
El madrileño Eduardo Zorita publica un artículo en Geophysical Research Letters1 (GRL) muy interesante incluso para el profano. Lo es porque él y sus colegas se plantean una sencilla pregunta que puede ser realizada por cualquiera tenga o no formación científica. Son de las mejores. Yo traduzco la pregunta a mi manera, sin desvirtuarla, aunque los autores la plantean de manera más formal y educada como cualquiera podrá comprobar en la referencia (1) que se adjunta al final del texto. La pregunta es
Esta serie reciente de años tan cálidos......
¿Cómo coño de probable es que ocurran por casualidad......?
La pregunta es pertinente aunque suene a pregunta de actuario de seguros evaluando un riesgo. Es bien conocido que los actuarios se hacen preguntas mucho más raras, del tipo ¿qué probabilidad hay de que la ambulancia que te lleva al hospital porque te ha picado un escorpión en un rascacielos se estrelle contra un canguro un domingo lluvioso por la tarde entre las 19.00 y las 19.30? ¿Y si hace sol?. Leer las tablas de un actuario de seguros es una terapia tan buena como pasar una noche en la puerta de urgencias de un gran hospital sin motivo alguno: se te quitan todas las penas. Garantizado.
Decía que la pregunta parece relevante para responder de manera estadística y sin modelo climático alguno a la duda de si el calentamiento observado está fuera de las oscilaciones naturales del clima. Una probabilidad muy baja de que este agrupamiento reciente observado de años muy calientes ocurra por potra (suerte, casualidad, chamba, chiripa, etc) podría indicar la influencia de un factor externo a la variabilidad natural del clima, de ahí a sugerir la mano del hombre ya sólo quedaría un paso.
Zorita y sus colegas responden a la pregunta en el artículo del GRL. Una vez más ellos lo hacen de manera formal y elegante y yo me permito resumirlo a mi estilo más chabacano y entretenido porque quien desee literalidad puede leer el artículo por su cuenta. El responsable del estilo soy yo, claro, y no los autores :
La probabilidad de que estos agrupamientos de años muy calientes consecutivos haya ocurrido por chiripa/suerte es jodidamente baja (menos del 0,1%)
Eduardo Zorita, y en general los climatólogos del GKSS, el centro científico alemán donde trabajan los autores, son gente brillante y seria que no anda por ahí diciendo que el planeta se acaba mañana. En manos de otros que prefieren el marketing y la autopropaganda esta reciente conclusión les habría servido para pasearse por todas las televisiones y medios de comunicación del mundo, escribir quince libros sobre el fin del mundo, asesorar a trece o más gobiernos y pronunciar tres mil conferencias a cual más apocalíptica. Todo cobrando, claro.
Quizá por la seriedad que acompaña a la brillantez ha preferido discutir con otro científico, Luboš Motl, que no ve las cosas del mismo modo que él. Que no se extraña ni atribuye a una chiripa o suerte inconcebible el hecho de que en los últimos 17 años aparezcan los 13 más calientes desde hace más de 120 años. ¿Por qué?.
Porque piensa que esa probabilidad no es inferior al 0,1% como como concluyen Zorita et al. sino que puede estar en el rango 5-10%, y una probabilidad del 10% no puede calificarse ya de rara. Ciertamente es un porcentaje muy superior al que manejan los actuarios en sus tablas cuando tratan de evaluar el precio correcto de una póliza que te asegure contra perder las pelotas por la patada de un canguro.
Y venden esas pólizas y otras aún más inconcebibles (le aseguro aquí a Vd., vecino de la ciudad de Málaga, contra el riesgo de que un tornado entre por la ventana del salón y lance todos sus bienes muebles por la ventana trasera de la cocina acabando destrozados en el patio - ocurrió ayer no a uno, sino a varios vecinos de la ciudad de Málaga).
La discusión entre Zorita y Motl se centra en el grado de autocorrelación. El Dr. Zorita arguye que los datos usados por el Dr. Motl tienen un grado de autocorrelación mayor que conducen directamente a una mayor probabilidad. Nótese la enorme diferencia entre la conclusión de uno y otro, es de dos órdenes de magnitud. (<0,1% vs. 10%). Y decididamente un 10% no puede calificarse de "suerte", significa que en una década de cada siglo aparecerá este agrupamiento de años cálidos consecutivos. Motl contesta a Zorita que sí. Que sus datos tienen una mayor autocorrelación que los datos de Zorita. No niega esa puntualización del científico español. No niega Motl que su autocorrelación es mayor pero al mismo tiempo enfatiza que su autocorrelación coincide con la observada en la realidad y que la de Zorita et al. es menor que la observada. De ahí la discrepancia. Sumariza Motl que su enfoque estadístico rinde una conclusión diferente,
en todos los casos compatibles con las observaciones la probabilidad de alcanzar una secuencia de varios años calientes consecutivos es relevante, y es lo suficientemente grande como para impedir que se extrapole la existencia necesaria de una tendencia distinta de la natural para explicar este agrupamiento de años "calientes"
Desgraciadamente para los espectadores la discusión entre los dos científicos ha debido continuar de forma privada por lo que no es posible contar el desenlace, si es que lo ha habido. Una pena.
b
1 (2008), How unusual is the recent series of warm years?, Geophys. Res. Lett., 35, L24706, doi:10.1029/2008GL036228
Autocorrelation and records. The Reference Frame. Luboš Motl

