La idea se le ocurrió al funerales. Hace un par de meses me recordó
- Hay que ir pensando en el regalo de la Chelo
La Chelo cumple años a finales del mes de junio pero los amigotes comenzamos a pensar en su regalo medio año antes. Jamás hemos gastado un céntimo en el asunto y sin embargo la entrega del presente en su aniversario es una rutina que se repite hace casi tres décadas. Es el único momento en el que cierta humedad asoma en la comisura de los ojos de la Chelo el resto del año es una tía de pedernal. Entonces el funerales saca a pasear su bien modulada voz y entona una furtiva lágrima en sus ojos despuntó, a aquellas alegres jóvenes envidiar pareció mientras los demás berreamos en coro ¿Qué más voy buscando? ¿Qué más voy buscando?. Luego nos emborrachamos, claro.
El Tá tó inventao de la Chelo nació a mediados de los 90. Habíamos quedado para ir al cine en manada. La película era Smoke, yo quería verla por Ashley Judd [foto] y los demás no pelearon mucho porque el plantel era impresionante, William Hurt, Forest Whitaker, Harvey Keitel, entre otros. En una de las secuencias el personaje que interpreta Harvey Keitel toma una foto con su cámara en la esquina de su estanco de tabacos. Lleva años tomando la misma instantánea, en el mismo sitio, con el mismo encuadre, a la misma hora.
Fue entonces cuando en un silencioso cine se oyó la carcajada de la Chelo
Tá tó inventao!
que fue protestado por el público con muchos shhhhssssss... y ¡silencio! porque la tropa de amigos de la Chelo estallamos en carcajadas. Y había motivo, tá tó inventao!.
Por eso hoy no me asombré cuando el funerales me llamó. No respondí, claro. Nunca se debe responder a una llamada del funerales. Te arriesgas a que te comunique con voz de forense haciendo una autopsia que por casualidad entabló conversación con su vecino, que resulta que es inspector de Hacienda, que resulta que muy divertido le contó que va a joder bien a un pringado con una multa millonaria, y que resulta que se le escapó accidentalmente al inspector de Hacienda el nombre del pringado y ese nombre es igual que el tuyo. Y te pones cianótico.
Para conjurar esa desgracia no respondemos a la primera y somos nosotros los que llamamos al funerales. El conjuro funciona y desaparece el yuyu. Misterios de la cosmología.
El funerales fue críptico pero yo le entendí a la primera
- La tripa de Mónica López hoy ya tapaba en el mapa las Canarias occidentales
- Estupendo - respondí - ¿no has perdido ni un solo día?
- No, los tengo todos grabados
Mónica López lleva unos meses como meteoróloga nocturna de TVE, procede de la televisión catalana y sabe de qué habla cuando habla de meteoros. Fue el funerales el que primero notó que la presentadora estaba embarazada, porque el funerales de un vistazo sabe qué pie calzas, la talla adecuada de cuello para tu camisa, y jamás apuestes con él que es mentira que hayas engordado 500 gramos tras las Navidades porque perderás. Si él lo dice abandona toda esperanza de que la báscula digital ultra-precisa le quite la razón. Es que has engordado 500 gramos, cincuenta arriba, cincuenta abajo, y acierta. Siempre.
Por eso fue él mismo el que hace un par de meses al surgir el recordatorio del regalo de la Chelo propuso que si la meteoróloga Mónica López estaba embarazada [lo estaba] siguiéramos su embarazo día a día, grabando todas sus apariciones describiendo el tiempo atmosférico, isobaras y anticiclones. Al final, como el estanquero de Smoke en el tá tó inventao! de la Chelo, tendríamos una secuencia de fotos fijas, con el mismo encuadre, a la misma hora, de la misma persona, durante un largo período de tiempo que coincidirá con la gestación de Mónica.
En las fotos fijas que tenemos archivadas de las últimas semanas ya se nota una gran diferencia en Mónica, entre su tripa de antaño y la de hoy. De ahí el comentario del funerales, Mónica ya oculta con la tripa en el mapa las Canarias occidentales.
Todo va viento en popa. Tendremos en unos meses una secuencia completa del embarazo de la meteoróloga. Y ese será nuestro regalo, con las fotos bien ordenaditas, y llevará una etiqueta que diga
Amiga Chelo, tá tó inventao!
Chelo pillará la intención del regalo tan barato pero tan laborioso al vuelo. Y cierta humedad asomará en un párpado y cantaremos L'elisir d'amore y nos emborracharemos.
Chelo es una ingeniero de antenas, brillante, de la misma televisión que la meteoróloga, y autora del tá tó inventao! provocado por la película Smoke y su perturbado fotógrafo. Y hace tres décadas cuando Chelo se quedó embarazada y sola y se vino a vivir con los amigotes para salvarnos la vida salvando de paso ella la suya y la de su futuro hijo tomamos fotos de la progresión de su embarazo, todos los días una foto de su tripa a la misma hora con el mismo encuadre en el mismo sitio durante meses. Las fotos están repartidas entre los amigotes y también las llevaremos, porque las conservamos, para hacer el puzzle de la Chelo mientras nos emborrachamos y le enseñamos su regalo, la secuencia del embarazo de una colega.
Mientras una furtiva lágrima se escapa estamos seguros gritará
Tá tó inventao!
y haremos el coro, ¿qué más voy buscando? ¿qué más voy buscando?
b


Comentarios
#1 - ¡¡¡Chissst!!!, ¡qué se entera!
Yo sólo espero que la Chelo no lea tus post en el blog o se lo chiven o se acabó la sorpresa.
Recuerdos (no sé porqué tengo una sensación como si te conociera) y un saludo.
#2 - No creo
Pues caro Roberto, no creo, porque le hablas de la interné a la Chelo y te dice, bah!, ya existía eso, si tá tó inventao! y se pone a hablarte de las sillas de rafia que sacan a la puerta de la casa en los pueblos para echar una parrafada los vecinos, dice que la anchura de banda de esas conversaciones y la velocidad de transmisión es superior al ADSL
saludos
b