llama a la nariz el órgano de la domesticación. Se ha podido observar que la nariz de una persona nunca se siente tan feliz como cuando está metida en asuntos de otras, razón por la cual algunos fisiólogos dedujeron que la nariz carece del sentido del olfato
De la definición se desprende que si algo te pica no te rasques, cotillea, comenta, murmura, quéjate y habla mal de los demás. No hay lugar a duda, Ambrose destroza la validez de todo lo escrito por Descartes.Terminó su exterminio intelectual del francés cuando proclamó
Cogito cogito ergo cogito sum
frase que encabeza el recibo de la nómina de los empleados de
y que también se explica en el curso de inducción para recién llegados.
El legado de nuestro fundador es inagotable. Verídico o no, tanto da. Si te pica no te rasques nunca y accederás a la fuente de la sabiduría. Lee el Diccionario del Diablo y aprenderás que un absurdo es toda afirmación manifiestamente en contra de nuestra propia opinión, que un conocido es la persona de la que sabemos lo suficiente para pedirle dinero prestado pero jamás se lo prestaríamos nosotros mismos, que la definición de solo es mala compañía, y la preferida de todos los empleados de nuestra querida empresa
Seguimos los preceptos de cualquier religión siempre que no sean incompatibles con nuestra vida de pecado
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1 Fuente. The Ambrose Bierce Site
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Comentarios
#1 - Italia lo ha prohibido por ley
Parece que allí tienden a agarrarse la entrepierna en las mismas situaciones en las que nosotros tendemos a tocar madera. Yo escuché la noticia en la radio, relataban el caso de un señor de Como obligado a abonar una multa de 200 euros por haberse llevado la mano a la masa en público, lo más gracioso fue lo que el multado alegó en su defensa: es que me picaba.
La noticia, aunque sin la alegación famosa, está aquí
Y aquí los Siniestro total exhibiendo (ay, por Dios) vicio afgano y un lagarto:
#2 - Picores italianos
Estimada suscriptora Sintética, gracias por su atinada observación.
Me permito en primer lugar llamar su atención sobre un hecho cierto que habrá de suscitar su interés. Ciertos fenómenos de carácter inexplicable han hecho aparecer una de sus moscas - estamos estudiando si la 7 o la 9 - en la portada de la última edición del Diccionario del Diablo. Algunos de nuestros reporteros indagan si quizá se trata no de una mosca sino de algún escarabajo de su propiedad y fugado de su Almacén.
Centrándome en la tesis por Vd. sugerida, que los italianos son un pueblo virtuoso al imponer por la fuerza de la Ley la máxima que rige los destinos de
, "Si te pica, jamás te rasques".
Debo rechazarla. Se trata de una Excepción. Me remito al estricto significado del término, tal cual se encuentra en el Diccionario del Diablo:
EXCEPCIÓN, s. Una cosa que se toma la libertad de diferir de otras cosas de su clase, como un hombre honesto, etc."La excepción confirma la regla" es una expresión constantemente en boca del ignorante que parlotea sin darse cuenta del absurdo. En Latín, "Exceptio probat regulam" significa que la EXCEPCIÓN "pone a prueba" la regla, no que la "confirma". Este excelente dictum latino fue tergiversado por un malhechor sin duda alguna italiano que, sustituyéndolo por uno contrario de su cosecha, ejerce desde entonces un poder maléfico cuyo carácter parece ser inmortal.
No se fíe jamás de un italiano. Mi novio me dejó por un maldito calabrés, demostrando así su vanidad
VANIDAD, s. El tributo de un idiota al valor del culo más próximo
Estoy seguro de que disfrutará leyendo el diccionario que, en nombre del diablo, redactó Ambrose Bierce. Un gran hombre, y por tanto, una EXCEPCIÓN.
Gracias de nuevo, atte.
ROBUS, Redactor jefe de COSMÉTICA Y MODA
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