
Un lector itinerante, de esos que va dando saltos por la red sin detenerse mucho tiempo en ningún lado, me regañaba hace unos días en un tono algo áspero. Criticaba en su comentario mi "atrevimiento" apelando en su argumento a "respetados científicos". Me hizo pensar, no por primera vez, en lo errado de su línea de pensamiento y si tengo la suerte de que su itinerancia le devuelva por aquí quizá pueda leer este texto y convencerle yo de que no hay tal atrevimiento y de que los propios científicos, al menos los serios, ponen en duda que deban ser respetados, o no más que el respeto debido al fontanero que arregla el maldito grifo cuyo goteo tengo contado en mis noches de insomnio
.
Vaya primero lo segundo, yo soy así. El "respeto".
Hans von Storch es un climatólogo, pertenece al mainstream de la climatología, es, digámoslo así, de la corriente ortodoxa y mayoritaria, no es forastero o intruso, ni un recién llegado a la disciplina, tampoco un arribista, lleva muchos años y, en suma, es un reputado climatólogo profesional. ¿Qué piensa Hans de este asunto del respeto que argüía mi comentarista?, pues lo ha dicho hace bien poco,
Para mí es todo un misterio que figuras públicas visibles, se trate de obispos, jefes de sindicatos, presidentes de sociedades deportivas, estrellas de toda laya, o políticos y gobernantes, estén bajo el permanente escrutinio de los medios de comunicación pero no lo estén los científicos. Los científicos ¿no son seres humanos? ¿están por encima del resto de los humanos? ¿libres de intereses? ¿sin afán de poder o influencia? ¿solo motivados por una bondad más allá de toda duda? ¿completamente inocuos? ¿gente libre de ego que dedica su vida y energía nada más que a las buenas obras?
Las preguntas de Hans pueden sonar retóricas para la gente con sentido común, pero tengo comprobado que no hay tanta como es de desear y que muchos, como mi desabrido comentarista, asocian "respeto" con el simple ejercicio de una profesión. Se trata de una característica que se gana y es individual, y por tanto entre los científicos habrá los que merezcan ser respetados y los que no. Pero, como un asombrado Von Storch escribe, está generalizada la creencia convencional de identificar científico con respetado. Un misterio para Hans. Y para mí. Y un error, porque no es así. Esa falta de escrutinio público - sobre una actividad que casi siempre es realizada con fondos públicos - induce a gente como mi comentarista itinerante su errada creencia. Muy arraigada, y que favorece la arrogancia de los científicos como estamento.
Si alguien quiere hacer la prueba que escriba al azar a cualquier miembro de la plantilla de un organismo público español de investigación. Que le diga a esa persona que ha llegado a conocer que el trabajo tal o cual publicado por el investigador se ha llevado a cabo con fondos dinerarios estatales del organismo X o la entidad pública Y, que interesado en el tema y como contribuyente que ha co-financiado su investigación tendría interés en disponer de los datos en bruto recolectados por el investigador en su trabajo de campo.
Si haces ese experimento te divertirás, y comprobarás a qué se refiere Hans con asombro cuando se pregunta si los científicos están por encima del resto de los seres humanos.
Así que "respetados" pues unos sí y otros no, puede que sólo algunas veces y no todas las veces.
En cuanto al atrevimiento. Una colusión de política y ciencia ha transmitido a la opinión pública un mensaje oscuro e incierto pero con apariencia de importante, "la ciencia se ha pronunciado". Y gente como el lector que me reprende lo ha creído sin una verificación ulterior. Pero resulta que está en su mano la providencia de verificar si la aserción repetida ad nauseam por los medios es correcta.
Es hasta cierto punto comprensible que el lector no se fíe de mi opinión (yo creo que hace mal,
) pero si quiere de verdad saber si la ciencia se ha pronunciado puede leer lo que otro climatólogo profesional escribe estas navidades en lugar de leerme a mí. Al igual que Hans no es sospechoso de segundas intenciones - cosa que podría pensar el enfadado corresponsal de este humilde balsero que aquí escribe - y todo lo que dije sobre Von Storch aplica a este segundo climatólogo entre otras razones porque han publicado a menudo juntos.
Podrá el lector lego aprender algo que, aunque repetido aquí muchas veces, quizá aprecie más al ser escrito por un profesional de la climatología.
Las proyecciones del clima futuro están basadas exclusivamente en modelos de simulación que no incluyen ninguna información del clima en otros tiempos pretéritos.
Dicho de otra forma, si el conjunto de modelos climáticos predicen una cosa para dentro de 50 o 100 años y mañana por la mañana unos climatólogos llevan a cabo ciertos hallazgos del pasado que modifican nuestro entendimiento del clima - sea mediante sedimentos geológicos, o biológicos, por revelación divina
, por suerte, o por casualidad - ocurre que los modelos de computación climáticos
Seguirán prediciendo exactamente lo mismo
Si un paleoclimatólogo logra una nueva reconstrucción climática de tiempos pasados más fiable, más robusta, con la utilización de métodos más inteligentes o herramientas estadísticas más sofisticadas no importa la luz que su novísima y fiable reconstrucción arroje porque los modelos de computación
Seguirán prediciendo exactamente lo mismo
Siempre que se cuenta esto te tachan de atrevido o ignorante, tanto da, es un hecho. Espero que dicho por el climatólogo profesional genere más atención.
