
El Duero fronterizo
Hace casi un año y debido a la sequía se estableció un contencioso entre Portugal y España. Reclamaban los portugueses el incumplimiento por nuestra parte de ciertas obligaciones en cuanto al mantenimiento de un caudal mínimo. Los medios de comunicación hablaron de "guerra del agua", "batalla por el agua" y otros sonoros nombres bélicos. El medioambientalismo radical también sostiene que el cambio climático provocará "guerras" por el agua. ¿Es así?.
El asunto luso-español se zanjó por cauces administrativos como hacen las personas civilizadas, había unos acuerdos, se les echó un vistazo, se comprobaron los hechos y se resolvió. Esto, mucho menos interesante para los medios de comunicación y sus tiradas y audiencias, no trascendió y quedó el poso informativo de "guerras" y "batallas" por el agua, la anécdota, frente a lo sustantivo, la capacidad de las sociedades avanzadas para encontrar modos satisfactorios de solventar los conflictos de forma beneficiosa para todos. Comenzando hoy una semana de vacaciones lo de la tirada de los periódicos me recuerda la anécdota del director de un gran periódico que jamás había tomado vacaciones. Se le preguntó la razón:
- Hay dos. La primera es que temo que en mi ausencia el periódico baje la tirada
- y la segunda razón..¿cuál es?
- Temo que en mi ausencia el periódico no baje la tirada
El ex-presidente de Madrid, Joaquín Leguina, arrea un par de estacazos a cuenta del agua a nuestro actual presidente, y colega socialista suyo de partido, el Sr. Zapatero. Entre otras lindezas Leguina afirma que la política hidraúlica del bondadoso ZP es cualquier cosa menos de izquierdas, un completo despropósito y acusa a ZP de promover rebatiñas demagógicas a cuenta del agua. En resumen, una política disparatada. Yo no soy de izquierdas pero coincido en lo del disparate.
Esa promoción de la porfía demagógica a cuenta del agua es uno de los mantras del medioambientalismo radical, la excusa es el cambio climático, claro. Incluso en los libros de Conocimiento del Medio de nuestras escuelas de primaria se repite esta letanía expresada de una forma o de otra. Quizá porque la formalizó expresamente hace quince años el vice-presidente del Banco Mundial - Ismail Serageldin - cuando soltó una frase que se popularizó inmediatamente y que la izquierda adoptó sin reflexión, cosa rara viniendo la predicción de un banquero
- El siglo XX ha visto las guerras por el petróleo, en el XXI serán las guerras por el agua
Aunque años más tarde cambió de opinión, un tipo como Anthony Allan, del King's College, Premio del Agua 2008, llegó a escribir que:
- Si no tienes agua agarras el Kalashnikov
Afortunadamente Allan suprimió estas tonterías de su pensamiento y su concepto de "agua virtual" sirve mucho mejor al progreso y concordia de los pueblos y a la planificación hídrica que su bélica recomendación y yo me alegro del premio que recibió en Estocolmo el año pasado. Sin embargo esta idea de las inevitables porfías por el agua siguen estando en el imaginario de la izquierda, quizá porque creen en una ecuación que establece una identidad:
Escasez de agua = Ausencia de agua en movimiento (ríos, arroyos, etc)
Esta creencia, que no tiene en cuenta el libre comercio, el agua virtual, que de hecho se consume y disfruta y que llega a través de la circulación de mercancías, hace pensar a muchos en términos de una propiedad del agua simplemente por su proximidad, porque hay agua en movimiento en su territorio. Si se realiza un balance hídrico en términos de bienes y servicios que se obtienen de alguna otra parte las cosas pueden dar muchas sorpresas. Y quizá alguien que se queja porque "le quitan el agua" descubra asombrado que el saldo neto de ese balance es a su favor, incluso con agua en circulación en su territorio está importando más agua de la que le "quitan", simplemente porque consume agua virtual en los productos a los que accede.
La conclusión es que este tipo de problemas son óptimos para ser resueltos por la acción política, o sea, lo contrario de las guerras, que ha demostrado, es el caso de España y Portugal, que el ser humano y las sociedades avanzadas pueden resolver a plena satisfacción de las partes sus conflictos. Y exterminar el mito de las "guerras del agua", también de otro mito, las causadas por el cambio climático, porque es el libre comercio entre las naciones el que evita las guerras, y con ese libre comercio que embotella agua de forma virtual no puede aceptarse un enfoque parroquiano que considere el suministro de agua exclusivamente en términos de oferta y demanda "local".
