La errática política del gobierno socialista en materia energética y económica se refleja en dos resoluciones del Consejo de Ministros del pasado viernes. Hay que llevar pico y pala para desenterrar la esencia de las resoluciones porque el redactor las hundió bien profundo, no fueran a notarse mucho.
Incluso a gran profundidad yo he logrado sacarlas del agujero de farfolla donde estaban sepultadas
En primer lugar la confianza.
El gobierno propala su entusiasmo por las energías renovables y reitera su odio al carbón y a las emisiones de CO2. No debe ser tanta la confianza en el suministro energético cuando el pasado viernes se decidió la creación de un almacenamiento temporal de carbón autóctono. Nos sobra carbón, sin duda por efecto de la disminución de la demanda de energía, y un gobierno temeroso de los desastres de su negligencia en cuanto a energía y empleo toma la decisión de almacenar el sobrante para garantizar la continuidad de las explotaciones. Es posible que Zapatero no quiera líos con los obreros en su patria chica leonesa, lo que le faltaba, y esa sea la razón escondida, razón que no le ha impedido dejar en la calle en unos años a 600 personas en Garoña que tendrían empleo varios años más de haber aceptado la recomendación del organismo consultivo que propuso alargar la vida de la central una década. Errática política, que todavía asombra más, no se abren centrales de carbón para no romper el dogma del catecismo medioambientalista pero a la vez se almacena el carbón autóctono sobrante y queda al descubierto este gobierno y sus contradicciones de nene caprichoso. Lo mismo hasta apelan, para que la carcajada salte, al concepto de reserva estratégica, ¿no era suficiente con la eólica?. Increíble.
En segundo lugar el despilfarro.
Como consecuencia del amor por Kyoto se malgasta el dinero de todos. Procura el gobierno ocultar el dinero que pagamos por la compra de permisos de emisión de CO2, lo cierto es que cumpliremos el plan de emisiones 2008-2012 por dos razones, la inanición económica, y la compra de absurdos permisos que se pagan con el esfuerzo de los impuestos de los ciudadanos y las empresas de España. La beneficiaria es la República Checa, sí, la presidida por Vaclav Klaus, al que yo admiro y tantos progresistas critican por no creerse una palabra del chanchullo del cambio climático. Es precisamente Chequia el Estado de la UE que cumple suficientemente Kyoto y no nosotros, y a Chequia le sobran permisos, que nos vende, qué paradoja. El que tanto cacarea, el presidente Zapatero, tira el dinero de sus ciudadanos por la cloaca de los derechos de emisión cuya compra él mismo apoya. Y Klaus, que piensa que todo el asunto de los derechos de emisión es un gigantesco timo, se beneficia del tonto promotor de la tonta idea. Uno de ellos Zapatero, claro. El texto del Consejo de Ministros utiliza el lenguaje de los burócratas, oscurecido para que el ciudadano no se entere. Y comprenda. Y se enfade. Ahí va:
ACUERDO por el que se autoriza el contrato de compraventa de unidades de cantidad asignada de emisión de gases de efecto invernadero entre el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino de España y el Ministerio de Medio Ambiente de la República Checa.
Es lo que hay. Te descojonas.
b
Consejo de Ministros 31 de julio, 2009


Comentarios
#1 - El carbón es demasiado democrático
Como bien apunta nuestro apreciado Antón Uriarte, el carbón, esa bendición de los dioses, el el recurso más barato, abundante y bien repartido entre los pueblos del planeta Tierra. Y yo me pregunto ¿ No será por esto precisamente por lo que es tan odiado por dirigistas y privilegiados de derechas e izquierdas?. Yo creo que invita a la reflexión pues al fin y al cabo no basta con que haya energía, sino que también hay que situarse en la posición ventajosa de aquél que controla sus fuentes.
Ya en la Edad Media el molino de viento o agua, la leña del bosque, el aceite de las lámparas... era aquello que el feudalismo bien se cuidaba de tener en monopolio.
Solidaridad e ideales? dónde?. No los veo por ninguna parte.
Bueno me voy pa la cama que mañana es mi último día de vacaciones.
#2 - Entrevista a ZP, no aparece la palabra clima
Leía en el autobús una larga entrevista que EL PAÍS realiza a Zapatero con motivo de la presidencia por parte de España de la UE. Intenta el periodista que el presidente no se escape por la tangente en sus respuestas y lo consigue sólo a medias. Un ejemplo de sus eufemismos que, se desprende del texto, logran irritar al entrevistador es cuando le pregunta una cosa que se puede zanjar en la respuesta con un sí/no, más o menos así
- ¿La Ley de Libertad Religiosa suprimirá el crucifijo de las escuelas públicas?
Tenemos que avanzar en la dirección de la normalización en el ámbito de todas instituciones públicas, en la normalización
- ¡joder! ¿Sí o No?
En la normalización
Cosas del politiqués, ese lenguaje de los políticos mediocres, hay muchos. El caso es que la palabra "clima" o la expresión "cambio climático" no aparece en boca de Zapatero ni una sola vez, y eso que la entrevista es con motivo de su presidencia europea. Sí aparece la demostración de una vieja predicción mía, que gradualmente se iría mutando la piel del "cambio climático" a la "energía", un tema en el que la incuria de los gobiernos de Zapatero quedó demostrada en sendos debates de investidura, despachó el asunto de la energía en sus discursos en un par de líneas y habló más de la mujer rural, bla, bla, bla, que de kilovatios y su precio. El periodista le interpela por el asunto que dio lugar a mi texto de más arriba en agosto pasado, las subvenciones al carbón, y ZP reconoce que su política con el carbón manda al paro a miles de españoles y por eso subvenciona el asunto. Te descojonas.
Sobre todo porque se renovó en diciembre en el Consejo de Ministros los almacenamientos temporales de carbón, que no se usa luego, para mantener las compras y los precios, y una medida temporal ya es definitiva, aunque no creo que mucho tiempo, ¿por qué?. Porque el ministerio de Industria es consciente de que la UE tumbará tarde o temprano en aplicación de las leyes de de la competencia esas ayudas que incluyen el almacenamiento de carbón autóctono y la prohibición de compra de carbón extranjero. Andan buscando el encaje legal para unas medidas que son iguales a las que practicaba el proteccionismo franquista. El estatalismo hace extraños compañeros de cama.
En fin, ¿qué decir?, es bis repetita, siempre que pasa igual ocurre lo mismo
b