Ed Hawkins y Rowan Sutton, del departamento de meteorología de la Universidad de Reading (Reino Unido), publican un interesante artículo en el boletín de la American Meteorological Society. Tratan los dos investigadores de realizar una evaluación del estado del arte de la climatología que permita discernir a los poderes públicos qué áreas de esta rama de la ciencia son las mejores candidatas para invertir dineros del contribuyente. Es lógico que los gobiernos demanden conocer para su toma de decisiones las líneas de investigación de potencial más prometedor, y, adicionalmente, saber cuál es el grado de reducción de las incertidumbres que las inversiones acarrearían.
Los dos investigadores identifican tres grandes fuentes de incertidumbre, y aparecen comentarios muy interesantes, y, a mi juicio, de parte, muy defensivos.
- La variabilidad natural del clima, que según Hawkins y Sutton - eso dicen ahora - tiene el potencial de revertir por una década o más la tendencia de calentamiento de largo plazo de origen antropogénico. Ciertamente no es eso lo que se decía en 2007. Ese año, cuando se publicó el 4º Informe del IPCC, los ciudadanos, desde el propio IPCC, se hartaron de escuchar que la Ciencia "se ha pronunciado" y que el debate "se ha terminado".
- La propia incertidumbre de los modelos, o la incertidumbre de respuesta. Cuando se simula el comportamiento del clima ante un forzamiento radiativo diferentes modelos rinden diferentes respuestas del clima. Ciertamente los ciudadanos no recibieron un mensaje tan claro desde el propio IPCC como el que Hawkins y Sutton publican ahora,
- La incertidumbre del futuro. Los escenarios que se manejan suponen de facto una modelización "social", tales suposiciones afectan al forzamiento radiativo, y en consecuencia - dicen los autores - al clima. Ciertamente la modelización "social" no es el aspecto más robusto de las ciencias naturales, no me consta que se le contara a los ciudadanos con nitidez que los resultados de computación de modelos científicos estaban compuestos de un alto componente de modelización de carácter "social" y un tanto ajeno a las ciencias "duras".
Lo más llamativo para mí del artículo es que la incertidumbre más propiamente científica, la variabilidad natural del clima, la que en principio el bondadoso ciudadano desinformado entendería que es el objeto principal de estudio científico se reconoce rápidamente por los autores como inabordable a corto plazo
La contribución a la incertidumbre de la variabilidad natural del clima no es reducible a corto plazo
Y lleva a los autores a concentrase en la defensa de la reducción de la incertidumbre de los modelos, y el dinero asociado, claro. Francamente, yo preferiría más una ciencia de primeros principios, concentrando los esfuerzos en el estudio de la primera incertidumbre. Es menos vistoso pero más científico. Y en mi modesta opinión más Ciencia.
Me temo que amenazarán con las incertidumbres del tercer punto para lograr la adecuada financiación para el segundo, ignorando la física de primeros principios, el primer punto. Es lo que hay. Debe ser eso que ahora denominan ciencia post-normal, donde las leyes de la física no son las que desvela, si se deja, la Naturaleza. Ahora las leyes de la física se deciden por votación. O de manera pedante, según los abogados de esta ciencia post-normal, "extender la comunidad de iguales" para los procesos decisorios. Yo prefiero que la decisión sobre el pilar de un puente la tome un ingeniero de caminos, por mucho que opinen otra cosa trescientos médicos. Pero claro, a mí no me gusta la ciencia "postnormal". Eso no es ciencia, es política. Nada que objetar, pero que llamen a las cosas por su nombre.
balsero
Comentarios
#1 Sicohistoria
Estimado Balsero:
Sin duda que leeré el artículo para intentar entender un poco más los tres aspectos que has sintetizado. No es que no los entienda. Es decir, comprendo perfectamente los dos primeros, pero el segundo me deja totalmente consternado.
El primer punto se traduce como que "miren, la realidad es muy terca y no se ajusta a los modelos, así que tendremos que seguir creando modelos más poderosos para torcerle el brazo". Otra explicación sería "si, nos enfriamos, pero si no existiera el calentamiento globlal provocado por el virus humano nos enfriaríamos mucho más"
El segundo es de perogrullo y además muy hilarante. Es obvio, para que un modelo de un resultado igual a otro el modelo segundo tiene que ser idéntico al primero. Caramba, me parece que acabo de inventar una ley de Murphy!
Pero es en el tercero donde los engranajes de mi cerebro empiezan a chirriar a niveles preocupantes. No puedo captar el concepto. Y por eso iré a la fuente. Lo único que me viene a la mente son las novelas de Asimov, la saga Fundación, donde desarrolla la sicohistoria: no es posible predecir el comportamiento de un individuo pero si el de la masa. Pero obvio que ya estamos incursionando en la ciencia pero ficcionada
Saludos
#2 Lo leí
Leí el artículo.
Si no fuera porque me había prometido a mí mismo leerlo habría terminado en la página 4. Pero como soy esclavo de mi palabra y de todas maneras tenía algo más de curiosidad lo terminé.
Me da la sensación, por ciertas astutas referencias al informe Stern, que en realidad están diciendo que dejando de lado la variabilidad natural, tenemos que ajustar los modelos pero en realidad no saben como. Así que si queremos gastar un poco menos en mitigación de efectos (que no se sabe con certeza, y lo reconocen, que van a suceder) necesitamos mucho dinero para investigar.... en modelos. En mis tiempos le decían la bola de cristal.
Saludos
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