No lo digo yo. Lo dice Wendy Barnaby, editora de People & Science, la revista de la Asociación Británica de Ciencia. Y lo dice en un ensayo provocador publicado en Nature hace dos semanas. La señora Barnaby se pregunta en el título de su ensayo
¿Entran en guerra las naciones por el agua?
y la conclusión de su ensayo es un rotundo: No.
Quizá debiera leerlo Zapatero, y cejar en su "el agua es mía y me la quedo yo", un viaje disparatado hacia la rebatiña demagógica. No lo digo yo. Se lo dice su colega socialista Leguina. Y la revista Nature. 
That's all folks!, buen fin de semana
b


Comentarios
#1 - Agua y cambio climático
Hola Balsero,
Después de leer tu entrada sobre el agua, me he puesto a pensar en que en este tema del calentamiento global se dan demasiadas cosas por supuestas, o eso creo, ya que no estoy al tanto de todos los modelos por ordenador y de los peer review ¿Por qué se supone que un incremento de la temperatura global implica unas lluvias más escasas, o más irregulares, etc?. ¿No era hace miles de años la Península Ibérica una selva tropical, coincidiendo con unas temperaturas varios grados por encima de las actuales?. Una elevación de las temperaturas ¿no traería como consecuencia una "tropicalización" del clima en España en vez de una "desertización"?. ¿No habría más agua líquida disponible (fundición del hielo) que con un tiempo más frío?.
En fín, que sólo sé que no sé nada, aunque no sé si los del IPCC también saben que no saben nada.
Saludos
#2 - Agua dulce
Caro Anderton, el IPCC define una cuenca en situación de tensión (stress) si la disponibilidad per cápita es inferior a 1000 m3/año o bien el ratio de retirada (withdrawal) de agua dulce sobre el promedio de escorrentía es mayor del 0,4. En España la necesidad total es de unos 21.000 Hm3 (460 m3/año-per cápita) y la escorrentía media viene a ser unos 110.000 Hm3 es decir el ratio sobre la escorrentía es de 21.000/110.000 = 0,19 menos de la mitad del ratio que califica el agua dulce de una zona como en stress o alto stress. Sin embargo el mismo informe califica la España peninsular como en stress o alto stress ignorando sus promedios. ¿Por qué?. Porque es cierto que la distribución de la escorrentía es muy irregular en nuestra geografía, la escorrentía viene a ser 1/3 de la precipitación, y esta es irregular en España. Un río de la cuenca del Guadiana por ejemplo, el Zújar, es capaz de aportar un año 3000 Hm3 y sin embargo en otro año distinto aportar menos de 50 Hm3. ¡Una diferencia de 60 a 1!. Pero es por eso que existen dos cosas muy útiles de las que sólo dispone una especie, el ser humano, que se llaman conocimiento y organización política. Y es el conocimiento y la organización política de las sociedades libres y avanzadas lo importante, son estos los parámetros que nos permiten resolver de forma óptima estos problemas. Es por eso que hacemos canales, pantanos, obras hidraúlicas y educamos a nuestros chavales en el ahorro y el respeto y los educamos y entrenamos a fondo en el tema del agua dulce. Y lo hacemos bien y podemos hacerlo mejor, claro. Y dada nuestra capacidad para hacer las cosas ben con factores de un año a otro que varían de 60 a 1 y producir un billón de euros con un ratio sobre escorrentía del 0,19 frente al 0,4 yo no me preocuparía mucho con las apocalíticas amenazas de estos señores de las Naciones Unidas. Sobre todo es difícil admitir regañinas de estos señores con una agenda ideológica propia en una sociedad avanzada como la española que es capaz de que vivan bien 45.000.000 de habitantes y de crear un euro de riqueza con el agua que corre en un año por una superficie del tamaño de una baldosa, y en 500.000 Km2 caben muchas baldosas
. Así que, suponiendo que no fuéramos capaces de ninguna mejora futura - cosa falsa - y suponiendo que las futuras generaciones son imbéciles de baba, cosa también falsa sólo en la mente de historicistas memos y cenizos, resulta que hay mucho espacio para mejorar, y lo haremos, si seguimos creciendo en talento, conocimiento y organización política, aún mejor. Menos regañinas paternales injustificadas. Es una excusa para la alarma y la imposición de una agenda ideológica más o menos escondida.
saludos
b