Aprenderá que no sabemos si el clima es rígido o flexible. No sabemos de las historias climáticas del pasado si el clima presenta un gran resistencia a las influencias externas (rígido) ya sean volcanes o emisiones de CO2 de los seres humanos o, por el contrario, es un sistema flexible que no trata de resistirse a las influencias externas. En el primer caso nos encontraríamos ante un sistema de baja sensibilidad y en el segundo de alta sensibilidad.
Pero no lo sabemos. Y se producen chocantes intrigas no resueltas.
Un sistema rígido o de baja sensibilidad implica que
- Hay una fuerte resistencia a las variaciones externas
pero también que
- amortiguará las variaciones internas del clima (el Niño, etc) rápidamente
Si el sistema es más blando o flexible entonces
- habrá un impacto alto de las variaciones externas
pero....
- las variaciones internas mostrarán una alta persistencia
Al margen de que no sepamos con certeza comportamientos tan fundamentales, cosa que mi interlocutor puede verificar leyendo al climatólogo, resulta que sea uno u otro el modelo surgen aspectos que no sabemos explicar.
Un sistema blando o flexible, es decir con una alta sensibiilidad, parecería en principio que debería hacer las delicias del alarmismo climático y del IPCC. Al fin y al cabo justifica su alarma y su tesis, la de que el clima reacciona y mucho a los forzamientos externos, aunque otra cosa básica que todavía se ignora - asombra cuando se le cuenta al lego que pensaba que la ciencia lo sabe todo sobre este asunto - es si la sensibilidad climática, la reacción al agente externo, es proporcional a la amplitud del forzamiento pero independiente de su naturaleza, es decir si da igual que el forzamiento sea un volcán o un cambio en el uso de los terrenos o las flatulencias y eruptos de las ganaderías. Se cree que la sensibilidad está ligada a la amplitud del forzamiento pero no está probado que sea independiente de la naturaleza del agente externo. Otra cosa más a añadir al morral de nuestra ignorancia.
¿Por qué dije que el IPCC se alegraría "en principio" con una alta sensibilidad?. Porque algunas cosas convienen a sus tesis pero hay otras que no se explican. Y esto de seguro no lo sabe el lector que me acusa de "atrevido". Como se dice más arriba si la sensibilidad climática es alta también ha de ser alta la persistencia de las variaciones internas del clima. ¿Qué implica una alta persistencia?, en palabras del climatólogo
en ese caso el papel del forzamiento solar en las tendencias de temperatura en los últimos doscientos años habría sido también mayor, en consecuencia el rol de los gases invernadero en el aumento de temperatura habría sido menor
Pero no lo sabemos. Como no sabemos otras muchas cosas, por ejemplo, nuevamente, en palabras del climatólogo,
una vía interesante de investigación es dictaminar la precisión real de los modelos del clima comparando como describen climas del pasado con las reconstruciones realizadas a partir de testigos climáticos.
En definitiva se trata de realizar una "retrodicción" en lugar de una "predicción". Mi corresponsal puede que pensara que es algo que se ha hecho exhaustivamente, pues no. Manejamos modelos climáticos incapaces de describir lo "ya ocurrido", y si preguntas al climatólogo profesional si esa actividad que propone se está haciendo te dirá que es "un trabajo en perspectiva".
Pero no creo que diga "la ciencia se ha pronunciado", eso es una frase de políticos, o de científicos con una agenda política oculta.
¡Feliz Año!
b
Comentarios
#1 Metodos de cálculo
Estimado Balsero. El otro día, leí (a través de un enlace tuyo), lo que decía el meteorólogo que mencionas.
#2 Predicciones y retrodicciones.
Me viene una pregunta al caso con lo que dices, balsero. ¿Se han hecho predicciones por computadora con datos de hace años, por ejemplo de una decada o más, y se han comparado los modelos con el clima actual?
Podría ser un modo de calibrar la fiabilidad de los programas, supongo.
Un saludo.
#3 No tan sorprendente
El respeto absurdo y absoluto sobre las opiniones de los científicos ya es bastante vieja, un ejemplo es Dawkins, que tenga en ciencia el prestigio que tenga, sus reflexiones acerca de Dios son más viejas y están más vistas que la mojama, sin embargo el hecho de ser científico hace que sus topicazos muchos los vean como respetables. Otro ejemplo es Carl Sagan, que con su historia de la ciencia whig y su supuesta respetabilidad como científico, nos metió cosas como el invierno nuclear, siendo precursor de todas estas memeces en las que nos hallamos metidos en la actualidad.
#4 Calibración
Si se lee la sección 8.6.4 del 4º informe (2007) del IPCC se puede aprender que los redactores del informe se preguntan por cómo calibrar o estimar nuestra confianza en los feedbacks que simulan los diferentes modelos globales (hay muchos). De una forma voluntarista dicen los redactores que
debería existir, en una situación ideal, un conjunto coherente de tests observacionales que nos permitieran cuantificar los errores de los modelos al simular una amplia variedad de estadísticas climáticas.
Eso es lo que dicen les gustaría, pero lo que concluyen, sin embargo, es que
Cierto número de tests de diagnóstico han sido propuestos desde 2001 (Tercer Informe del IPCC) pero pocos de ellos se han aplicado a la mayoría de los modelos actualmente en uso. Además, no está claro cuáles de esos tests son fundamentales para las proyecciones futuras y, en consecuencia, todavía está por desarrollar para los modelos unas métricas que permitiera estrechar el rango de la sensibilidad climática.
Es lo que hay.
saludos
b
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